Presenta:

Opinión

Golpe económico y contrarrevolución política contra “los negros de mierda”

Así califican a la masa social que apoya a Cristina. Un razonamiento de racista y gorila que despertó el golpe agrario. Cuando sólo bronca de clase, todo puede ser peor. Marche un INADI para los cerebros en fuga.
Foto: Gerardo Gómez/ MDZ
Foto: Gerardo Gómez/ MDZ


La revancha oligárquica

Si algo debe quedar claro por estos días en la Argentina, a raíz del paro agropecuario, es que llegar al gobierno no es llegar al poder. Específicamente, ganar elecciones deviene en un acceso formal al poder, pero no totalmente real, cuanto este último es detentado por los grupos económicos dominantes en la sociedad.

Hoy, en la Argentina, la construcción política nacional y popular, que en parte expresa el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, se vio por primera vez asestada por un golpe económico-político de parte de aquellos que ostentan, y vaya si no lo están demostrando, el poder real. Mientras no se los tocara demasiado, aquellos intereses que vienen obteniendo pingues ganancias con el modelo de sojización del campo, no iban a poner el grito en el cielo y se mostraron democráticos, aceptando algunas reformas sociales implementadas.

Ahora bien, la primer medida fuerte, de carácter redistributiva estructural que se aplica desde hace más de 30 años y que debió afectar al poder concentrado, recrudeció, tal como en esos idus de marzo del 75, el fantasma de golpe institucional. La correlación de fuerzas sociales y políticas hoy en el país está planteando una contradicción clara: o se está con el gobierno nacional, que representa a la mayoría de los argentinos que lo votaron, o se apoya a la conformación de un bloque antipopular que conciente o indirectamente, le está propinando un verdadero golpe económico al pueblo argentino.

Es así de claro y sin medias tintas. Las confusiones sospechosas a la que nos someten los predicadores, plantean falsas antinomias: D´Elía sí o D´Elía no, autoritarismo o democracia, gobierno o campo, entre otras.

Consecuencias económicas que golpean a los de siempre

Las consecuencias están a la vista: millones de litros de leche tirados a la calle, toneladas de verduras y cítricos en estado de descomposición, mercadería varada en las rutas, sacrificio de millones de pollitos bebés,  ruptura de la cadena de pagos del sector lácteo y de sus derivados, aumento de precios, expulsión de trabajadores del sector industrial derivados del agro, desabastecimiento total de carne, dificultades para la distribución de leche en comedores infantiles y hospitales, carneos clandestinos, cierre de pequeños y medianas carnicerías por escasez, especulación financiera e inmobiliaria, posible suspensión de la cadena exportadora, peligro de provisión de medicamentos, delicada situación en el comercio e intercambio de productos con países de la región, intentos de saqueos a supermercados en varias provincias.

El arco ideológico de la contrarrevolución

De Castells a Miguens de la SRA, de Quebracho a Coninagro, de Carrió a Reuteman, de la UCR a Macri, sumado a Cecilia Pando pro-golpista, junto a Hermes Binner socialista, toda la oposición, por dentro y fuera de la política democrática, se unen para cantar la misma canción. Claro que todos estos dirán que no es así, que entre ellos hay diferencias profundas, pero lo cierto es que objetivamente y en los hechos, cada uno desde su lugar, conspiran al mejor estilo Unión Democrática del 46 contra el proyecto nacional que, con torpezas y algunos desaciertos, intenta conducir la Presidenta Cristina.

Aquí, en este variopinto muestrario, debemos sumar a una serie de medios de comunicación radiales, audiovisuales y gráficos, que claramente se han volcado a los intereses del campo, pero no de los chacareros, sino de los concentrados, quienes detentan el poder real en el campo.

“Vamos a incendiar el país”

Esta consigna en boca de iracundos “piqueteros decentes”, recorre el país entero, junto a otras como “no hay que ceder, paro y desabastecimiento total”, no hacen más que confirmar el odio y resentimiento a todo intento de repartir la torta de la riqueza nacional en un país desigual y periférico como el nuestro. Si esto no es golpismo, vaya a saber uno qué lo es.

No obstante, el error del gobierno para con los pequeños productores, a quien ahora sí se les ha ofrecido, entre otras medidas, devolución de las retenciones, baja del 17,5% en fertilizantes, las 4 centrales agrarias van por todo, esto es la suspensión total de las retenciones por 90 días, justo ahora que viene la cosecha. Una actitud propia de quienes quieren seguir obteniendo privilegios a costa de una sociedad desigual. Y no dudarían en voltear al gobierno, porque estas mismas organizaciones, ese mismo arco ideológico, se unieron contra Perón en el '46, para bajarlo en el '55, para producir un caos en el '75 y pedir el golpe en el '76.

Para esto nos sirve el pasado y la historia, para entender cómo se han movido los mismos intereses frente a todo intento de redistribución. Por eso, “los negros de mierda” apoyan al gobierno como apoyaron el peronismo del 17 de octubre y a esos mismos “negros de mierda” mataron en el '55, proscribieron por 17 años y cuando reaparecieron en los '70, los desaparecieron en el '76.

Hoy, la historia reaparece como un fantasma, disfrazada con los mismos ropajes.