G. Conte

Qué unió al ateo Hawking con dos argentinos creyentes

Marcelo Sánchez Sorondo lo sumó a la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano y allí se conoció con Jorge Bergoglio. Factor común: el Apocalipsis.

 Hay diálogos que son imprescindibles y no son, precisamente, entre aquellos a quienes une un factor común, como por ejemplo, la ciencia o la religión. En uno u otro ámbito se producen momentos de encuentros y desencuentros, pero siempre entre pares. Sin embargo, no fue este último escenario el que reunió al hombre que desmitificó la existencia de "el cielo", Stephen Hawking y dos argentinos: el papa Francisco y Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano.

Hawking reconstruyó la Teoría del Big Bang como origen de la Tierra y todo lo que hoy existe. El papa Francisco sostuvo que el Big Bang fue "un acto de amor de Dios". Suficiente para poder sentarse juntos a hablar ya no sobre cuál es nuestro origen -sin entrar en detalles, por supuesto- sino cómo podría finalizar nuestra existencia, amenazados por nosotros mismos.

hawking sorondo

Sánchez Sorondo con Hawking.

Este último instituto de la "Santa Sede" reúne a una treintena de Premios Nobel y es coordinado por el obispo cuya agenda involucra temas globales que van desde la trata de personas, la situación de los migrantes y el cambio climático.  El credo -católico u otro- no es un criterio de membresía en la Pontificia Academia de las Ciencias. El presidente del grupo, Werner Arber, Premio Nobel de Medicina de 1978, es protestante. Y miembros de la Academia son católicos, ateos, protestantes y miembros de otras religiones.

Según el relato de la agencia católica ACI, la Academia fue fundada en 1603 por el príncipe Federico Cesi con la bendición del Papa Clemente VII, y su primer directivo fue Galileo Galilei. Cuando el príncipe Cesi murió, la Academia fue cerrada.

Según escribió Andrea Gagliarducci, "Pío IX la refundó en 1847, pero la Academia fue insertada en el Reino de Italia tras la caída de los Estados Pontificios. En 1936, Pío XI fundó una vez más la Academia, dándole su nombre actual y un estatuto que Pablo VI actualizó en 1976 y Juan Pablo II actualizó nuevamente en 1986. Entre los Premio Nobel que eran miembros de la Academia están Niels Bohr, Rita Levi Montalcini, Werner Heisenberg, Alexander Fleming y Carlo Rubbia".

Hawking llegó a la Casina Pio IV, sede de la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano, en noviembre de 2016 para ofrecer una conferencia sobre "El Origen del Universo", pero hay algo central en el diálogo entre ateos y creyentes del que fue parte: el cambio climático, una de las cinco formas en que puede acabarse la vida sobre la faz de la Tierra, según el científico fallecido en la madrugada de este costado del planeta. 

Así como Jorge Bergoglio, Francisco, pataleó en la Conferencia de Paris, en la ONU y lanzó su encíclica ecológica Laudato Sí, el científico británico Hawking en 2007 incorporó por primera vez al "Reloj del Apocalipsis" el riesgo debido al impacto en el clima de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, la industria, la ganadería y la deforestación. Sobre el aumento del efecto invernadero, Hawking alertó entonces de que "el peor escenario para la Tierra sería convertirse en algo como su planeta hermano, Venus, con una temperatura de 250 grados centígrados y lluvia de ácido sulfúrico". 

Entonces, aquel encuentro sí fue crucial. Hoy Hawking no fue al Cielo, porque alguna vez definió que "es un cuento de hadas" de gente que le tiene miedo a la oscuridad. "Yo considero al cerebro como una computadora que dejará de funcionar cuando fallen sus componentes. No hay paraíso o vida después de la muerte para las computadoras que dejan de funcionar, ese es un cuento de hadas de gente que le tiene miedo a la oscuridad", señaló el ex catedrático de Matemáticas Aplicadas y Física Teórica de la Universidad de Cambridge.Sin embargo, muy posiblemente en estas horas en las pretendidas puertas del Cielo en la Tierra, el Vaticano, alguien esté haciendo trámites "aduaneros" para él, orando por "el descanso de su alma".



Opiniones (8)
26 de mayo de 2018 | 01:37
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26 de mayo de 2018 | 01:37
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  1. Laparca... La "suerte" es una farsa inventada por los ateos. Gracias a Dios cada vez hay menos que creen en ese mito. Exepto los mediaxres, claro...
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  2. Por suerte para la humanidad, cada dia son mas los que cuestionan la existencia de dios y jesus y Maria y toda esa farsa, cada vez mas ateos o agnosticos, por el bien de todos los humanos
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  3. mbermudez: Él mismo dijo ser ateo en el año 2014.
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  4. Hawking fue un ejemplo de vida, dedicación y pasión por lo que hacía, a parte de tener un intelecto superlativo. No coincido lo que dice la nota de que era ateo, en todo caso agnóstico. Y tampoco me parece que se pareciera en algo al Papa, este hombre no le mentía a la gente ni se tomaba partido por nadie en desmedro de otros como hace este Francisco. Comparar a una persona integra con un mentiroso es absolutamente ridículo e indecoroso para homenajear a un verdadero científico
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  5. Muy buena nota y gracias MDZ por la cantidad de artículos sobre Stephen Hawking y no solamente ahora que se murió, siempre lo han tenido en cuenta.
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  6. Que tristeza...un genio muerto y tantos hdp vivos !!!!
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  7. Hawking es eterno.
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  8. Qué difícil comprender y aceptar una mente tan brillante y genial, en un cuerpo tan deficiente. Qué tremenda prueba le puso la vida, y vaya si la superó. Vivió 50 años más que su expectativa de vida y en ellos revolucionó la ciencia. Descansa en paz, genio
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