Entrevista MDZ

María Castiglioni: "No hay manera de que los salarios le ganen a la inflación si no agrandamos la torta"

La economista afirma que desde enero ha bajado fuertemente el riesgo de hiperinflación pero la batalla aún no está ganada. Y además queda recomponer los salarios y hacer que crezca la economía.

Carlos Boyadjian
Carlos Boyadjian domingo, 21 de abril de 2024 · 08:49 hs
María Castiglioni: "No hay manera de que los salarios le ganen a la inflación si no agrandamos la torta"
Para María Castiglione es fundamental la estabilización de la economía, y para aspirar a que los salarios recuperen poder de compra Foto: Analía Melnik/MDZ

En tiempos de inestabilidad macro nadie mejor para explicar qué pasa y cómo sigue la película que un especialista en macroeconomía, en este caso, una especialista. María Castiglioni, socia de CyT Asesores Económicos, una de las voces más escuchadas por empresarios de todos los rubros y firmas de todos los tamaños, pone el foco en la estabilidad y la búsqueda del equilibrio fiscal a partir de derrotar a la inflación. 

Sostiene que el país se alejó del escenario de hiperinflación, pero aunque existen riesgos. También se refirió a las condiciones para que se recompongan los salarios y cuándo puede empezar a rebotar la economía. "Si no se baja la inflación no hay manera de que haya un horizonte, no hay manera que haya crédito, no hay manera de crecer", enfatizo. Este es el diálogo exclusivo que mantuvo con MDZ

- ¿Cuál es hoy la foto de la economía argentina a cuatro meses del nuevo gobierno?
- La gran discusión son los desafíos macroeconómicos. Argentina no ha logrado, a diferencia de nuestros vecinos, alcanzar la estabilidad macroeconómica, que es la condición necesaria pero no suficiente para resolver todos los problemas. De hecho, el mundo hoy está con desafíos macroeconómicos, pero Argentina hoy está discutiendo cómo empezar a trazar un sendero sobre el cual planificar, poder mirar a largo plazo. La economía argentina llegó a fines del 2023, realmente al borde de una hiperinflación, pero en un contexto agravado, a diferencia de los episodios de hiperinflación de fines de los 80, que es un altísimo nivel de pobreza, ya casi endémica, pero que además del promedio de los últimos 20 años que había estado en torno al 30%, llegamos a cerca del 50%. 

La economía no crece desde 2011. Cuando uno mira la medida de PBI, tenemos un estancamiento con vaivenes en torno al mismo nivel, pero con una población que en todo este período creció, con lo cual por habitante el valor agregado, lo que se produce, la torta para repartir cayó más de 12%.

Pero hay algo peor y más complicado, que es que mucha gente que aparece como empleada según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), en realidad trabaja una o dos horas semanales y tiene changas y además un plan. Es decir, que es muy poco productiva, no aporta a ese valor agregado, a esa torta que hay que repartir. La medida de PBI por empleado cayó más de 20%.
No hay manera, entonces, que los salarios le ganen sistemáticamente o en un largo plazo a la inflación, empezar a recuperar y, por lo tanto, poder salir de esta pobreza de una manera sustentable si no agrandamos la torta, si la economía no empieza a crecer y si cada uno de los que trabaja es más productivo.

- ¿Cuáles son los desafíos más urgentes? 
- Los desafíos inmediatos, que es lo que está encarando en primera instancia el Gobierno, son no caer en la hiperinflación, minimizar los costos de la salida, pero lograr recuperar un sendero de estabilidad macroeconómica. En segundo término, cómo lograr reformas que hagan que la economía empiece a crecer. Ningún argentino quiere que el país no crezca, pero tenemos que trabajar en qué es lo que permite que una economía crezca.

El presidente Milei dice que la economía tiene que volver a crecer desde la perspectiva de que el sector privado es el que crea riqueza y que la clave para el crecimiento económico es la inversión. O sea, lograr que esa capacidad productiva de la economía vaya creciendo y obviamente esa capacidad productiva demande más y mejor trabajo, que es algo clave, porque el empleo creció, pero cada vez de una manera mucho más precaria. Sobre todo, el empleo privado está totalmente estancado y los salarios no han crecido como la inflación, o sea que ha caído el salario real en general. 

No hay manera, entonces, de que los salarios le ganen sistemáticamente o en un largo plazo a la inflación, empezar a recuperar y, por lo tanto, poder salir de esta pobreza de una manera sustentable si no agrandamos la torta, si la economía no empieza a crecer y si cada uno de los que trabaja es más productivo.

Pero mucho más, creció el empleo precario, independiente y monotributo social, es decir, el más bajo. Los ingresos son más bajos y encima cuando hay inflación crecen o aumentan menos todavía que el resto, con lo cual la caída de la capacidad de compra de toda esa gente ha caído. 

- ¿Qué nos llevó a esta situación?
- Esto es muy importante. Hay una mirada de que hay que generar demanda, porque esos que demandan, por ahí con un plan o un empleo público, consumen y entonces mueven la economía. Lo que ha ocurrido es que se profundizó esta mirada y lo que ha generado es que nos comimos el capital porque, en definitiva, el consumo fue el refugio en general de la época de cepo, y, en líneas generales, de todo el modelo kirchnerista.

Mirá el video completo de la entrevista exclusiva con María Castiglione

Se llegó ese consumo, por un lado, cerrando la economía. Por otro lado, poniendo tasas de interés por abajo de la inflación, o sea, poco de incentivo al ahorro. Y, además, después con el cepo, pocas herramientas para protegernos frente a un escenario de inflación. Además, ante la desaparición del crédito la gente decía 'bueno, me lo gasto, viajo, disfruto del corto plazo porque no accedo a otra cosa'. Es un consumo que algunos sectores que se beneficiaron les puede parecer bueno, pero es un consumo que no es sustentable ni sano, porque los resultados están a la vista.

Ahora hay que cambiar esa lógica porque en general está impulsada por un gasto público creciente. De hecho, pasó a nivel consolidado de un histórico de 25% a 40% del PBI. O sea, casi la mitad de lo que se agrega de valor se traduce en gasto público. 

- El problema es cómo se financia ese gasto
- Claro, con impuestos, cada vez más impuestos, una carga fiscal sobre el sector formal cada vez más grande. Luego, con endeudamiento, porque cuando uno mira en general la deuda no solo aumentó, sino que, además, aumentó mucho más de lo que muestra las estadísticas, porque hubo en el camino defaults, reestructuraciones. Y cada vez más cara porque esos cambios para hacer sustentable la deuda nos generaron un menor crédito, peor calificación, un costo altísimo.
Además, en el mercado interno, por lo que se llama crowding out, desplazamos a toda la posibilidad de financiamiento del sector privado, todo lo capturó el sector público. Y finalmente la emisión monetaria de la que se hizo uso y abuso el último tiempo.
Los argentinos entendieron que este no es el camino, pero el desafío de cambiar de ese modelo a uno nuevo, en el que el Gobierno plantea un escenario de ir una estabilidad, que va a dejar de pedir plata al Banco Central vía emisión. Vamos hacia un equilibrio fiscal y el Gobierno gasta lo que tiene. Es un ancla, que al principio fue tomada livianamente y muchos creían que iba a poder alcanzar pero recién en el mediano plazo, se alcanzó y en lo inmediato.

- Hubo déficit fiscal cero en enero y febrero. ¿Cree que se puede sostener?
- Es una premisa del Gobierno, ése es el margen, o sea, no va a moverse de eso. Esto quiere decir que, obviamente, tenés que trabajar del lado de los ingresos y los gastos para que estas cuentas cierren. De hecho, los dos primeros meses del año, por diferentes motivos, hubo hasta superávit. Obviamente, cuando uno mira lo que pasó mucho es que no se terminaron de pagar algunas cosas que en algún momento hay que pagarlas, en otras se cortó la obra pública por completo, se cortaron las transferencias no automáticas a provincias por completo.

- ¿Es sostenible cortar la obra pública?
- Por lo menos el Gobierno piensa replantear el sistema y que haya algo más parecido a lo que eran las PPP, o sea, que el sector privado empiece a financiar parte de esto, no que desaparezca la obra de infraestructura o la obra pública, sino financiarlo de otra manera. Ésa es una discusión que viene ahora. Y se quitaron un montón de transferencias que venían por afuera de la coparticipación. También se está ahorrando en bienes y servicios, en la propia burocracia del Estado, pero que obviamente eso no es inmediato.
El otro tema eran los jubilados, que es el gran desafío y otros gastos sociales. Ahí hay una diferenciación. Lo que es AUH, tarjeta Alimentar aumentó al instante, apenas asumió el gobierno se duplicó la AUH, que había quedado totalmente atrasada, producto de la movilidad jubilatoria que quedó atrasada y no se le dieron bonos como a los jubilados de la mínima, por ejemplo.
Lo que se recortó es todo lo que se llama otros programas sociales, donde tenés mucha discrecionalidad. No hay un lugar donde se está cambiando y recortando, pero la fórmula jubilatoria misma hizo que se licuaran las jubilaciones. Acá hay un cambio a partir de abril, después del aumento de 27,2% en marzo por movilidad, después de dos meses de no tener aumentos. Ahora, a partir de abril van a tener 27,4% y luego la inflación de dos meses atrás, con lo cual de ahora en más va a haber un aumento en términos reales del gasto jubilatorio y van a ir recomponiendo de a poco. Obviamente, están muy castigados los jubilados. Si uno hace las cuentas de la movilidad en mayo ya van a estar con el mismo poder de compra que en noviembre.

- ¿Hay que sacar el Impuesto País y eso podría pasar este año?
- Termina este año y creo que no debería volver a ponerse.

- ¿Sacar el Impuesto País depende del cepo?
- Podrías mantenerlo igual, lo que pasa es que obviamente te generaría una distorsión. De hecho, hay derechos de importación, hay aranceles externos que gravan importaciones también. O sea que en definitiva es parte de los costos, lo mismo que las retenciones. Tuviste salida del cepo con retenciones. Podés tenerlo pero te genera un desafío. Me parece que este año hay que tenerlo, porque la prioridad del Gobierno es tener equilibrio fiscal para garantizar y generar confianza que no se va a emitir, que no va a haber que pedirle al Banco Central un solo peso para, hacer una baja fuerte de la inflación, que hoy es el principal problema.
La mejor política social es bajar la inflación, porque todo lo que hagas en un contexto de inflación creciente siempre se queda corto. ¿Bajar la inflación es lo único? No, pero sin esto no hay manera de que haya inversiones, que haya un horizonte, que haya crédito, no hay manera de crecer. 

- ¿Nos alejamos definitivamente de la hiperinflación o todavía ese partido se está jugando?
- El riesgo ha bajado notablemente en estos cuatro meses. De hecho, los indicadores financieros lo que marcan es que ahora hay credibilidad de que en definitiva esto va en serio, de que la convicción del equilibrio fiscal es en serio, porque el mayor desafío era al principio, cómo cortar con esto en un contexto de altísima inflación, de sinceramiento de muchos precios de la economía.

- ¿Cuándo puede empezar a rebotar la economía?
- Ese es el gran desafío. Primero, la inflación, no es que ya está ganada la batalla. Se está trabajando en las causas, que es lo más valioso, y que el diagnóstico del Gobierno es ese y el ministro de Economía está convencido. Pero, por otro lado, obviamente hay precios que están ajustando y hay poca gimnasia en baja de precios. En Argentina estamos acostumbrados a que siempre todo va para arriba.

A nosotros la primera semana de abril y nos dio una baja de 0,8% en todo el rubro de alimentos de lo que es para consumo en el hogar, es algo que no habíamos visto nunca. Obviamente, hay un mix, no todo baja, pero baja en el promedio de la canasta, no en un producto particular. Y esto es algo muy fuerte. Ya vimos en los dos últimos meses que empezaron a bajar los precios de electrodomésticos, productos de tocador, etcétera.

Mirá el video de María Castiglione hablando de la inflación en alimentos y bebidas

- ¿Esto es porque que no se vende?
- Es una combinación. El que no se venda, pero también el hecho de que vos podés no vender y tener inflación igual, e hiperinflación también. Entonces, lo primero es que no hay emisión monetaria, se están absorbiendo pesos y eso es el ancla. Y hay una expectativa que el Gobierno está recorriendo ese camino y la gente le está empezando a creer. Están bajando las expectativas de inflación, no solo de los economistas, sino de la gente, que es lo más relevante. Hay un marco de estabilidad del tipo de cambio porque en Argentina, si bien la devaluación, el dólar alto no explica la inflación, es un precio más de la economía, en Argentina lo tomamos como una referencia porque no tenemos moneda.

- ¿Cuál es el escenario para el segundo trimestre?
- Hoy parecería que hay muchos sectores están diciendo '¿bajo precios para vender más y por ahí cubrir mis costos fijos? Esa es la pregunta. Yo creo que no es una respuesta rápida, no todos los sectores van a responder de la misma manera, pero donde hay competencia es más evidente, mucho más donde se han derrumbado las ventas. Pero ojo, que la caída en algunos sectores en estos primeros meses del año es la contracara de haber inflado las ventas con el plan Platita y los incentivos de tasa cero el año pasado. 

- ¿Todavía estamos pagando el Plan Platita?
- Totalmente, porque mucha gente se ha stockeado de cosas que realmente no necesitaba. La gente decía '¿Viene el diluvio universal, el abismo? ¿Qué hago? Bueno, tengo unos sobrantes, así como compro dólares como refugio y también compro mercadería, bienes durables en cuotas, aprovecho estas cuotas que capaz van a desaparecer y entonces sobre vendieron y la gente sobre demandó algunos productos que hoy no está demandando.

Mirá el video sobre flexibilización laboral

- ¿Vamos hacia un segundo semestre con brotes verdes o hay que esperar a 2025?
- Es de a poco. Lo que pasa es que todavía estamos partiendo de niveles muy bajos. Ojalá me equivoque y sea más rápido, pero eso va a llevar tiempo. Va a ser más corto en la medida que las empresas también, crean en esto y digan bueno, yo decido entonces jugarme a crecer, bajando precios. Eso puede ayudar.

Sobre paritarias e ingresos, hay sectores que ya están reviendo paritarias, como Comercio, que ya cerró una paritaria bastante positiva, pero otros sectores están mucho más rezagados. Es muy desparejo y en ese contexto no es una respuesta única, como lo que serían las variables macro. Esto va a ser sector por sector.

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