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Cómo resolver el mundo en Facebook

La perfecta guía para destapaollas de café, acólitos del poder y revolucionarios empedernidos.

 

En estos últimos años hemos experimentado un interesante cambio en lo que respecta al mundo de las opiniones. Durante el menemato, en plena generación X y en un contexto poco favorable para quienes teníamos opiniones políticas más o menos formadas, la sociedad colocaba una mordaza a quienes gustábamos discutir nuestras posturas sobre lo que estaba sucediendo. En parte se respiraba (y se siguió respirando varios años más, hoy a penas se siente el tufo, pero hay otras formas similares) el repugnante "no te metás", un eufemismo para plantearte que lo único que te tiene que importar es tu felicidad, que tiene un leitmotiv muy de señora de San Isidro que, no sin soberbia, podría traducirse así: "Mirá, si hay gente que no come hace días, habría que preguntarles por qué tanta falta de apetito".

En los 90, durante el delarruato y hasta la crisis del 2001, tener ideología era una suerte de tabú, al punto de que a quienes las teníamos éramos cuestionados no por lo que opinábamos, sino porque opinábamos. Una suerte de censura general hacia cualquiera que quisiera un mundo mejor (o al menos distinto). Luego vino el 2001 y pasó todo lo contrario: gente que comenzaba a reunirse, opinar, incluso a hacer asambleas, para poder resolver de forma conjunta los terribles problemas que teníamos. Se dieron, desde abajo y buscando que cada uno pueda adueñarse de sus decisiones, una batería de "soluciones" que de alguna manera dieron respuestas a los problemas que pretendían resolver, y una vez que estos ya estaban resueltos desaparecieron, pues ya no tenían un motivo de existencia. Las "soluciones" de ese momento que hoy perduran, por extemporáneas, han perdido credibilidad y son más una herramienta de presión de un determinado grupo (usada sólo en su propio provecho) que una herramienta en sí.

La discusión implica que se tienen posturas y compromisos (mayores o menores), y creo que socialmente es muy saludable que esto suceda.

Y si bien hoy es muy difícil discutir con algunos sectores, sigo festejando que ya no exista la idea de que si alguien tiene una opinión está mal, y que nos estemos peleando por lo que opinamos. No es que sea feliz pelearse, no lo es, pero la discusión implica que se tienen posturas y compromisos (mayores o menores), y creo que socialmente es muy saludable que esto suceda.

Uno de los lugares donde más a menudo se dan largas discusiones sobre cómo debería arreglarse el mundo es Facebook. Antes usábamos foros, listas de correo, y otras alternativas (que todavía utilizamos), pero imagino que menos del 5% de las discusiones en soporte digital pasan hoy por esas vías, y aunque se trata de una cifra totalmente antojadiza y carente de objetividad, me animo a decir que fuera de ese 5%, la gente utiliza Facebook, mayormente, y otras redes sociales para discutir.

En el interior del Kirchnerismo sólo queda el PJ

Vengo, obligado en algunos casos, por opción en otros, siguiendo algunas discusiones. Una en particular, plagada de oficialistas que aun no logran aceptar que aunque se crean más progres, muchísimos/as progresistas optaron por votar a un espacio que les resultaba más -justamente- "progre" que el oficialismo y que entienden que, por el momento, en el interior del Kirchnerismo sólo queda el PJ.

Leyendo cómo se daba la discusión, se me ocurrió una guía sobre cómo discutir en Facebook, te la convido, si tenés ganas, pegala en discusiones donde te parezca que viene bien. Esta es una guía que pretende llamar la atención de aquellos que discuten para adentro, pretende ser útil en las discusiones donde algunos intelectuales se miden el falo, y pretende ser útil para que se comience a discutir con más ganas de cambiar el mundo que egolatría.

Guía para la perfecta discusión estéril

  1. Lo fundamental: En ninguna discusión se discute realmente, lo único que se hace en una discusión es mostrar cuán grossos somos. Cualquier espacio es bueno para demostrar cuánto hemos leído, cuán buena ortografía tenemos, cuán profundos y, en consecuencia, cuán superiores somos a los demás.
  2. Jamás desaproveche la oportunidad de demostrar que los demás son "peores que ud." y no sólo eso, además de que los "otros" son "peores" todo el mundo debe saber que Ud. es superior.
  3. Si en algún momento alguien hace una observación más convincente que la suya, refútelo diciendo que en años anteriores no tenía compromiso y que Ud. viene discutiendo esto desde hace rato.

  4. Si Ud. en los 90 "lo votó", ocúltelo y apúrese a comentar su compromiso con las asambleas del 2001.
  5. Si Ud, en los 90 "no lo votó", nada mejor que comentarlo y agregar que Ud. "sabía" lo que iba a pasar con una Alianza, que cuando se ponen "todos contra un gobierno" no puede resultar nada bueno.
  6. Si alguien postea una imagen en respuesta a un comentario suyo, entonces contéstele con otra aún más dura.
  7. Si alguien escribe un comentario que Ud. no logra comprender, trátelo de intelectual de café.
  8. Si en una discusión donde se postean imágenes algún contrincante le contesta con una imagen realmente magistral, aproveche y postee alguna del test de Rorschach, y cuando su contrincante indique que no entiende qué quiso decir, acúselo de ignorante.


  9. La mejor forma de ingresar en una discusión que ya tiene 103 comentarios, y al mismo tiempo marcar que, evidentemente, Ud. es superior no sólo a quien hizo el posteo original, sino a la totalidad de los integrantes de la discusión, es leer los 103 comentarios, resumirlos, y redactarlos evidenciando su compromiso con signos de exclamación, admiración y preguntas, mientras condimenta ese resumen con hechos históricos que de alguna forma pueden haberlo incluido para los que baste con vivir en Argentina u otro país.
  10. Los hechos históricos macabros y aberrantes, son muy buenas herramientas para demostrar que se ha sufrido por una causa y de esa manera utilizar la solidaridad para transformarse en irrefutable. Nadie dudará de Ud. si (aunque sea mintiendo), dice que alguna vez lo persiguieron.
  11. Si alguien dice algo verdaderamente brillante, pero nadie contesta, entonces aproveche para cambiar el eje de la discusión, por ejemplo, hablando mal de lo que hacía el otro sector de la discusión, pero hace 510 años. Frases como "hace 510 años ustedes no existían!!" muestran que, como venimos discutiendo hace años, tenemos más libertad de expresión que los demás, que además está demostrado, son inferiores a nosotros.

  12. Si su mejor comentario cuenta sólo con un "me gusta" (y además fue Ud. quien lo puso allí), entonces desafíe al resto de los foristas a que reconozcan su superioridad, o se declaren "fachos".
  13. Si está discutiendo con un trotskysta, leninista, o cualquier persona que se identifique con la izquierda (y lo sea, los comunistas y socialistas quedan fuera) cuestione que discutan en Internet, dígales que "los pobres" no discuten en Internet, de esta manera, luego podrá acusarlo de burgués y contradictorio por ir al cine o tener un auto, o no morir de hambre, como corresponde a los pobres que ellos pretenden representar.
  14. Cuando la izquierda lo acuse de gorila y le diga que nunca lo vieron a Ud. discutir nada en los barrios, dígales que Ud. va a la mañana, porque lo hace antes de ir a trabajar, que es como se cambia al país: tra-ba-jan-do (los guiones y mayúsculas pueden ser determinantes).
  15. Si alguien descubre que a Ud. no lo persiguió la dictadura y que además votó a todos los presidentes que resultaron ganadores en todas las elecciones democráticas del país, que tiene amigos en el PD y que suele consumir prostitución, no dude en contestar: "vos me vas a venir a contar la historia a mí?? con qué derecho??" y cuestione la edad de su interlocutor o el tiempo que lleva viviendo en la provincia.


  16. A los objetivos de demostrar la inferioridad ajena y la superioridad propia, es menester denunciar la ideología y el actuar de otras personas. Nota: esto es sólo en caso de que el interlocutor no sea integrante de grupos defendidos por minorías (nazis, pro-golpistas, católicos fervientes, etc), puesto que en caso de que marquemos una ideología que genera desinterés en los demás (citar, solemne y seriamente, la biblia suele desairar discusiones), ésta terminaría sin darnos tiempo de demostrar que somos superiores.
  17. 17.0) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor es un gorila o

    17.1) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor es un ultrakichnerista o

    17.2) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor es un trotskista que no sabe gobernar o

    17.3) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor tiene un plan social o

    17.4) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor es empresario o
    17.5) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor es opositor o

    17.6) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor no tiene la altura para discutir con Ud. o

    17.7) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor es en realidad otra persona haciéndose pasar por su interlocutor o

    17.8) Si ya no sabe qué contestar, indique que su interlocutor en realidad no tiene argumentos propios, sólo citas de autores o políticos o

    17.9) Si ya no sabe qué contestar, cuestione a la madre, hermana, tía, vaca y lora de su interlocutor (discriminar a las mujeres en general y a los seres queridos en particular, siempre es una gran alternativa para resolver los problemas)
  18. No olvide que esta es una discusión. Nadie puede ser más lindo e inteligente que Ud. pues sus argumentos carecerán de valor.
  19. Si su interlocutor ha resultado incansable, atento, honesto, elegante, y está a punto de ocupar el lugar de superioridad que a Ud. corresponde, ingrese a su perfil y busque a qué páginas ha dado "me gusta" para poder usarlas en su contra.
  20. Cada vez que pueda conteste en Inglés (aunque son mejores idiomas menos difundidos como el francés, italiano, ruso, o árabe).
  21. Cada vez que pueda cite un autor mundialmente famoso.
  22. Si sus argumentos pierden fuerza, invente una cita y endosela al teórico que resulte inobjetable para todos los integrantes de la discusión.
  23. Si le es imposible no cometer errores ortográficos, diga que son de tipeo, nadie nota que la S, la C y la Z no están tan cerca en los teclados. También puede decir que escribe desde el celular, o que está a favor de García Márquez.


  24. Citar a Borges, García Márquez, Galeano y a Perón resulta siempre una buena estrategia para ganar discusiones. En el caso de García Márquez, además, puede alardear de cuán profundamente lo conoce llamándolo "Gabo".
  25. Postee un link de cualquier nota y agregue que la discusión se torna "inútil" frente a lo que dice esa nota. Intente generar un canje con el dueño del sitio para que le paguen el tráfico generado. Como último recurso puede denunciar que su interlocutor es un infiltrado del poder (no importa a qué poder, basta con señalar "del poder" para poder marcarlo).
  26. No importa si cada comentario suyo contradice a su comentario anterior, siempre puede decir que se refería "a otra cosa" y volver a contradecir su comentario anterior. NOTA: Es clave siempre contestar con algo nuevo, y nunca aclarar a qué cosa se refería.
  27. Cada vez que pueda, marque algún tiempo transcurrido hasta la fecha en que discute e incluya un hecho de un país/lugar/situación/familiar remoto del que nadie sepa dándolo como conocido, esto hará dudar a sus contrincantes, quienes ignorando el hecho que acaba Ud. de inventar, no podrán refutarlo.
  28. Intente incluir a la sociedad toda como argumento de sus acusaciones con frases del tipo "dicen que", "me contaron", "sabemos que" y formas similares.
  29. En caso de que falle lo anterior, hable de pueblo y democracia.
  30. En caso de que falle lo anterior, diga que somos hijos del rigor, que la letra con sangre entra y que quién los manda a los judíos a vivir en Alemania.

Una vez que se haya asegurado de cumplir cautelosa y rigurosamente estas pautas, sólo en ese momento, cree un suplemento llamado "Hackers" y dedíquese a marcar los errores de los demás.

¡Happy Hacking!