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Tom Hanks definió de la peor forma a los actores: "Somos insufribles, paranoicos y..."

El actor estadounidense Tom Hanks fue bastante duro respecto a la personalidad de los actores partiendo de una evaluación personal.
Tom Hanks aprovechó la personalidad de su nuevo personaje para hacer una crítica a sí mismo y a todos los actores. Foto: Captura.
Tom Hanks aprovechó la personalidad de su nuevo personaje para hacer una crítica a sí mismo y a todos los actores. Foto: Captura.

El mundo de los artistas suele suponerse como uno bastante especial, alejado de lo que la gente común y corriente suele vivir en su día a día, y es cierto. Al vivir una realidad paralela, es inevitable suponer que también tendrán una personalidad especial, y de eso es consciente Tom Hanks, que aprovechó una entrevista para hacer una autocrítica y exponer a sus colegas.

En una visita a Madrid, España, el actor estadounidense de 66 años fue entrevistado por El País. Tom llegó a promocionar su nueva película Un vecino gruñón, adaptación norteamericana del film sueco Un hombre llamado Ove. Esta visita la hizo con su esposa y directora del proyecto, Rita Wilson, y su hijo Truman, que también actúa en la misma.

La charla fue llevándose comparando el personaje de Otto, un vecino gruñón recién jubilado al que una familia latina recién mudada a su pequeño barrio le pone patas para arriba esa nueva tranquilidad, con cómo es Tom actualmente. También se compara al mundo real con el que plantea la película.

“Estados Unidos es interesante en ese aspecto, no solemos hablar mucho con nuestros vecinos”, declara Hanks a la hora de hablar al respecto de su relación con los vecinos y agrega: “Te saludas cuando paseas el perro, te preocupas si ves bomberos en la casa de al lado... poco más. Además, en mi caso, nunca he vivido en un vecindario donde la gente se conociera”.

Luego, la charla fue tocando tópicos sobre cómo fue que se balanceó la relación familiar con la relación laboral al momento de encarar este proyecto, y Tom tomó esta chance para desnudar algunos elementos de su personalidad y orgullo como actor, y que lo extendió a todos los colegas: “En este caso en concreto, confieso mi culpa: soy competitivo y egoísta”.

“Cuando veo un protagonista masculino interesante encarnado por otro, me duele y pienso en si puedo hacer algo parecido”, dijo y agregó: “Vi la película, me entusiasmó Rolf Lassgård, y me atrajo la parte más cínica del personaje. ¿Podíamos llevarlo a los EE.UU.? Rita me dijo: ‘Cuidado, no trasladarlo, porque son sociedades distintas, sino reformularlo, y vos deberías encarnarlo’. Y ahí salté y le dije que tenía razón. Así empezó la producción.”, explicó.

Marisol (Mariana Treviño) y Otto (Tom Hanks). Crédito: Cortesía.

Comparándose con el personaje que le toca interpretar, un hombre que usa el trabajo para esconderse de la vida, Hanks confesó: “¡Soy un actor! ¡Lo hago todo el tiempo! En cuanto se acerca una responsabilidad, la regateo soltando un ‘Lo siento, estoy trabajando, tengo que estar concentrado en mi papel’. Por eso trabajo en esto. En serio, te sientes frágil actuando, y a la vez es muy fácil desconectarse de quienes te rodean”.

Y no se quedó ahí, sino que fue más allá: “Bueno, los actores somos insufribles, egoístas, paranoicos... (ríe) ¡Somos así! No sabemos hacer nada, necesitamos ayuda para todo, y las conversaciones deben girar alrededor del ‘mí, mí, mí’”. ¿Cómo habrán tomado esta sentencia el resto de sus colegas?