Impuesto Automotor: Alfredo Cornejo debe corregir el desfasaje impositivo y dejar de financiar la casta política
El reciente anuncio del Gobierno nacional eliminando los impuestos internos para una gran parte del parque automotor deja en evidencia un problema grave en Mendoza: el cálculo del Impuesto Automotor sigue basado en valuaciones desactualizadas, perjudicando directamente a los contribuyentes.
Cada año, la Administración Tributaria Mendoza (ATM) establece el monto del Impuesto Automotor en base a la valuación fiscal de diciembre del año anterior. Para 2025, el impuesto se calculó con valores de diciembre de 2024, cuando aún regían los impuestos internos que ahora han sido eliminados o reducidos. Esto significa que los mendocinos pagarán un impuesto inflado sobre una base ficticia, que ya no se corresponde con la realidad del mercado.
El gobernador Cornejo debe bajar el impuesto automotor
Ante este nuevo escenario, el gobernador Alfredo Cornejo tiene la obligación de enviar de manera urgente un proyecto de ley a la Legislatura para recalcular el Impuesto Automotor 2025 en Mendoza. No es justo que los mendocinos sigan pagando un tributo basado en valores artificialmente elevados, cuando el propio Gobierno Nacional ha reconocido que esos precios eran distorsivos y ha decidido eliminarlos.
Cornejo tiene dos caminos
- Ignorar la realidad y mantener el impuesto con valores distorsionados, obligando a los mendocinos a pagar de más por un error de origen.
- Ser coherente y promover un ajuste inmediato del tributo, garantizando que los contribuyentes paguen un impuesto justo acorde a la nueva valuación real de los vehículos.
¿Dónde va el dinero del Impuesto Automotor?
El Impuesto Automotor fue creado bajo la promesa de financiar el mantenimiento de calles, rutas y caminos de la provincia, pero la realidad es que ese dinero jamás se ha usado para mejorar la infraestructura vial.
- Los baches siguen destruyendo los autos de los mendocinos.
- Las rutas provinciales están en estado calamitoso.
- El mantenimiento de calles es prácticamente inexistente.
Entonces, ¿a dónde va el dinero? A los gastos de la casta política. Mendoza sigue aumentando su presión fiscal, pero el dinero no se traduce en mejoras para los ciudadanos. En lugar de destinar estos fondos a obras reales, se dilapidan en sueldos políticos, asesores, contratos innecesarios y privilegios para la burocracia estatal.
Una presión impositiva injustificada
El Impuesto Automotor ya ha sido motivo de quejas constantes por parte de los mendocinos, que ven cómo cada año los valores fiscales suben sin un criterio claro ni un correlato con el mercado real. Ahora, con la eliminación de los impuestos internos, la base de cálculo ha cambiado drásticamente, y mantener el tributo sin ajustes sería una estafa institucionalizada.
La administración provincial no puede seguir tratando a los ciudadanos como una caja de recaudación infinita. Si el Gobierno nacional ajustó su política impositiva en favor de los consumidores, Mendoza debe hacer lo mismo. De lo contrario, quedará claro que la prioridad de Alfredo Cornejo no es aliviar la carga de los mendocinos, sino mantener una recaudación injusta a costa del bolsillo de los contribuyentes.
El momento de corregir el error es ahora. Los mendocinos no pueden esperar hasta 2026 para que se actualicen los valores. Gobernador Cornejo, es hora de actuar y enviar un proyecto de ley para corregir el cálculo del Impuesto Automotor 2025, y sobre todo, garantizar que cada peso recaudado vaya a mejorar rutas y caminos, en lugar de seguir financiando los lujos de la política mendocina.