Presenta:

La tremenda carta que leyó Totti en su último partido

En una emotiva ceremonia, la Roma despidió a su jugador histórico, quién entre lágrimas brindó un conmovedor discurso para los hinchas.
795035.jpg

Una emotiva ceremonia de despedida le brindó la Roma y el público del estadio Olímpico a Francesco Totti, que jugó hoy su último partido para poner fin a una carrera de casi 25 años con los "giallorossi". Durante el partido, Totti ingresó en el minuto 54' para aportar en la victoria 3-2 de la Roma sobre el Genoa, que permitó al cuadro romano finalizar en el segundo lugar la Serie A y obtener la clasificación directa a la próxima Liga de Campeones. 

En la ceremonia, el presidente del club, James Pallotta, abrazó a un Totti en lágrimas y le entregó una camiseta con el número diez enmarcada en un cuadro, mientras los 65.000 aficionados del Olímpico sostenían carteleras rojas y amarillas con un 10. Además, una casaca gigantesca fue desplegada en el terreno de juego.

Totti y su familia caminaron después por la pista atlética del Olímpico con muchos compañeros y fanáticos del mediapunta en lágrimas, en el cierre de una carrera enteramente consagrada a la Roma. 

El futbolista de 40 años firmó un balón y luego lo mandó a la curva sur del estadio antes de un discurso en el que afirmó que "infortunadamente este momento llegó, y esperaba que nunca lo hiciera". 

"He leído muchas cosas hermosas estos días y lloré en solitario cada día como un loco. Porque uno no olvida 25 años con ustedes apoyándome en las buenas y en las malas", expresó en su discurso. "Ahora de veras se acabó y me quito la camiseta por última vez, incluso si no soy capaz de decir basta, y probablemente nunca pueda", concluyó Totti.

Carta de despedida de Totti 

Gracias Roma,a mis padres, a mis hermanos, a mi familia, mis amigos. A mi mujer, a mis hijos. Empecé desde el final, desde los saludos, porque no sé si lograré leerlo todo. Es imposible contar 28 años con palabras, me gustaría hacerlo con una canción o una poesía. Pero no soy capaz. Intenté hacerlo con mis pies, con ellos todo me sale más sencillo. Mi juguete favorito es el balón, y lo sigue siendo. Pero llega un día en que te haces mayor. Y me dijeron que el tiempo ya había decidido. Maldito tiempo.

 El mismo tiempo que el 17 de junio del 2001 queríamos que pasara rápido. Queríamos que el árbitro pitara tres veces para ganar el scudetto. Sigo teniendo piel de gallina pensándolo.

El tiempo me vino a decir que era hora de sacarme la camiseta y las botas, porque ya soy un hombre, ya no podía oler el césped desde tan cerca. Me pedí porque me despertaron de mi sueño. ¿Sabés cuándo nuestra madre nos despierta en el medio de un sueño muy bonito, porque tenés que ir al colegio? Me pasó lo mismo, pero no era un sueño, era la realidad.

Quiero dedicarle esta carta a todos los que estuvieron a mi lado, a los chicos que se hicieron hombres viéndome jugar y a los niños que gritan 'Tottigol'. Me gustaría que mi carrera sea para vosotros como un cuento de hadas para contar. Ahora se acabó de verdad. Me saco la camiseta, la doblo con cariño, aunque en el fondo todavía no estoy listo para decir 'basta'. Nunca lo estaré.

Pido perdón si en estos meses no concedí entrevistas ni aclaré mi futuro. Pero apagar la luz no es fácil.

Ahora tengo miedo, pero un miedo distinto a lo que se siente tirando un penalti. No sé lo que será de mí. Concededme tenerlo. Esta vez necesito yo vuestro cariño. Con él, seguro que lograré pasar página para vivir una nueva aventura.

Ahora quiero darle las gracias a todos los que trabajaron conmigo. Los técnicos, los jugadores, los hinchas, la Curva Sud. Nacer romanos y romanisti es un privilegio. Ser el capitán de este equipo fue un honor. Están y estarán siempre en mi vida. Ya no los emocionaré con mis pies, pero mi corazón siempre estará con ustedes. Ahora bajaré la escalera, iré al vestuario que me acogió cuando era un niño, y que abandono ahora, siendo un hombre. Estoy orgulloso y feliz de haberos dado 28 años de amor. Los amo. Francesco".