Las razones que alejaron drásticamente a Lucha Villa de los escenarios
A veces una decisión con buenas intenciones puede cambiarnos la vida para siempre. Incluso, aquello que más nos apasiona hacer y da sentido a nuestros días. En este sentido, cabe destacar el nombre de Luz Elena Ruiz Bejarano mejor conocida como Lucha Villa. La artista es popular por ser una de los más grandes exponentes de la música ranchera en México. A poco más de 20 años de su retiro de los escenarios, la nacida en Camargo, Chihuahua México, sigue dando que hablar pese a sus breves apariciones públicas.
Y es que hace poco su nombre se volvió tendencia, ya que reapareció en una fotografía que fue compartida en su perfil oficial de Instagram, donde se puede ver cómo luce a sus 85 años la emblemática cantante mexicana. “Nuestra reina hermosa acompañada de una de sus amigas más entrañables, la señora Hermes, quien ha estado a su lado desde los 60s.”, se lee al pie de una fotografía compartida el pasado 1 de junio por medio de su cuenta personal que cuenta con poco más de 11 mil seguidores.
¿Por qué Lucha Villa se retiró tan temprano de los escenarios?
Todavía al día de hoy su retiro es causa de debate público y en su momento fue un tema de fuerte conmoción nacional. Las causas de su distanciamiento datan del 14 de agosto de 1997 cuando la ahora ex cantante de 85 años se sometió a una intervención cosmética con el cirujano plástico Eugenio Pacceli, quien tras mala praxis fue señalado directamente por los hijos de la cantante como el máximo responsable.
Según varios de la época, La Gran Lucha Villa cayó en paro cardiorespiratorio y la anestesióloga procedió a aplicar maniobras, pero se presentó asistolia y el corazón comenzó a fibrilar; la artista fue llevada a un renombrado hospital en Nuevo León y al ser admitida en urgencias se indicó que su cerebro había durado menos de dos minutos sin oxígeno.
Al cabo de más de una semana, el doctor Pacceli aceptó hablar con los medios de comunicación que se aglomeraban fuera de las instalaciones donde se encontraba la intérprete de Cucurrucuú paloma, sobre cómo ocurrieron los hechos y en donde se hizo responsable de lo sucedido.
Al paso de los días, la diva reaccionaba poco a poco a los estímulos a los que la sometían los médicos y sus familiares, con la esperanza de hacerla despertar de su estado vegetativo. Por causa de las secuelas, comenzó a correr la voz de que la artista no volvería a cantar, aun si llegaba a salir del coma. Sin embargo, sus familiares no quisieron agrandar la situación, en especial sus tres hijos Rosa Elena, Carlos Alberto y María José, ya que lo que deseaban era que su madre sobreviviera.
El 24 de agosto de 1997, el neurocirujano José Luis Assad Morell reconoció que había lesiones residuales en el córtex, tallo, tálamo e hipotálamo cerebral los cuales minan hasta el día de hoy su capacidad motriz y de lenguaje.
Días más tarde, el domingo 31 de agosto de 1997, la cantante reaccionó, justo cuando los pronósticos eran cada vez más desesperanzadores. En conferencia de prensa su entonces salió a dar parte a los distintos medios de comunicación de la época y narró que “salió del coma por la mañana y su estado físico se normalizaba”.
Tras relatar el abrir de ojo de Lucha Villa, se dijo que se le retiraría el ventilador, pues su vida ya no corría peligro, aunque persistía la preocupación de los familiares ante la posibilidad de que tuviera daño cerebral. No obstante, con el pasar de los días y al encontrar estabilidad, Lucha Villa abandonó la terapia intensiva.
Han pasado poco más de 20 años de estos hechos y la primera intérprete es recordada con cariño por las generaciones que la vieron en la cúspide de su carrera, así como por las nuevas, quienes en alguna reunión honran con anhelo el nombre y la música de La Ronca de Chihuahua.