Martín Churba, el diseñador de la reinvención

El reconocido fabricante textil, emprendedor y diseñador Martín Churba será parte de los paneles del foro mundial Mundeum que tendrá a la Nave Cultura y Nave Universitaria su espectacular puesta entre el 1 y el 5 de octubre próximo. Presencia de 35 países y además, todos los días shows y exposiciones de alta gama.

Redacción MDZ

Martín Churba estará en Mendoza entre el 1 y el 5 de octubre próximo. Es uno de los muchos expositores de alto nivel que llegarán junto a representantes de 35 países para ser parte de Mundaneum, el foro de arquitectura y diseño más renombrado del mundo. Churba es una personalidad del diseño, pero en los últimos tiempos se ha vuelto un emprendedor resiliente.

Él mismo se ha definido recientemente como "antiemprendedor". Es que mientras en plena crisis del 2002 la Fundación Endeavor lo proclamó emprendedor del año. En 2019, de nuevo en plena crisis argentina, él se proclama a sí mismo “desemprendedor” del año. Churba, ahora, decidió valerse de las dificultades económicas, que le llevaron a un paso de la ruina, para iniciar un nuevo rumbo, más austero y creativo. De sus 70 empleados quedan solo 10. El diario español El País tomó su caso como testigo e informó: Ya no le interesa crecer, sino “hacer cosas importantes”. “Los argentinos”, dice, “debemos reinventarnos”.

Churba (Buenos Aires, 1970) procede de una familia de renombre en las industrias del diseño y la confección. Desde joven le interesó la “exigencia” de crear tejidos y con 25 años viajaba a Nueva York, Milán y Sao Paulo cargado con su muestrario de telas producidas íntegramente en Argentina. Con 27 años, en compañía de la diseñadora Jessica Trosman, presentó su primera colección de ropa femenina. Y ya no dejó de crecer.

Su éxito empresarial fue acompañado por una continua preocupación social. Su centro de operaciones se alojaba en un elegante edificio de tres plantas y entre sus clientas figuraban varias de las mujeres más conocidas de Argentina, pero también se podía ver a Churba relanzando talleres de piqueteros (trabajadores desempleados) gracias al guardapolvo blanco que popularizó incluso en Japón, o en la Plaza de Mayo, distribuyendo a personas sin techo abrigos de su colección y tratando a cada una de ellas como si fueran compradoras adineradas.

En 2015 alcanzó la cumbre. Tenía 70 empleados, vendió prendas por un total de cinco millones de dólares, exportó a numerosos países. Estaba en la vanguardia de la moda. Pero casi en ese mismo momento empezó a cerrarse la trampa. Por un lado, la endémica crisis argentina redujo sus ventas. Por otro, los tipos de interés empezaron a subir y a encarecer su deuda. Al año siguiente, 2016, se presentó en el despacho del ministro de Producción, Francisco Cabrera, con una performance preparada: colocó sobre la mesa del ministro un cuadro que especificaba sus antiguos objetivos (crecer, ser líder, etcétera) y lo rompió violentamente con unas tijeras. Explicó que, pese a todo su trabajo y su creatividad, se iba a pique. Consiguió que el ministro le facilitara un crédito público, que utilizó para despedir a sus empleados con indemnizaciones correctas.

En Mendoza está programada su conferencia para el martes 1 de octubre a las 17.30.

No estará para nada solo ya que ese mismo día están programadas las conferencias de inmensas figuras como Katherine Mollenhauer (Chile), Cecilia De Spiritto (Mendoza), Giselle Della Mea (Uruguay), Joaquín Bancalari (Mendoza), Sol Garcia y Camilo Berneri - Wanderlancers (Mendoza/Buenos Aires), Eduardo Naso (Argentina) y Jorge Restrepo (Colombia).

La colección más reciente de Churba, la de 2019, fue presentada en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires. Varias cantantes vestidas con harapos gemían durante el desfile. En primera fila se sentaban 15 personas sin techo. Las prendas estaban confeccionadas con un viejo rollo de tejido, 2.000 metros de tela que habían quedado olvidados en un taller. "Ese rollo me salvó la vida", dice Churba.

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