Repensar el "peso ideal" bajo una mirada feminista

El cuerpo femenino "fue agrandándose o achicándose a lo largo de la historia" según "los mandatos del mercado" lo que impactó e impacta en las mujeres, analizan, en un libro novedoso, una nutricionista y una periodista que unen el feminismo a la buena alimentación.

Redacción MDZ

Repensar el "peso ideal" bajo una mirada feminista

El cuerpo femenino "fue agrandándose o achicándose a lo largo de la historia" según "los mandatos del mercado" lo que impactó e impacta en las mujeres, analizan, en un libro novedoso, una nutricionista y una periodista que unen el feminismo a la buena alimentación.

Se trata de Pese lo que pese, autoría compartida por la licenciada en nutrición Jésica Lavia y la periodista feminista Paula Giménez.

Para iniciar el desafío que siempre implica un libro, que además se aborda desde una perspectiva nueva, las profesionales hicieron una encuesta que fue respondida por 5.000 personas. "Los resultados de esa encuesta los utilizamos como eje para el libro, no sólo por las estadísticas, también por los comentarios que nos sirvieron para darle forma al libro", contó Lavia en una entrevista con la agencia Télam.

La culpa de ellas a la hora de comer, no conseguir talle, el amor propio, la influencia de las redes sociales y de las madres en el peso corporal, fueron algunos de los aportes de las encuestadas. "Nos sorprendió mucho cómo las madres marcan a algunas mujeres sobre las dietas y la preocupación por el cuerpo. ¿Son las malas de la película? No, son víctimas de una sociedad y cultura que las llevaron a eso", analizó la nutricionista.

Esa pesquisa les permitió, también, determinar que "el promedio de comienzo de dieta es a los 16 años, pero también muchas empiezan antes de los 10. Hay muchas chicas atravesando desórdenes de la alimentación. Nuestra idea es contactarnos con cada una de ellas para ver qué podemos hacer", agregó Giménez. Luego, comenzaron a investigar y constataron que "casi no hay un cruce entre feminismo y nutrición, si bien el feminismo atraviesa todas las disciplinas", explicó la periodista.

En el primer capítulo "hay un contexto histórico desde la cultura occidental", especificó Lavia. Allí hay una entrevista a María Victoria Baratta, doctora en Historia e investigadora del Conicet, "la que nos permite ir dilucidando cómo y cuando el cuerpo de las mujeres se vuelve objeto de consumo, cuándo entra la balanza a las casas, cuándo empieza a ser una herramienta de control, cuándo la cultura de las dietas se instala cómoda en los hogares, para lo cual la publicidad tuvo mucho que ver y aún lo tiene".

El segundo capitulo es "¿Cuestión de Género" donde ellas ahondan en la no ley de talles nacional, en la incidencia de los medios de comunicación y las redes sociales como "máquina de hacer muñecas" y sobre "el rol de las madres victimas y victimarias de este sistema".

'Mi amor" es el título del tercer capítulo, definido por Giménez como "el más feminista del libro", donde las profesionales indagan sobre "cómo se construye el amor propio" y brindan información de dos movimientos: el Body Positive y el Body Neutral.

El Body Positive plantea que todos los cuerpos son hermosos, "lo que está bueno, pero el afuera es una mierda y aunque te sientas hermosa si no entrás en el asiento del subte o en un local de ropa te dicen que para vos no hay talle, se complica", resaltó la periodista. Y el el Body Neutral "propicia el amarte, pero si no amás, no pasa nada. Aceptar que hay días que no va a suceder, entonces saca la mirada del cuerpo. No somos sólo cuerpo, miramos a la persona integral", destacó la nutricionista.

Con "El peso del peso" y "Que la flacura no te tape el bosque", las profesionales cierran el libro que "está atravesado por un concepto de salud integral, porque no necesariamente estar flaca significa salud. El objetivo es alimentarse mejor para habitarse mejor", concluyeron las autoras.

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