Natalia Téllez presume el rostro de su pequeña hija, Emilia
Al nacer su beba Emilia, la conductora Natalia Téllez, sufrió un episodio de ansiedad que la llevó a planear el abandono de su hija, cuando apenas la niña había llegado al mundo. La propia actriz de 36 años compartió lo que sintió al verse sobrepasada por la responsabilidad de convertirse en madre.
Si bien se le pidió perdón a su hija, declaró que estuvo a punto de abandonar a la pequeña con su padre. "Cuando nació Emilia, la tuve un día en la noche, y en el día fue un día muy difícil, muy difícil, la leche, la bebé, conectada, la hormona, y yo decía ‘¿qué está pasando?’ Entonces, en la noche, muy tarde, me metí a ver cuánto dinero tenía en el banco y de hecho llamé para preguntar cuánto podía retirar, y en un como ataque de pánico, pensé irme. Esto lo pensé real", contó en el programa, “Netas divinas”.
Lo cierto es que hoy Natalia asume la maternidad con toda responsabilidad, al punto de haber cuidado hasta ahora la identidad de la bebé. Sin embargo, en las últimas horas, Téllez compartió una imagen donde se alcanza a ver la carita de Emilia.
Natalia Téllez presume el rostro de Emilia
A través de su cuenta de Instagram, la mexicana compartió una imagen donde se la puede ver cargando en sus brazos a Emilia, aunque al parecer todo indica que no se dio cuenta que Emilia había volteado. Cabe mencionar que en la imagen no se puede apreciar la totalidad del rostro de Emilia, pero si una parte de su perfil, por lo que los fans están en condiciones de asegurar que es igual a su mamá.
Como era de esperarse, sus fans elogiaron a la madre y expresaron lo hermosa que es su hija, ya que muchos aseguran que esa belleza la ha heredado de la presentadora de “Netas divinas”. Lo que Natalia tiene muy en claro es que no va a mostrar el rostro de su bebé por la gran cantidad de ataques que continuamente recibe, por lo que no va a exponer a su hija a eso, tratando de cuidar al máximo la identidad de la pequeña. “Yo sé reconocer cuando es un consejo útil de alguien que te quiere y cuándo es, de verdad, como una superioridad moral. ¿Saben qué?, ya no quiero enseñar a mi bebé”.