#MdzSorpresa: ¿Qué nos sobrevuela mientras manejamos?

Un viaje hacia aquí mismo: los lugares de Mendoza que no vemos presionados por el apuro. Lo que la rutina nos niega ver.

 ¿Cuáles de esas ramas se quedó, al respirar nuestra contaminación, con qué suspiros de cada uno de los que pasamos de bajo, ignorándolas por completo (salvo que haya Zonda)?

Mientras vamos en auto por la Ciudad de Mendoza, sobre nosotros hay un cielo, unos cables y muchos, muchísimos árboles. Ellos se quedan con nuestros desechos ambientales y lo devuelven regalado en oxígeno. Pero además. amortiguan nuestros ruidos y cobijan ante inclemencias extremas: prueban primero que nosotros el calor de los rayos solares, reciben la primera lluvia antes de que las gotas toquen el suelo y sostiene, helados, los primeros copos de nieve antes de estamparse contra el suelo.

Cuando uno transita por Mendoza, encima están las ramas de los árboles que se tocan desde hace quién sabe cuántos años entre plantas vecinas de uno y otro lado de la calle, cuando se las deja crecer. Son túneles en algunos casos y solo un deseo de llegar al otro lado, mutilados, cuando el hombre interviene para proteger a los cables que lo pueden mantener tan entretenido que posiblemente eso lo haga ignorar el contexto inmediato: el lugar en donde vive, por donde transita, en el cual persigue una rutina atolondradora aunque inapreciable

Opiniones (1)
17 de julio de 2018 | 03:25
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17 de julio de 2018 | 03:25
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  1. Hermosa nota!!
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