Cómo pedir el descuento del 75% al 100% en la factura de agua
Hay un subsidio legal que puede marcar la diferencia entre poder pagar el agua.
En Mendoza, los ingresos están planchados, pero las tarifas, los alimentos y los impuestos –no dejaron nunca de subir–. Somos una de las provincias más caras del país, con sueldos que no alcanzan. Y mientras AySAM ajusta en silencio, hay un subsidio legal que puede marcar la diferencia entre poder pagar el agua o dejar de alimentar a tu familia.
Pero nadie lo difunde. No llega con la boleta. No te lo ofrece el call center. Si no sabés que existe, simplemente te quedás afuera.
La clave: ir al municipio y pedir el certificado de carenciado
Todo comienza en el Área Social del municipio donde vivís. Allí tenés que pedir una constancia o certificado de carenciado. Ese papel es la llave para acceder al subsidio. Sin él, AySAM no te lo aplica. Y –atención–: el municipio tiene la obligación de entregártelo si cumplís con los requisitos.
Con el certificado en mano, se presenta ante AySAM y –según la normativa vigente– deben aplicarte el descuento.
Qué documentación necesitás en el Municipio
Para no perder tiempo ni vueltas, llevá:
– La factura de AySAM, aunque esté vencida
– Tu DNI y el de quienes vivan con vos
– Comprobantes de ingresos solo del titular del servicio (jubilación, salario, AUH, etc.)
– Recibos de alquiler o gastos médicos, si corresponde
– Certificado médico o de discapacidad, si hay alguna situación de salud relevante
Importante: si vivís con otras personas que tienen ingresos pero no colaboran en el pago del agua, no estás obligado a presentar sus ingresos.
Jubilados con la mínima: trámite directo en AySAM
Si sos jubilado o pensionado que cobra la mínima, podés ir directamente a AySAM sin pasar por el municipio. Llevás tu DNI, el último recibo de haberes y la factura. Allí mismo te reciben el trámite.
No dejes que te peloteen
Si el municipio se niega a darte el certificado o no quiere recibirte los papeles, dejalo asentado por escrito. Presentá una nota, pedí copia sellada y tomá el nombre del funcionario que te rechaza. No es discrecional, es un trámite obligatorio.
Y si AySAM se niega a aplicar el subsidio pese a haber entregado toda la documentación, también podés reclamar. El subsidio está establecido –y es exigible–.
Cuánto y por cuánto tiempo
El subsidio cubre entre el 75% y el 100% de la tarifa mínima del agua, incluyendo cloacas si corresponde. El porcentaje lo define el área social, y depende de tu situación económica y familiar.
El beneficio tiene vigencia de un año. Una vez vencido, tenés que volver al municipio para renovarlo. Si no lo hacés, AySAM vuelve a cobrarte tarifa plena sin previo aviso.
El problema de fondo: no hay Tarifa Social del agua
A diferencia de los servicios de gas y electricidad, en Mendoza no existe una Tarifa Social para el agua y saneamiento. Lo único disponible es este subsidio restringido, que deja afuera a miles de hogares que –aunque no son técnicamente carenciados– tampoco pueden pagar la tarifa plena sin resignar alimentación, salud o transporte.
La falta de una política tarifaria inclusiva condena a muchas familias a endeudarse. Y si no pueden pagar, AySAM no ofrece planes accesibles: la deuda se transfiere rápidamente a estudios jurídicos privados, donde se suman honorarios, punitorios e intereses leoninos que transforman una boleta atrasada en una amenaza real de corte y exclusión.
No es “regalar agua”: es garantizar un derecho humano
Muchos ven con desconfianza cualquier forma de subsidio. Pero cuando se trata del acceso al agua y al saneamiento, estamos hablando de un derecho humano básico y de una condición esencial para la salud pública. No es un lujo ni un privilegio.
El subsidio que aplica AySAM no es un beneficio político, sino una herramienta mínima para que las familias con ingresos bajos puedan pagar una tarifa proporcional a su capacidad real de pago. Negar este acceso o cortar el servicio por falta de pago tiene consecuencias devastadoras en la vida cotidiana y la salud de esas familias.
Los derechos no se cortan con aviso. Se garantizan. Y si el Estado no implementa una Tarifa Social que contemple la situación económica real de los usuarios, al menos debe cumplir –sin excusas– con este subsidio obligatorio.
Link informativo: https://www.aysam.com.ar/tramites/
