Banco Nación como sociedad anónima: qué cambia para la provincia de Mendoza
La noticia económica del día pasa por la decisión del Gobierno nacional mediante decreto presidencial (DNU) 116/2025 de convertir al Banco de la Nación Argentina (BNA) en una sociedad anónima (SA). Publicada en la madrugada de este jueves en el Boletín Oficial, de acuerdo a la argumentación de la gestión de Javier Milei, la medida busca mejorar la competitividad de la entidad.
Este acuerdo establece que el nombre de la entidad pasará a ser Banco de la Nación Argentina Sociedad Anónima (BNA S.A.) y que el control lo seguirá teniendo en su mayoría el Estado Nacional, mediante el Ministerio de Economía, con la posesión del 99,9% de las acciones. En tanto, el 0,1% restante quedará en manos de la Fundación Banco de la Nación Argentina.
Pese a haber quedado en primera instancia fuera de la ley ómnibus, la iniciativa fue impulsada por los directivos de la institución bancaria, quienes argumentan que permitiría “mejorar la capacidad del banco para competir en el sector financiero, optimizar la asignación de recursos y fortalecer su posición en el mercado, garantizando la continuidad de su operatividad”, como lo expresan en el documento oficial.
¿Qué ha pasado en Mendoza con esta medida? De acuerdo a la información que la entidad ha compartido en su web oficial, en la provincia cuenta con 55 puntos de atención y 340 cajeros automáticos, con presencia en los 18 departamentos mendocinos y con dependencias en localidades como Uspallata o Bowen. Sin embargo, más allá del cambio en el BNA a nivel operativo no se ha producido, hasta el momento ninguna modificación.
El camino a la privatización
Más allá del rechazo nacional que recibió la medida por parte de La Bancaria, desde Mendoza, su representante, Sergio Giménez, aseguró que este procedimiento se presenta como “la puerta al camino de la privatización”.
Desde lo jurídico, la decisión se enmarca en el Decreto 70/2023, el cual estableció la transformación de sociedades estatales en sociedades anónimas, y en la Ley 27.742, que delegó facultades al Poder Ejecutivo para reorganizar estructuras estatales con el objetivo de mejorar la eficiencia del gasto público.
Asimismo, el Decreto plantea que, una vez finalizado el proceso de transformación, seguirán vigentes ciertos artículos de la Ley 21.799 que regulan la actividad del BNA. “En el Artículo 10 plantea que para poder vender hay que derogar esa Ley, que es la Carta Orgánica del Banco, pero con seguridad es la puerta al camino de la privatización”, dijo Giménez.
“No creemos que el aumento de capital posibilite asistir a más familias, a más pymes. Es un argumento falaz y es una mentira. Me hace acordar al argumento que puso el presidente Milei el viernes cuando dijo que compren cripto, $Libra, que con eso se va a favorecer a la pequeña y mediana empresa. Terminó siendo una estafa descomunal. Esto es lo mismo. El Banco Nación, manteniendo el rol que tiene, manteniendo los depósitos del sector público, en el año 2024 ha dado utilidad”, opinó el dirigente gremial.
El Banco Nación y Mendoza
Un detalle no menor de la presencia de la entidad en Mendoza es que el Banco Nación es el agente financiero de la provincia (y de diez municipios), al menos hasta 2027. Así se firmó en 2022, cuando el por aquel entonces gobernador, Rodolfo Suarez, acordó con quien era el presidente del organismo, Eduardo Hecker, extender el vínculo que ya tenían por cinco años. En ese momento también se acordó la refinanciación de una deuda que la Provincia mantiene con la entidad, la cual también se acordó pagar en el plazo de un lustro.
En 2022, el valor de la deuda era de $19.381.416.825,39 y se pasó de Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) a una tasa Badlar más un margen fijo de 3%, con pago en pesos y con seis meses de gracia. En tanto, en ese nuevo acuerdo se fijaron ampliar los beneficios y la oferta de productos y servicios para casi 100 mil empleados y empleadas provinciales que cobran sus haberes mediante el Banco Nación.
Justamente, uno de los últimos grandes anuncios que hizo el Nación en Mendoza fue el lanzamiento de una línea de crédito para capital de trabajo e inversión para el sector productivo local, con tasas que van desde el 38% para capital de trabajo y desde el 33% para inversión.
En este sentido, Giménez destacó la importancia que tiene el BNA para llegar a lugares remotos de la provincia o en aquellos donde la función social que tiene un cajero o una sucursal es mucho más grande que la rentabilidad que podría dar. “Supongamos que pasemos a una segunda etapa y se vendan acciones. ¿Qué va a pasar cuando se siente un directivo probado y un Gerente le plantee que hay que poner un cajero en Gustavo André? No creemos que esto sea rentable desde el punto de vista económico, pero la banca pública tiene que estar ahí porque esos vecinos merecen el acceso al sistema financiero”, completó.


