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A seis años de la partida de Rubén Aguirre, el entrañable profesor Jirafales, recordamos su triste final

Marcó generaciones, fue querido e imitado por grandes y chicos, un artista que supo ganarse el respeto y la amistad de ‘Chespirito’, lo tuvo todo pero la vida quiso que partiera de este mundo de la forma más triste.
Foto: https://es.wikipedia.org/wiki/Rub%C3%A9n_Aguirre
Foto: https://es.wikipedia.org/wiki/Rub%C3%A9n_Aguirre

Los bigotes, el ramo de flores, el sombrero, el talante erguido y muy alto, y el habano en la mano son las características del personaje más querido y entrañable que supo interpretar el actor mexicano, Rubén Aguirre. Alcanzó la fama y la fortuna. Disfrutó de la popularidad, la gloria, el reconocimiento. Las alabanzas ajenas. Y sin embargo, partió de este mundo así como había llegado: sin absolutamente nada. Un accidente lo dejó enfermo y discapacitado, cambiando su destino para siempre.

Este querido actor mexicano nació el 15 de junio de 1934 en Saltillo, la población más grande del estado mexicano de Coahuila. Y murió en Puerto Vallarta un 17 de junio de 2016, exactamente dos días después de haber cumplido 82 años. Se recibió de ingeniero agrónomo y tuvo la oportunidad de dedicarse a su profesión. Pero su amor por los medios de comunicación y la actuación fueron más fuertes. “Trabajé en una propiedad agrícola, donde sembrábamos algodón, pero no me gustó mucho. Lo mío era la actuación. Siempre, desde muy chico me gustaba la actuación. Era niño cuando me salía a la calle e imitaba a los vendedores ambulantes que pasaban por mi casa”, contó Aguirre en una entrevista.

Rubén Aguirre.

Aguirre comenzó a trabajar en Televisa: era un alto ejecutivo de la cadena mexicana y su trabajo consistía en captar nuevos talentos. Ahí fue que conoció a Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, y fue el propio Rubén quien convenció a las autoridades del canal para que le dieran lugar a ese incipiente humorista. Años más tarde y ya cuando los entremeses de Los Supergenios de la Mesa Cuadrada y Chespirotadas eran un éxito, Aguirre le pidió a Chespirito que le devolviera el favor: quería formar parte del staff de comediantes de los programas. Y Gómez Bolaños se lo concedió.

“Empecé los sábados con las Chespirotadas, entonces me llamaron de la dirección general de Televisa y me dijeron: ‘Señor Aguirre, ¿qué está haciendo ahí?’. ‘Pues mi trabajo termina los viernes y esto es los sábados’. ‘No señor, o un lado o en otro, no puede hacer las dos cosas’. ‘Ah, bueno, entonces me voy con Chespirito’”, le contó a la conductora argentina Susana Giménez a mediados de los 90, acerca de cómo fue su transición hacia la actuación. “La primera que dejó de hablarme fue mi mujer: ‘Estás loco, con lo que estás ganando... ¿con Chespirito cuánto ganas?’. ‘Todavía nada, pero algún día...’. Estuvo como dos meses sin hablarme”, agregó entre risas.

Rubén Aguirre como el Profesor Jirafales

Un habano entre los dedos, un ramo de rosas, un bigote prolijo en composé con un sombrero oscuro y un sinfín de frases románticas bastaron para construir al Profesor Jirafales, ese personaje que lo llevaría a lo más alto de la fama en la vecindad de El Chavo. Son incontables las tacitas de café que se tomó junto a Doña Florinda pero juntos, hicieron una dupla que quedará en el recuerdo para siempre.

Con muletillas como “ta, ta, ta... ¡ta!”, una especie de cuenta hasta 10 antes de explotar de indignación, o el “después de usted” que funcionaba como contraseña para que Doña Florinda cerrara la puerta de su casa y se iniciara el romance entre ambos, fue ganando cada vez más espacio dentro del trabajo coral dentro del set. Así nuevamente, su vida volvía a dar un giro y su apuesta, se había convertido en un éxito.

Rubén Aguirre en los distintos papeles que interpretó para Chespirito.

Consuelo de los Reyes fue su entrañable compañera. Estuvieron casados durante 57 años y tuvieron siete hijos. Junto a ella pasó también, uno de los momentos más difíciles de su vida y lo que marcó un antes y un después, tanto en su salud y como en su economía. En 2007 sufrieron un grave accidente de tránsito. Su esposa se llevó la peor parte: ella perdió una pierna y tuvo que ser operada en reiteradas oportunidades para mejorar su calidad de vida; él quedó en silla de ruedas y abandonó los escenarios.

Por eso no fue raro cuando en 2013 anunció su retiro de los escenarios, tras 46 años de carrera: debía atender su salud. Un año más tarde comenzó a sufrir complicaciones debido a una diabetes. También fue hospitalizado por dolores de columna y cálculos. “De un día a otro se le fueron las fuerzas y ahora está sin moverse, no puede ni darse la vuelta en la cama y habla poco. La diabetes lo tiene así”, declaró su mujer.

La estrella de Aguirre se apagó en la madrugada del 17 de junio de 2016. Fue su amigo, el actor Édgar Vivar, más conocido como el Señor Barriga, quien confirmó la noticia a través de Twitter. “Tenía un cuadro de neumonía, pero no era una cuestión grave. El doctor lo mandó a casa a recuperarse, pero ya estaba muy débil. Fueron muchos años con el problema de la diabetes. El corazón le daba algo de problemita. El vivió mucho y no era el modelo, era el kilometraje: viajó mucho, vivió muy intensamente. Estaba cansado, pero se despidió rodeado de amor, muy tranquilo y sabiendo que dejaba a una familia fuerte y unida”, dijo su hija, Verónica en su funeral.