¡Al fin! Un amplio espacio al diseño argentino en el Museo Nacional de Arte Decorativo

¡Al fin! Un amplio espacio al diseño argentino en el Museo Nacional de Arte Decorativo

Con la Intención de promover y difundir la trayectoria, los referentes del diseño argentino durante el siglo XX y hasta nuestros días, se propone generar dentro del MNAD un espacio dedicado a la exhibición de producción nacional.

María Teresa Andrés

María Teresa Andrés

En el marco de este proyecto el Museo Nacional de Arte Decorativo re-funcionalizará una parte de los espacios que ocupó, durante décadas, el Museo Nacional de Arte Oriental, que hoy tiene sede propia. Se trata de tres salas contiguas que suman aproximadamente 90 m2 en el 1er piso del Palacio Errázuriz Alvear.

El MNAD desarrollará en este espacio muestras temporales de mediana y larga duración -de entre 3 y 10 meses- con curadurías que aborden el diseño argentino desde distintas miradas conceptuales, cortes temporales, referentes y temáticas. Para ello invitará y establecerá vínculos de cooperación con instituciones públicas, privadas, coleccionistas, empresas, ONGs, académicos, investigadores y curadores con trayectoria y experiencia en la materia.

Ignacio Pirovano, su pasión por el diseño argentino y el devenir del Palacio Errázuriz

Desde su creación en 1937 el MNAD ha planteado entre sus objetivos institucionales la preservación, investigación y divulgación de las artes decorativas, aplicadas y el diseño. La impronta de Ignacio Pirovano, su primer director, ha sido decisiva en ese sentido. Mecenas de artistas emergentes, donante y legatario de diversos museos argentinos, curador experto, hábil gestor de recursos artísticos y económicos; debe considerarse, sin lugar a dudas, a Ignacio Pirovano, como un pionero de la gestión cultural y el mecenazgo en la República Argentina durante la primera mitad del siglo XX. En retrospectiva, la trayectoria de Pirovano lo ha convertido en un referente estético ineludible, fue un conspicuo protagonista de los círculos culturales y sociales de su tiempo. Fundador, junto a su hermano el arquitecto Ricardo Pirovano, de la mítica casa COMTE, clave en el inicio de una producción nacional de mobiliario e interiorismo de alta calidad. Un espacio donde el diseño tuvo un papel relevante en la búsqueda de una estética que combinara simpleza, elegancia, confort e identidad. Sus posteriores relaciones con el arte concreto, la abstracción y las vanguardias fueron vitales para el desarrollo de una idea de modernidad local.

Ignacio Pirovano fue director del museo desde 1937 hasta 1955. Su designación la realizó la Comisión Nacional de Cultura, presidida en aquellos años por Matías Sánchez Sorondo, durante la Presidencia de Agustín P. Justo, luego de promulgada la Ley Nacional 12.351 de creación del MNAD.

El joven equipo curatorial integrado por Manuel Mujica Láinez y Tomás Carreras Saavedra gestionaron profesionalmente al nuevo MNAD, preservando intacto el palacio Errázuriz al convertirlo en un gran Museo Nacional. El criterio inicial fue la instauración de un “Museo de estilos”, una institución con un perfil enciclopedista y genérico según los parámetros museológicos del momento. La antigua casa de los Errázuriz fue conservada, aunque reconvertida en un muestrario de estilos decorativos franceses, a modo de didáctica secuencia estilística, desde el Renacimiento francés, Luis XIV, Regencia, Luis XV, Luis XVI, Directorio, Primer Imperio, Segundo Imperio e inclusive el Art Déco.

Asimismo, durante la gestión Pirovano, hubo determinados intentos de incorporar al MNAD el diseño del siglo XX, en particular a través del proyecto denominado Museo de la Buena Forma, que consistía en intentar definir y establecer una identidad del diseño argentino, basada en los postulados de diversas corrientes del diseño industrial a nivel internacional..

En 1951, como director del MNAD, Pirovano asumió la presidencia de la Comisión Nacional de Cultura, cargo que mantuvo hasta 1953.Desde allí impulso la creación de la subcomisión de Diseño Industrial para la que convocó a Tomás Maldonado, Alfredo Hlito, Francisco Bullrich, César Jannello, Juan Manuel Borthagaray y otros pioneros de la modernidad local y les asignó una habitación del Palacio Errázuriz para sus reuniones.

Aunque finalmente Pirovano, no pudo concretar una colección de Diseño Argentino durante su gestión en el Museo, dejó planteados y documentados estos proyectos.

A partir de 1956, en la gestión del nuevo director del MNAD, el Dr. Jorge Pinto, (al generarse una positiva continuidad) se lograron donaciones referidas al diseño propio y escandinavo de los años cincuenta. Como Director del Museo (hasta 1963), interesó a embajadas y coleccionistas en las sucesivas donaciones de cientos de objetos que conforman el núcleo temático de diseño de los años cincuenta. Así se sumaron al MNAD cientos de cristales firmados de Orrefors y Kosta Boda, cerámicas de Gustavsberg y Rorstrand, piezas de Iittala e incluso vidrios diseñados por Venini. También se incorporó una gran colección de cristales (la primera referida al diseño argentino) creados por Lucrecia Moyano de Muñiz para las Cristalerías Rigolleau, colección compuesta por más de doscientas piezas realizadas por esta creadora para la Sección Artística de las Cristalerías Rigolleau. La colección fue donada al MNAD por León Fourvel Rigolleau y su esposa Ivonne Necol de Fourvel Rigolleau entre los años 50 y 70. Las piezas testimonian el apogeo de la Industria Argentina y el trabajo realizado por una mujer, pionera del Diseño Argentino, en el ambiente tradicionalmente masculino de aquellos años. Como Directora de la Sección Artística “Rigoart”, de Cristalerías Rigolleau  de Argentina, tenía a su cargo, además de la línea industrial, la creación de modelos y piezas únicas, que supervisaba personalmente en el momento de su fabricación.

En 1954 amplió sus actividades a las artes aplicadas, dibujando cartones para el tejido a mano de alfombras para las firmas “Dándolo y Primi” y “El Espartano”. Falleció en Buenos Aires el 30 de diciembre de 1998.

Otras donaciones y legados han ido incrementando el patrimonio de objetos del siglo XX en el MNAD, fundamentalmente piezas de vidrio y cerámicas de importantes manufacturas de Finlandia, Dinamarca, Países Bajos, Italia y EEUU, entre otros.

Los sucesivos directores del museo, Federico Aldao (1963-1991) y Alberto Bellucci (1991-2017), han incluido siempre la dimensión del diseño contemporáneo en las exposiciones temporarias de sus programaciones. Algunas de las más significativas: El mueble tradición y vanguardia (1968); Alfombras argentinas Emilio Pucci (1970); Cerámicas argentinas (1973); Manufacturas y diseños argentinos (1977); Cinzano Glass Collection (1979); Arte y diseño argentino (1983). En torno al Art Decó (1985); Primer Salón DARA (1991); Cristales de Bohemia, donación Rodriguez Pividal (1993); Salón DARA 1994 (1994); XXXIX Salón Anual Internacional de Arte Cerámico (1997); Jean Michel Frank, Eugenia Errázuriz. La creación de un estilo (2004); Una antigua tradición criolla: alfombras de bordo (2007); Un siglo de decoración. 25 aniversario de la revista D&D (2010); El triunfo del diseño. Vidrios firmados. Colección MNAD (2014).

Finalmente, el concurso público para cubrir la dirección del MNAD, realizado en 2016/17, también reafirmó la vocación por incorporar la dimensión del diseño y la contemporaneidad en su nuevo guion curatorial, con especial énfasis en la difusión del diseño argentino. Significativas exhibiciones temporarias en los últimos años corroboran esta tendencia: El mundo entero es una Bauhaus, Le French Design, London College of Fashion, Grupo BONDI en el MNAD, Homenaje a Juan Azcue y Reinos x Cabinet Oseo, entre otras, han divulgado y jerarquizado en nuestro medio, la cultura material y proyectual, tanto nacional como internacional.

Por qué es importante que exista este espacio dedicado al diseño argentino

El diseño y las disciplinas proyectuales tuvieron en la Argentina un importante desarrollo en la segunda mitad del Siglo XX y constituyen en la actualidad un importante y dinámico actor social, económico y cultural de nuestro país. La creación de las carreras de Diseño Industrial en las Universidades Nacionales de Cuyo y La Plata en 1960, las contemporáneas exposiciones de diseño en el flamante y moderno edificio del Teatro Gral. San Martin en plena calle Corrientes, primera sede del Museo de Arte Moderno, la creación y labor del CIDI, Centro de Investigación en Diseño Industrial, dependiente del INTI, la contribución del Instituto Di Tella, y la expansión de la industria y el consumo nacional generaron un escenario propicio para el desarrollo y consolidación de un incipiente pero muy dinámico diseño argentino.

En la década de 1980 la creación de las carreras de Diseño en la Universidad de Buenos Aires, dentro de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, reafirma la visión integral Bauhaus-Ulm. Otras ofertas académicas similares se crearon durante el último cuarto del siglo XX en el ámbito público y el privado, incrementando notablemente los estudios de diseño y su valoración. Distintas publicaciones especializadas, donde sobresale la continuidad de revistas como Summa y D& D, también aportan a la consolidación de la disciplina, la profesión y la actividad proyectual.

Para esta época la Sociedad Central de Arquitectos, inauguro el MARQ, Museo de Arquitectura y Diseño, contribuyendo a expandir la difusión y el debate proyectual. Acciones como casa FOA, la Feria Puro Diseño y otras se abrieron y popularizaron como nuevos espacios para los diseñadores y las producciones de baja escala.

También diferentes organismos y programas estatales de promoción y apoyo al diseño se han diversificado en las últimas décadas, experiencias valiosas como el CMD, Centro Metropolitano de Diseño a nivel de la ciudad de Buenos Aires; el Sello de Buen Diseño a nivel nacional, el Observatorio de tendencias en diseño del INTI y la reciente plataforma MICA (Mercado de Industrias Culturales Argentinas), son excelentes ejemplos que se van consolidando.

Desde 1999 el MAMBA, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, decide formar una colección propia de diseño industrial y diseño gráfico. Con curaduría de Ricardo Blanco se realizan y gestionan importantes, donaciones, muestras y acciones de divulgación y preservación. La colección permanente del MAMBA se constituye en la primera del ámbito público de gestión estatal, con más de 300 objetos de diseño industrial y alrededor de 1200 piezas de comunicación visual.

Las exposiciones de Diseño Argentino realizadas en 2010 y 2016 en Frankfurt y Guadalajara respectivamente en museos de Arte Decorativo, por invitaciones en Homenaje al Bicentenario patrio, son testimonio del reconocimiento internacional a la producción argentina. En 2013 un grupo de profesionales del diseño y de mecenas decide iniciar el proyecto de crear un espacio de preservación, investigación, y difusión del diseño propio, nace así en 2017 la Fundación IDA Investigación en Diseño Argentino- institución privada de carácter público sin fines de lucro, con énfasis en la catalogación y archivo. Cuenta con fondos en constante crecimiento, integrados por material documental y objetos del diseño local en sus principales campos: industrial, gráfico, de indumentaria y textil y de teoría y gestión. Realiza regularme importantes acciones de difusión mediante publicaciones, eventos y exposiciones y es hoy el principal reservorio de diseño argentino.

Por distintas razones y limitaciones no existe aún un museo del Diseño Argentino. Es razonable y deseable que, desde el ámbito público y/o el privado, esta idea se concrete en un futuro cercano. Para eso creemos que conformar un Espacio permanente de Diseño Argentino en el MNAD, haciendo sinergia a través de proyectos concretos, con todas o algunas de las instituciones aquí reseñadas, es un paso inteligente y posible en favor de seguir trabajando colaborativamente para incluir e impulsar al diseño y nuestros diseñadores en la agenda pública argentina y su cultura material.

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