Karina Banda comparte un momento único de su boda con Carlos Ponce
Ha pasado una semana desde que diera el “Sí, quiero” a su esposo Carlos Ponce, pero Karina Banda sigue compartiendo momentos únicos del que, sin duda, será uno de los días más importantes de su vida. Se dieron a conocer detalles de este día de ensueño, desde los diferentes atuendos y vestidos de la novia, pasando por los invitados e imágenes de la pareja ya convertida en marido y mujer ante Dios.
Pero ha sido esta semana que Karina ha publicado un video que ha tocado especialmente los corazones de sus más de medio millón de seguidores. En esta ocasión, los protagonistas no son ni ella ni Carlos, sino dos personas que tuvieron un papel precioso en su ceremonia.
Siempre los quiero ver con esa sonrisa. Mis sobrinos disfrutaron tanto ser nuestros pajecitos, estaban súper nerviosos de hacer un buen trabajo, Andy se puso a practicar cómo lanzar pétalos, el detalle fue que nunca le dijimos que agarrara puñitos y aventó de uno por uno", escribió Karina orgullosa junto a un video enternecedor de estos dos angelitos.
Los pequeños irradiaban felicidad e hicieron un trabajo extraordinario robándose la atención y las sonrisas de los allí presentes.
Un instante que quedará por siempre tatuado en su sonrisa, como muchos otros que la presentadora de 33 años ha ido compartiendo embelesada estos días. Su boda de cuento en medio de un bosque en Valle de Bravo, superó todas las expectativas, el sueño de toda novia hecho realidad.
Detalles de la boda
Un año atrás, Karina, le explicó a la wedding planner Karen Morlet, que quería que la fiesta se realizara en un lugar de México, donde no acostumbran a llegar los turistas, ya que el deseo de la presentadora era que fuera algo distinto. "Karina es mexicana y quería hacer esta boda de destino en México, pero algo muy diferente, no querían que fuera la típica boda en la Riviera Maya. Por eso escogió Valle de Bravo. Cuando platiqué con ella me dijo que quería mostrarle un lugar diferente de México a sus invitados", comentó Morlet.
Es por ello que la pareja eligió una zona conocida como Boscoso, un lugar en Valle de Bravo que está rodeado de árboles, totalmente natural y con muchas flores. "Quisieron dar una sensación de bosque mágico, la idea era que las flores crecieran en el pasillo de manera muy orgánica, con una decoración todo en verde y blanco, follajes muy naturales, el piso con hojarasca a tono con el bosque. Queríamos que la decoración pareciera parte del bosque", contó la organizadora.