Instrucciones para tener relaciones sexuales en la ducha
Como dicen por allí al cuerpo lo que pida, y cualquier excusa es buena para ampliar los conocimientos del sexo, así que nada mejor que meterse en la ducha y navegar en esas aguas.
Según un estudio elaborado por GROHE, el 42,2% de los españoles y el 26,7% de las españolas creen que la ducha es el lugar ideal para hacer el amor. Todos están de acuerdo en que el chorro de agua es un delicioso aderezo para la cosa sexual.
Pero cuidado, que montárselo en la ducha no es tan fácil como lo pintan en las películas porno. Así que vamos a darte todas las claves para que lo hagas bien o, al menos, no te ahogues ni te partas la crisma. Suerte y al agua.
1. Quitaos la ropa
Sí, los dos. El calzoncillo y la braguita también. Y no, no hace falta flotador, ni aletas, ni gorro de baño, ni gafas de buceo. Vamos a copular en la ducha, no en una fosa abisal.
2. Hazte con una alfombrilla antideslizante
Para evitar sustos y disgustos. O mejor, cálzate unas zapatillas de caucho para abuelos de Marta Schnabel. Evitarán patinazos a la hora de poner en práctica las tropecientas posturas del Kamasutra. Por cierto, ahora que lo pienso, ¿cuántas posturas tiene un Kamasutra? ¿69?.
3. Ten a mano una banqueta de plástico
No la coloques de entrada porque queda como fea y ortopédica, pero ponla cerca por si os da por perpetrar alguna acrobacia lúbrica.
4. Pon musicón
Si no quieres que los oigan los vecinos, o los suegros, basta con usar el celular y poner música todo volumen. Pero eso si nada de baladas. Para amenizar el acto sexual, van mejor los Reggaeton o algo de ese estilo.
5. Precalienta en seco
Antes de entrar en la ducha, es conveniente que unos besitos, o unos arrumacos... Un poquito de prolegómeno, por favor. Para más información, véase 10 preliminares para ponerla a cien.
6. Póntelo, pónselo
El sexo acuático se disfruta más sin preservativo. Pero salvo que uses otro método de contracepción o estes intentando engendrar un vástago, enfundarse un condón es obligatorio, pues, además de evitar que te conviertas en papi por accidente, te protege de las temibles ETS, que no son enfermeras, sino Enfermedades de Transmisión Sexual. En cualquier caso, hacerlo con goma en el agua no es moco de pavo: debes ponértela bien puesta ANTES de entrar en la ducha, y estar pendiente de que no se te desenvaine el asunto al hacer movimientos sexys.
7. Abre el grifo
Así, a tope. Deja que el chorro fresco aderece vuestra pasión. Siente el hormigueo de las gotas chocando contra vuestros cuerpos fundidos. Si la ducha es de teléfono, además, puedes usarla para estimular directamente vuestras zonas erógenas y vuestros chakras, si es que tal cosa existe.
8. Utiliza un lubricante resistente al agua
Aunque parezca mentira, el agua seca las mucosas y dificulta penetración. Por ello, es recomendable usar un lubricante con base de silicona. Evita los de agua, que se diluyen, y también los de aceite, que dañan el látex del preservativo. Y a los preservativos agujereados los carga Satanás.
9. Agárrate fuerte
Según un estudio de la aseguradora Medical Insurance, la ducha es el cuarto lugar más peligroso para tener sexo, solo superado por las escaleras y el coche. Así que has de buscar sólidos puntos de apoyo donde pueden agarrar mientras están en acción. Si es preciso, atornilla unas barras de metal en la ducha, no es cuestión de acabar en urgencias por un quítame allá esos polvos.
10. Disfruta del orgasmo pasado por agua
Y también del ahorro de tiempo, pues no hará falta que se duchen después del acto. Ahora, puedes pasar a la cama a dormir. O tal vez a repetir. En tal caso, vuelves a la casilla de salida.