El día que Julio Bocca fue retratado por un gran maestro argentino

El día que Julio Bocca fue retratado por un gran maestro argentino

"Julio Bocca Andanzas" es una obra maestra del genial Guillermo Roux. El bailarín argentino posó para él. Cómo se gestó el trabajo y una nueva oportunidad para disfrutarla.

Carlos María Pinasco

Por Carlos María Pinasco

El siglo XX estaba por expirar, pero como frutilla del postre, al menos en el panorama cultural de nuestro país, restaba algo importante. El 15 de diciembre de 1999, se inauguró “Andanzas”, una exposición homenaje a Julio Bocca en el Palais de Glace (CABA). Allí se rencontraron dos grandes colosos: el famoso bailarín y Guillermo Roux, seguramente el nombre más encumbrado de nuestra pintura contemporánea.

El Palais de Glace, que albergó las exposiciones más populares del Arte de los Argentinos como las de  Fader, Quirós, Molina Campos y Soldi, merecía un epílogo como la exposición que Lino Patalano organizó con la curaduría de Julio Sapollnik.

Roux, junto a otros encumbrados artistas de la época (Carlos Alonso, García Uriburu, Leopoldo Presas, Antonio Pujía) fueron invitados a crear el capítulo plástico de una muestra multifacética, donde se revivieron los grandes éxitos del genial Julio Bocca.

Para ese entonces desde hacía diez años Bocca y su “Ballet Argentino” habían bailado en cinco continentes. Sus funciones en la Av. Nueve de Julio y el Monumento de los Españoles y en más de cien oportunidades en el Luna Park enfervorizaban a un público que lo entronizaba ya entonces entre los grandes ídolos de nuestro arte.

La genial obra de Guillermo Roux, que retrató a Julio Bocca.

Roux desde hacía tres años tenía contrato con la Galería Malborough de New York. En 1999 había expuesto en esa ciudad, en Madrid y en Buenos Aires.

Julio posó en el taller de Guillermo Roux, que según su costumbre hizo distintos bocetos en formatos más chicos que la obra final. Uno de estos se encuentra reproducido en el libro “JULIO BOCCA ANDANZAS” que editó la Fundación JB, para la ocasión. Evidentemente para cuando entró en prensa la obra final no estaba concluida. Lo estuvo en cambio para la inauguración de la mega exposición y pudo ser admirada por los miles de fans del genial bailarín. Años más tarde (2016) fue expuesta en una muestra individual del Maestro Roux, en el Teatro Colón de Buenos Aires.

La obra retoma la obsesión de Roux por el arte clásico que había desplegado en sus trabajos más famosos de la época (“La Ronda”, “Mujer y máscaras”, “El abrazo”). En todas ellas, al igual que en “Julio Bocca entre los fantasmas de la comparsa” Roux encuentra una lectura contemporánea con connotaciones psicológicas y simbólicas que convergen en la figura del homenajeado, centro de una composición maravillosa. 

Como bien señaló el famoso crítico norteamericano Judd Tully, la obra “es la realidad teatral, al fin, una escena que metaforiza las dualidades de la propia existencia, representación plástica del llamado Teatro del Mundo”

Después de cinco años de no exponerse, “Julio Bocca entre los fantasmas de la comparsa”, podrá verse a partir de la segunda quincena de julio de 2021 en la Ciudad de Buenos Aires, en Espacio Pinasco (Av. Quintana 125 Caba).

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