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Análisis experto: la pata firme y la más débil de la minería en Mendoza

Osvaldo Urzúa, ingeniero chileno, es asesor del Plan Pilares que pasa a convertirse en una fundación. Considera clave que Mendoza pueda generar una producción confiable de cobre.
Osvaldo Urzúa analizó las posibilidades de Mendoza. Foto: Gentileza
Osvaldo Urzúa analizó las posibilidades de Mendoza. Foto: Gentileza

Osvaldo Urzúa, ingeniero chileno con amplia experiencia en el sector minero, se volvió un aliado clave del Gobierno de Mendoza en el impulso minero que está desarrollando y, entre otras cosas, fue el nexo para conseguir muchas de las reuniones más importantes que sostuvo durante los últimos meses Alfredo Cornejo con referentes de distintas compañías del sector.

Socio fundador de Karunge n, consultora que funciona como asesora externa del Plan Pilares, llegó en 2023 a Mendoza de la mano de profesionales del sector y sigue empujando la idea que busca instalar un plan de desarrollo para la provincia con la minería como base y motor económico.

La Cumbre de Minería Sostenible fue la ocasión para oficializar el avance del plan hacia una fundación que sume más voluntades en torno a Pilares.

A la hora de analizar la situación de Mendoza y el nivel en el que se encuentra para desarrollar la minería que propone Pilares, destaca los puntos fuertes y los que están pendientes de desarrollo. Un ideal, según su visión, sería que Mendoza lograra operaciones mineras de escala mundial confiables y sin riesgos de interrupción. "Que los mercados internacionales saben que pueden contar con ese cobre mendocino", indicó.

-¿Cuál es el nivel en que se encuentra Mendoza para avanzar en una idea como el Plan Pilares, siempre pensando en tener la minería como motor económico?

-El proceso de desarrollo en torno a la minería efectivamente es un proceso que se da por etapa. La primera etapa es precisamente lo que tú planteas, es poder definir cuál es la línea base, cuál es el punto de partida. Entonces hay distintos puntos de partida, o hay distintas dimensiones que tienen distintos puntos de partida. El primer punto de partida evidentemente tiene que ver con el potencial minero, y consistía en caracterizar bien cuál es la producción potencial que podría llegar a mercado si se despliega ese potencial minero. El segundo componente que hay que ver es en qué medida esa actividad minera puede generar lo que se llaman los encadenamientos, o los clusters, o la transformación industrial en torno a la minería. Después hay un elemento vinculado al impacto, a cómo desarrollar una minería con baja huella, en el sentido más amplio de la palabra huella, no solamente huella de carbono, sino que también es huella hídrica, y huella en términos de biodiversidad. Hay un cuarto elemento que tiene que ver con cómo se aprovecha la infraestructura habilitante para el desarrollo de una minería de escala industrial y de alcance internacional, en donde esos elementos de infraestructura habilitante tienen que ver con energía, cómo uno puede ampliar la oferta energética para poder atender las demandas de la minería y a su vez con eso enriquecer la matriz energética de la provincia. Tiene que ver con los sistemas logísticos, telecomunicación y de transporte, entre otras cosas, y cómo efectivamente el tener acceso a la mina y después de poder comercializar la producción va a requerir de fortalecer las carreteras, eventualmente los ferrocarriles, los sistemas de comunicaciones, entre otras cosas, para poder tener una minería digital automatizada y que esté utilizando toda la revolución digital, incluyendo la inteligencia artificial que ya está tan en moda. Y finalmente hay un quinto componente que tiene que ver con cómo el marco institucional efectivamente genera las condiciones para atraer inversiones que tienen horizontes de planificación de muy largo plazo y que se sientan tranquila de que el riesgo que están abordando es manejable y por consiguiente están dispuestos a invertir 1.000, 2.000, 3.000 o 5.000 millones de dólares para poder desarrollar un proyecto minero de gran escala y que, a su vez, la comunidad más próxima a los proyectos mineros también perciba que el proceso de prosperidad que se está generando les llega a ellos. Ojalá no sólo a través de transferencia de recursos, sino que a través de procesos de participación activa de la comunidad en el desarrollo de la actividad minera.

-¿Cuál es el que ves más fortalecido en Mendoza?

-De los cinco pilares, el desarrollo industrial claramente es donde se ven fortalezas claras, no solamente en Mendoza, probablemente a nivel regional. Una prueba de lo anterior es que Chile, siendo un país de tradición minera bastante más larga que Argentina y en particular Mendoza, en ese distrito hay proveedores mendocinos, empresas mendocinas que han podido instalarse y prestar servicios de manera bastante competitiva y eficiente. Ir a jugar en los partidos de la primera división de la minería en Chile desde Mendoza da cuenta que efectivamente la capacidad industrial en temas como servicios de perforación, servicios de manejo de agua, hay un conjunto de proveedores que hoy en día tienen representación, incluso oficinas, tanto en el norte como en la zona central de Chile, que no es una casualidad, una excepción, dan cuenta de que ese potencial existe. 

-¿De los cinco pilares que analizaron, cuál es el más débil en Mendoza?

-Bueno, el vínculo con la sociedad es el lado más débil. Hoy día hay una brecha importante, hay una cierta desconfianza de parte de un porcentaje o una parte de la sociedad que piensa que la minería es una actividad que no genera este tipo de prosperidad económica y que lo único que deja es una suerte como de pasivo ambiental, en particular en términos del uso del agua y del uso del territorio. Entonces hoy día hay romper esa percepción o esa imagen de la minería como una actividad depredadora es probablemente el desafío más importante que podría estar de alguna forma frenando el desarrollo de proyectos de gran escala. Y eso, bueno, tú has sido un testigo mucho más directo que yo de ver cómo esta misma discusión se está canalizando a través de los mecanismos formales de participación. Estoy hablando básicamente de liberación que se da en el Parlamento, en el Congreso, en donde probablemente se muestran estas dos caras, una minería más sostenible y una minería que tiene una imagen algo un poco más negativa y cómo se está tratando de encauzar este proceso a través, por ejemplo, de tener como un primer puntapié o quizás el caso emblemático para demostrar que se puede hacer minería de manera sostenible es el desarrollo del Distrito Malargüe Occidental, en donde, bueno, y ya hay algunas iniciativas legislativas que dan cuenta de que se está abriendo ese espacio para ir avanzando en cerrar esta brecha, teniendo presente que es un trabajo a largo plazo, hay que estar permanentemente trabajando en este tema y probablemente uno de los elementos más sensibles o críticos que se deben abordar es que acompañar este desarrollo que se podría dar en Malargue con el fortalecimiento de los mecanismos de control para que efectivamente haya una cierta forma de poder tener mayor tranquilidad y que los impactos están siendo monitoreados. 

-Sos una persona que tiene mucha experiencia en la industria, que ha visto muchos procesos. ¿Cuál es la diferencia entre la actualidad y los últimos 20 o 25 años en el desarrollo de la industria minera?

-Sin la pretensión de ser exhaustivo, algunos elementos asociados a tu pregunta destacaría lo siguiente. Primero, a nivel internacional, el protagonismo que está teniendo la minería en la agenda internacional hace 25 años no existía. Lo que se ha instalado como la agenda de los minerales críticos, que son fundamentales tanto para el desarrollo económico como para la transición energética. Sin minería no hay transición energética, sin transición energética no hay mundo sostenible.Y eso lo está diciendo todo el mundo, incluso los grupos ambientales. Hace 25 años atrás ese discurso era inimaginable. Producto de lo mismo, hoy en día hay un gran apetito internacional por buscar proyectos mineros que reúnan estas características. Hay capital que está buscando dónde invertimos porque necesitamos aumentar la producción de estos minerales denominados los minerales críticos, entre los cuales está el cobre, está el litio, que son probablemente los dos minerales más emblemáticos que tienen un alto potencial en la zona andina, desde Mendoza hasta probablemente Jujuy, Salta e incluso pasando a Bolivia. Es un elemento nuevo que antes no estaba presente.

-¿Y los vínculos?

-El otro elemento que es mucho más sensible es efectivamente la inserción a nivel territorial. Ante la minería hace 25 años atrás probablemente las conversaciones se dan mucho más a nivel nacional y cómo tú podías atraer la inversión y podías tener una buena conversación, por ejemplo, con el Ministerio de Finanzas para ver que efectivamente los equilibrios macroeconómicos y los incentivos estudiarán a nivel nacional para atraer esa inversión. Hoy día, junto con eso, es tan importante lo que se denomina la licencia social para operar, el vínculo que tú construyes como industria minera con la gente de la localidad que se vea impactada de forma más directa con la minería. Entonces, hace 20 años atrás probablemente esos vínculos se construían a través de relaciones bastante transaccionales. Es decir, tú generabas planes de inversión social a cambio de poder desarrollar minería y hoy día es el cambio vinculado a una inserción más profunda con el territorio es que tú participas o te vinculas de forma más estrecha en la matriz productiva y en el desarrollo económico del territorio, no a través de esta estrellada que se denomina inversión social. 

Mendoza lanzó un plan de exploración masiva para buscar cobre. 

-¿Y las oportunidades?

-Y después está el otro elemento que es importante destacar, tiene que ver, en parte, con el listado que tú decías anteriormente, pero con una particularidad. El cambio de paradigma tecnológico, de revolución tecnológica, abre oportunidades bastante particulares para dar un salto hacia una transformación productiva utilizando el nuevo paradigma tecnológico. Si estamos pasando de la era digital a la era de la inteligencia artificial y la era que había antes era quizás de la producción en masa, estos cambios de épocas que hay producto de las sucesivas revoluciones tecnológicas que se han dado desde la revolución industrial, cuanfdo tú tienes un crecimiento de la producción de una industria en particular que coincide con estos cambios de época, ese crecimiento de la producción puede estar acompañado con que el sector que está creciendo abraza de forma más fuerte el nuevo paradigma tecnológico. Entonces, el sector productivo, en este caso la minería, se transforma en un sector puente para dejar el paradigma tecnológico anterior y entrar el paradigma tecnológico nuevo. Estamos hablando, como decía, de tema digital, de robotización, inteligencia artificial, toda la revolución energética, los sistemas de producción circulares, entre otros. Entonces, eso también es nuevo y es bien particular porque estas revoluciones tecnológicas suceden cuando suceden, no son prograbables. 

-Uno de las necesidades que se destaca está generar valor agregado. A partir, incluso, del momento en que todavía no tenemos producción de mineral.

-Efectivamente. Quizás algún sinónimo de valor agregado podría ser, uno lo puede vincular tanto con la generación de empleo de calidad, o sea, empleo que te requiere mayor calificación y que a su vez tiene una mayor probabilidad de un empleo más formal. Entonces, si lo ves con el tema de la posibilidad de generar empleo de calidad, como te decía, empleo más estable, pero también empleo que te vaya demandando profesionales con mayor nivel de formación. Podría ser una aproximación un poco distinta a la de valor agregado, o también definir cuál es el porcentaje de actividades que son intensivas en conocimiento, que requieren mayores capacidades de diseño, capacidad de ingeniería, capacidad de profesionales, y que va a demandar, en el fondo, una producción más alta de profesionales de parte de las universidades. Entonces, y si tú vas a eso, efectivamente, en las etapas previas, antes del procesamiento, como si estuvieras a hacer alambrón, hacer piezas y partes de minerales, tienes una cantidad de servicios, de productos, que son muy intensivos en conocimiento, son altamente intensivos en conocimiento, solamente a modo de ejemplo.Si estamos hablando de hacer una minería con bajo impacto ambiental, y en particular con una baja huella hídrica, imagínate toda la tecnología que hay que desarrollar primero para entender bien cómo funcionan cada una de las cuencas, y después para aumentar, por ejemplo, el nivel de recirculación de agua que hay en el proceso minero, de tal forma que una vez que tú, por ejemplo, cargas con agua un proceso para procesar el mineral, no tengas que demandar más agua, porque en el fondo tú vas recirculando de manera continua el agua que utilizaste inicialmente. Eso es un cambio hoy día, la minería está, en el caso de la minería, se está hablando de que el agua que se recircula está en el orden de un 80%, es decir, si tú utilizas 100 litros de agua, inicialmente después solamente tienes que ir un make-up, tienes que hacer una reposición de 20. Se está avanzando a que ese 80 pase a 90.Y a su vez se están buscando fuentes alternativas de agua para no tener una carga o una demanda o una extracción de agua de las fuentes naturales. Ese ejemplo, hacer eso no es simple, requiere de un nivel de desarrollo, tecnología, de sofisticación que tú al final del día tú dices, mira, pero si es el mismo cátodo. Efectivamente, es el mismo cátodo, pero por Dios que distinto. 

-Hay que explicarle al mendocino que cada proceso o solución para un proyecto minero puede significar una solución tecnológica o científica que puede patentarse y venderse.

-En Australia, en Estados Unidos, en todos los países nórdicos, en Canadá, en Alemania. Entonces, los ejemplos son infinitos porque la diversidad de tecnologías que manda la minería es muy amplia. Entonces, un ejemplo de lo anterior es en el desarrollo del sistema de transporte al interior de la mina. Inicialmente las minas de gran escala utilizaban estos camiones de alto tonelaje. Estos camiones son unas máquinas gigantes, como un edificio que se está moviendo de un lugar a otro. Bueno, esas máquinas hoy día se están transformando en camiones, en lo que se denominan camiones autónomos.Y un camión autónomo es un robot que toma decisiones de cómo desplazarse al interior de una mina. No es una máquina que tenga programadas trayectorias y se mueve de acuerdo a trayectorias predefinidas, sino que es una máquina que ve cómo la mina va cambiando, porque donde antes había un montón de ripio, ese ripio desapareció, donde antes el rasgo no tenía cierta profundidad, esa profundidad cambió. Entonces, esa máquina tiene que ir leyendo el entorno para poder ir definiendo cuál es la trayectoria para no colisionar con otras máquinas o para no disminuir la velocidad del transporte mineral. Eso es robótica de frontera. Entonces, esta posibilidad me da la oportunidad de entrar en la conversación de robótica para, por ejemplo, el transporte de minerales. Y una vez que tú entras a la conversación de robótica por producto de la minería, nada te impide que ese mismo desconocimiento lo puedas utilizar en la agricultura, en la construcción, bueno, en otros sectores.

-Pilares tiene como motor la minería, pero en el futuro puede dar paso a un aumento del desarrollo agrícola o cualquier otra industria.

-Tal cual. Desde el punto de vista de una componente que es un poco más difícil de entender respecto a por qué la economía podría ser sostenible en torno a minería, tiene que ver con lo que tú mencionas. Las capacidades que tú acumulas o construyes te van abriendo espacios para que tú te puedas permanentemente ir como reinventando en otras industrias en caso que no haya más minería. Entonces el ejemplo que te he dado anteriormente respecto a la robótica, si tú eres un, digamos, estás en la frontera de robótica, efectivamente tú no estás capturado, no estás encerrado en el sector minero. Y por consiguiente efectivamente tu crecimiento, ya sea como economía o como una empresa, es sostenible porque tú tienes acceso, digamos, a otros mercados por el nivel de sofisticación que tienes, el conocimiento que te permite atender las necesidades de la minería. Entonces el proceso de generación de valor desde ese punto de vista es sostenible porque las capacidades ya empiezan a ser transversales a distintos sectores económicos. 

-¿Con qué resultado del Plan Pilares podrían sentirse satisfechos de su desarrollo?

-Bueno, en cada uno de estos cinco indicadores yo creo que hay un indicador básico. El éxito es primero tener operaciones mineras de escala industrial que estén abasteciendo la demanda por minerales críticos y que ese abastecimiento sea un abastecimiento que sea confiable.O sea, no hay riesgo de interrupción, sino que los mercados internacionales saben que pueden contar con ese cobre, el cobre mendocino y que a su vez ese cobre mendocino es producido con un impacto ambiental bajo control, con la huella limitada. Ese sería un indicador importante. Otro indicador importante tiene que ver con la sofisticación de la matriz productiva, es entender la estructura o la arquitectura de la matriz productiva de Mendoza como ha ido cambiando y que eso, por ejemplo, se refleje en ampliar el rango de exportación de la economía mendocina. No solamente está exportando, por ejemplo, cobre, sino que también está exportando servicios hacia el resto del mundo, hacia minerías de la región o minería a nivel mundial. Ese sería otro, digamos, otro elemento de esta postal que tú me estás y acompañado de lo anterior también en la generación de empleo. Si estamos hablando del orden de medio millón de toneladas de cobre, ojalá que ese medio millón de toneladas de cobre estén también acompañados de algo parecido en términos de empleo directo e indirecto, producto de esto mismo que estamos hablando, que sea empleo de calidad.Y probablemente los otros elementos distintivos tienen que ver con los elementos habilitantes para una minería de bajo impacto. Ser un referente tanto en el marco institucional, en las regulaciones que tiene, como en los sistemas de control y monitoreo para saber que efectivamente las cuencas se están manejando de forma sostenible, que las emisiones tanto locales como de gas de efecto invernadero están siendo controladas, y uno pueda proyectar que la minería de Mendoza de aquí al 2050 va a ser una de las minerías carbono neutrales que está demandando el mundo.