La música marca el ritmo del nuevo libro de Bettina Ballarini

La música marca el ritmo del nuevo libro de Bettina Ballarini

La reconocida escritora presenta su ambicioso trabajo poético este viernes, a las 20, en La Bancaria. Poemas, acuarelas y música son parte de un todo donde la poesía "viene de fuera a despertar ecos que el amor todavía mantiene bajo la corteza del silencio", como destaca María Cristina Salatino.

María Cristina Salatino

Hoy la música retorna en Lejos de Lisboa y unas canciones más, título de este nuevo manojo poético de Bettina Ballarini. Se trata de una estructura en un preludio y cuatro movimientos,que nos sitúa ante un esquema que analoga el desarrollo de un trío o un cuarteto o quinteto de molde romántico. Cada una de las partes conserva una  tonalidad dominante en manos de la que, poco a poco, vuelve la antigua canción de amor.

Hasta ahora la escritora había encontrado en cada uno de sus libros de poemas, un ritmo interior propio, variado y variable en distintos momentos capitales de la vida. Algunos modos enérgicos y juguetones, otros rebeldes o irónicos, otros de suaves matices elegíacos o vibrantes y apasionados. Todos configurados en una introspectiva reflexión. A lo largo de tantos poemas, su personalidad versátil, crítica o capaz de la más profunda ternura había encontrado lugar.

Sin embargo, esta vez la música viene de fuera a despertar ecos que el amor todavía mantiene bajo la corteza del silencio. Lejos de Lisboa y unas canciones más ha sido modelado con canciones y música de autores de distintas épocas y lugares, que allegan sus tonos fundamentales, sus temas y hasta palabras y versos a una poesía que podríamos calificar de interdiscursiva, enhebrada en códigos mixtos: verbales, músico-verbales y musicales, ajenos y propios a un mismo tiempo.

El eco lírico de cada canción vibra como en una caja de resonancia nueva en cada uno de estos poemas. Rara experiencia polifónica que, no obstante, fluye sin ahogar el conocido timbre monódico de la voz poética que el lector de Ballarini ya conoce. Con delicado cuidado, cada título remite a la canción o pieza musical que sirve de punto de partida al poema y comparte con él tono y temas, indicando no solo todos los datos autorales, sino el sitio web donde se puede escuchar exactamente la versión que se necesita para completar la comprensión de la lectura.

La música ‘de fondo’, presente a lo largo del libro, permite a Ballarini el alargamiento de sus poemas, genera para ella nuevos espacios reflexivos desde donde ver y verse. La palabra ya no es una breve superficie, acuarelada por la luz de un foco mortecino de un bar cualquiera en el crepúsculo de la mañana.

Los modos de metaforización no han variado y en ellos su lector oye la voz de siempre: su canción. Pero son palabras directas, contundentes, con la fuerza de una definitiva madurez que va desde lo interior del sujeto a la configuración verbal, propia, firme y en la cabal comprensión de la vida y de la operación estética.

Lector, déjate llevar por este río mancomunado de música, palabras leídas, voces que cantan y ríen de nuevo, y lloran, copartícipes de un raro acontecimiento: el poema.

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