F. Pérez Osán

Happy!: humor negro ultraviolento

La comedia negra que distribuye Netflix es arriesgada pero gana por su originalidad. Un cóctel explosivo que se destaca por no buscar gustarle a todo el mundo.

 La primera escena de Happy! (¡Feliz!) es un suicidio imaginario que muta en un número de baile lisérgico, del que participa el suicida todavía emanando litros de sangre de su cabeza. Esa escena marca de manera definitiva el tono de lo que es una de las series más originales de los últimos tiempos, que se caracterizan por hacer éxitos de producciones con pocas cosas nuevas.

Desde ese momento, Happy! no para más: durante sus ocho episodios hay muchísima violencia, fuertes escenas de sexo, acción, un poco de fantasía y grandes dosis de humor. Todo ambientado durante una blanca Navidad norteamericana. La combinación funciona, y el resultado final es una comedia negra inusual y efectiva, que a pesar de su premisa demencial, atrapa rápidamente.

La mencionada premisa es que el amigo imaginario de una niña -un unicornio/burro volador llamado Happy (la voz es del comediante Patton Oswalt) al que sólo el personaje principal puede ver- busca a su padre, el ex detective Nick Sax (Christopher Meloni), para que la rescate de un secuestrador que se disfraza de Papá Noel. En el medio hay un sindicato mafioso que se pelea por la contraseña de algo que, supuestamente, tiene mucho poder. Es más sencillo de lo que parece. Happy! recuerda en más de un aspecto a otras adaptaciones de cómics como Spawn o Constantine, específicamente en la sensación de que hay fuerzas oscuras que van más allá de lo que podemos comprender en juego.

Happy

La serie no pierde demasiado tiempo en explicaciones sobre los raros personajes que se presentan, entre los que se encuentran el jefe mafioso Francisco "Blue" Scaramucci (Ritchie Coster), la detective/ex amante de Sax Meredith McCarthy (Lili Mirojnick), el Sr. Insecto, o el escalofriante Sr. Smoothie, un psicópata que trabaja para Blue.

A pesar de la oscuridad que tiene en su trama, Happy! es básicamente una historia de Navidad: los malos deben ser vencidos más que nada con el optimismo y esperanza que aporta el amigo imaginario (que sólo pueden ver los que creen en él), a pesar de que se ve envuelto en situaciones francamente desalentadoras. Que Papá Noel (su nombre es "Very Bad Santa") sea el peor de los villanos y secuestre niños que serán "regalados" a "hombres muy poderosos" no le resta méritos.

Las escenas de acción no tienen desperdicio, y no es casualidad, ya que la adaptación para la TV del cómic cuenta con la participación de Brian Taylor, uno de los responsable de las adrenalínicas películas de Crank. El ringtone de uno de los personajes en el primer capítulo es un guiño para los fanáticos que no pasa desapercibido.

Después de escribir estas líneas es una obviedad decir que la primera temporada de Happy! no es para todo el mundo. La serie de Syfy que distribuye Netflix transporta a la pantalla la escencia de un cómic que nunca fue un conocido a nivel masivo, pero con las herramientas necesarias para transformarse en uno de los éxitos de este 2018.

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16 de julio de 2018 | 23:19
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