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El fin de los abusos: desregulación inmobiliaria en favor de los inquilinos

El Gobierno nacional eliminó la colegiación obligatoria y abrió el mercado a la libre competencia. En qué favorece esto a los inquilino.

El Gobierno nacional ha decidido poner fin al control monopólico de las inmobiliarias mediante la eliminación de la colegiación obligatoria y la apertura del mercado a la libre competencia. Esta medida busca debilitar el poder de las cámaras inmobiliarias, que durante años han controlado el sector, imponiendo condiciones abusivas a los inquilinos. La desregulación representa una oportunidad para generar mayor competencia y transparencia, permitiendo que más intermediarios ofrezcan servicios sin someterse a prácticas corporativas perjudiciales para los consumidores.

Las cámaras y colegios inmobiliarios contra los inquilinos

Históricamente, los inquilinos han sido víctimas de un mercado cartelizado, donde cámaras, colegios y federaciones inmobiliarias han fijado cláusulas contractuales y comisiones en franco abuso contra los que alquilan. Entre las principales prácticas abusivas, se destacan:

  • Cobro de comisiones al inquilino: en lugar de ser un costo asumido por los propietarios, quienes contratan los servicios de las inmobiliarias, la comisión es trasladada íntegramente a los inquilinos. Peor aún, en la renovación de los contratos, se les cobra nuevamente una comisión por un trámite mínimo, que muchas veces se reduce a la impresión de un documento con fechas actualizadas. Si el inquilino se resiste, se le presiona con la búsqueda de un nuevo ocupante para la vivienda.
  • Acoso inmobiliario (mobbing inmobiliario): muchas inmobiliarias utilizan tácticas de hostigamiento para desalojar a los inquilinos y renovar contratos con nuevas comisiones. Estas estrategias incluyen la negativa a realizar reparaciones esenciales, la imposición de normas arbitrarias sobre mantenimiento, restricciones en la tenencia de mascotas y presiones constantes para que los inquilinos abandonen la vivienda.
  • Discriminación y exigencias arbitrarias: los requisitos para alquilar una propiedad suelen estar diseñados para excluir a ciertos sectores. Se imponen exigencias desproporcionadas, como garantes con ingresos muy elevados, exclusión de personas con hijos o la prohibición de mascotas. En algunos casos, se han documentado situaciones de discriminación por nacionalidad o género, limitando el acceso a una vivienda digna.
  • Cláusulas contractuales abusivas: los contratos de alquiler suelen favorecer al propietario en detrimento del inquilino. Entre las prácticas más comunes se encuentran la obligación de entregar la vivienda con pintura nueva, la devolución de depósitos sin actualización por inflación, la imposición de costos administrativos innecesarios y la carga sobre el inquilino de gastos como certificaciones, informes y sellados que deberían ser compartidos o asumidos por el propietario.

 

La desregulación como solución

Eliminar la colegiación obligatoria de corredores inmobiliarios abre un nuevo panorama para los inquilinos. En un mercado dominado por acuerdos corporativos que fijan precios y condiciones contractuales, permitir la competencia entre inmobiliarias independientes es una herramienta clave para mejorar las condiciones de los consumidores.

Más competencia significa una mayor variedad de servicios, precios más accesibles y mayor transparencia en las operaciones. La experiencia ha demostrado que los monopolios inmobiliarios no protegen a los inquilinos, sino que buscan maximizar sus ganancias a costa de ellos. Romper con este esquema es el primer paso para empoderar a los consumidores y garantizarles opciones más justas y accesibles.

Si realmente se busca mejorar el acceso a la vivienda en Argentina, la desregulación del mercado inmobiliario es un paso fundamental en la dirección correcta. A mayor cantidad de opciones, menor será la posibilidad de que los inquilinos sigan siendo víctimas de abusos sistemáticos. El fin del control monopólico de las inmobiliarias puede marcar el inicio de un mercado más equitativo y accesible para todos.