Opiná: el escrache en redes sociales según los centennials

Desde el feminismo aseguran que es una herramienta para defender a las mujeres ante la falta de respuestas que brinda la Justicia para este tipo de casos abusos y violencia machista. Hay quienes creen que es un problema hacer justicia por mano propia de este modo y que las consecuencias de equivocarse podrían ser terribles. Para quienes crecieron con antenas de wifi conectadas a las cunas, la respuesta es más moderada.

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Ignacio de Villafañe

Desde que el movimiento feminista comenzó a imponer sus luchas en el centro del debate público  durante los últimos años -un fenómeno de orden mundial que intelectuales y activistas denominan como la "Cuarta ola feminista"-, muchos códigos y costumbres sociales se modificaron en pos de reivindicar los derechos de las mujeres que durante siglos fueron postergados.

Los escraches masivos via redes sociales -publicaciones en Facebook, Twitter e Instagram en donde se acusaba a presuntos abusadores, con nombre, apellido y foto y con la intención de hacer el mensaje viral- fueron uno de esos nuevos códigos que durante 2018 cobraron especial protagonismo y las polémicas respecto a la pertinencia de su uso dieron pie a numerosos debates tanto de ámbito público como privado. 

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¿Te parece que es válida esta forma de denuncia pública?

Entre los casos de escraches masivos se pueden enumerar varios. El más relevante a nivel nacional fue la denuncia de la actriz Thelma Fardin contra su colega Juan Darthés de haberla violado cuando ella tenía 16 años y él 45, durante una gira de Patito Feo. En Mendoza el caso más polémico fue el de los 40 estudiantes de nivel secundario que figuraron en una lista de presuntos abusadores sin pruebas que fundamentaran tal acusación.

Ejemplos abundan. El más oscuro de ellos es, quizá, el de Agustín Muñoz, el joven de Bariloche que tras haber sido escrachado por su mejor amiga -denuncia que luego ella misma desestimó- optó por quitarse la vida el 22 de diciembre de 2018.

Al día de hoy la práctica sigue vigente. Precisamente, fue este método de denuncia pública el que logro, en parte, revelar el cuestionable accionar de los líderes de la agrupación estudiantil AUN en la Universidad Nacional de Cuyo, caso que derivó en la detención del docente Mauro Aguirre, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

Recientemente se hizo viral una nueva publicación donde se denuncia a una persona que "frecuenta" la UNCuyo de haber ejercido "distintos tipos de violencia hacia un grupo extenso de compañeras, tanto psicológicas como sexuales". La curiosidad es que el texto compartido no habla de manera categórica sino potencial. Es decir, no dice que el escrachado abusó, sino que "podría haber abusado".

"Él podría haber ejercido diferentes tipos de violencia hacia un grupo extenso de compañeras", dice el texto.

El texto, en concreto, indica que "él podría haber ejercido diferentes tipos de violencia hacia un grupo extenso de compañeras" y que "además podría haber abusado de ellas y llevado adelante manipulación excesiva y horrible".

Foto altamente censurada

El debate sobre si esta es una práctica legítima o no sigue abierto, y desde la Justicia no hay una respuesta que indique de antemano cómo debe procederse en estos casos. En la calle, la opinión de los que más conocen de redes, la generación "Y" -la de los centennials- también está dividida. Mirá el video.

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