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Por qué Sarah Jessica Parker se convirtió en actriz: "Quiso escapar de…"

Los comienzos de la estrella de Sex and de City esconden una emocionante historia de superación.

Es inevitable no relacionar rápidamente a Sarah Jessica Parker con Carrie Bradshaw, su icónico personaje en Sex and the city y en And Just Like That, la serie que le da continuación a la historia de sus protagonistas. Ademas, es sinónimo de belleza, estilo y moda sin dudarlo, siendo un referente para mujeres de todas partes del mundo.

Sin embargo, en su vida no todo fue tan radiante y lujoso como uno podría pensar de la estrella de Hollywood. Lo cierto es que comenzó su carrera como actriz cuando tan solo era una niña de 11 años, en Broadway, siendo parte de Los inocentes. Al poco tiempo se sumó al elenco de Annie, siendo uno de los musicales más importantes de la época, lo que le permitió ganar una buena suma de dinero con solamente 13 años.

Sarah Jessica Parker es una verdadera reina del estilo.

Pero Sarah Jessica Parker venía del seno de una familia muy humilde. Sus padres se separaron cuando ella tenía tres años y en aquel entonces el papá rápidamente desapareció, dejando a su mamá sola, criando a cuatro hijos.

La madre de la actriz trabajaba de enfermera auxiliar con ingresos mínimos que no le alcanzaban para los gastos básicos de la casa y sus niños, por los que tuvo que empezar a tomar otros trabajos y generar ingresos extras. Al tiempo ella se puso en pareja con un hombre que tenía otros cuatro hijos, por lo que la multitud complicaba la situación económica.

“Me acuerdo de ser pobre. No había manera de esconderlo. A veces no teníamos electricidad. A veces no podíamos festejar la Navidad, o los cumpleaños; o llegaban los cobradores, o la misma compañía de teléfono llamaba para avisar que nos iban a cortar la línea. Y teníamos edad suficiente para atender las llamadas, o ver las reacciones de mi madre, o a mis padres haciendo malabares con la plata”, contó ella en diálogo con The New York Time.

Parker tomaba clases de teatro gratuitas en su barrio y su mamá le inculcaba el amor por los libros. Esas dos cosas marcaron su vida para siempre. Descubrió desde muy pequeña que tenía talento y pasión por la actuación, y sus profesores, que veían su capacidad la alentaban a empujar su carrera a tan corta edad. Ella lo veía como la posibilidad de salvar a su familia de la pobreza.

Sarah cuando era una niña.

A los 11 años, fue el padrastro de Sarah Jessica Parker quien la llevó manejando 625 kilómetros para el casting de Los Inocentes y la apoyó en todo momento. Esa oportunidad cambió la vida tanto para ella como su familia, porque gracias a su primer papel, el hombre también consiguió trabajando como asistente de dirección.

Luego se sumó su madre, que en la gira se convirtió en asistente de vestuario, y la niña de tan solo 11 años salvó a toda su familia y les dio la posibilidad de una nueva vida.