"Scrotox", la técnica de rejuvenecer los testículos
En el mundo de la cirugía estética para hombres nos podemos encontrar de todo: Unos deciden ponerse un culo idéntico al de Antonio Banderas, otros prefieren aumentar el tamaño del pene para emular a Jared Leto, los hay que se ponen hoyuelos en la cara para parecerse a Josh Holloway, de la serie Lost, y otros hasta se arriesgan a hacerse un blanqueamiento anal. Cualquier parte de la anatomía que se pueda pellizcar, levantar o apretar se puede modificar al gusto del consumidor.
La nueva tendencia que está arrasando en los Estados Unidos en este último año es la inyección de bótox en el escroto. Con esta técnica, llamada ‘scrotox', se pretende disminuir las arrugas de la zona tan íntima y hacer que los testículos parezcan mucho más grandes y se te pongan como Javier Bardem en la película de Bigas Luna de 1993, "Huevos de Oro". Hasta The Independent en Inglaterra le dedicó un informe "serio".
Lo cierto es que el "scrotox" es un elemento básico en el menú en las clínicas en los EE.UU. y ahora la moda se está extendiendo por Europa. El doctor Mark Norfolk, director de la clínica ‘Transform' le ha contado al diario ‘The Sun' que el bótox no tiene el mismo efecto en la cara que en otras partes del cuerpo. Al parecer, por debajo de la cintura reduce los problemas de sudoración, pero no disminuye excesivamente las arrugas.