Pusieron custodia en la casa del hombre que mató a un ladrón, pero él no volverá

Claudio Pardo mató este jueves a un ladrón e hirió a otro en su casa de Longchamps cuando salió a la defensa de su sobrino. Hoy, la Justicia ordenó custodia policial permanente en la casa pero el hombre no volverá al domicilio según su hermano.

Redacción MDZ

Se enfrentó a los tiros con los asaltantes de su sobrino: hirió a un ladró e hirió gravemente a otro

La Justicia ordenó custodia policial permanente en la casa del hombre que ayer mató a un ladrón e hirió a otro al salir en defensa de su sobrino en la localidad bonaerense de Longchamps, aunque el tirador no volvió a la vivienda y su familia aseguró que tiene "miedo" a posibles represalias.

Fuentes judiciales y policiales informaron hoy que el fiscal de Lomas de Zamora a cargo de la causa, Pablo Rossi, dispuso consigna policial las 24 horas para la casa de la calle Payró al 700, del partido de Almirante Brown, donde ocurrieron los hechos.

"Los delincuentes viven en la zona y tenemos que estar atentos a que no tomen represalias. Anoche se quedaron dos patrulleros y habrá custodia permanente", dijo un jefe policial de la zona.

Oscar, el hermano del tirador y padre del joven que fue víctima de los ladrones junto a su pareja embarazada, indicó hoy a la prensa que su hermano no regresó ayer a la casa tras ser liberado.

"Mi hermano se tuvo que ir con los chicos. Nos dejaron la custodia policial, pero es vivir con el temor de que haya alguna represalia. Vos no sabés cómo puede reaccionar la familia del chico que murió o el que escapó. Tenemos un poco de miedo", reconoció Oscar.

El hombre contó que a su hermano "no le gustó haber matado a alguien, por más que sea un ladrón" y que tomó la decisión de "no volver más" a la casa "por los chicos".

Oscar indicó que vive en ese lugar desde hace 45 años y que conoce a las familias de los ladrones que ayer asaltaron a su hijo y a su nuera porque viven a "unas 25 cuadras".

"La madre del que está herido me pidió disculpas por lo que había hecho el hijo. Ella pensaba que no andaba en esas cosas. La conozco porque con el padre de la chica jugábamos al fútbol", señaló.

Sobre el hecho, explicó que Claudio "tiró lo que tenía en el cargador, seis balas" y que, si bien en el video que registró el hecho no se ve porque los delincuentes quedaron en un punto ciego, a su hermano "le tiraron cuando se agacha".

Oscar afirmó que hoy hablará con el fiscal para ver "cómo sigue la causa", ya que si bien por un lado su hermano quedó en libertad, lo cierto es que "quedó imputado", y por el otro quiere hablar sobre la custodia, ya que él no piensa mudarse.

"Somos trabajadores, no podemos ir y comprar una casa, yo no me puedo ir, no voy a dejar mi casa", dijo.

Voceros judiciales informaron que el fiscal Rossi esperaba para hoy los resultados de la autopsia del delincuente muerto, que es un joven de 17 años que, por lo que vio el médico en el lugar, tenía dos impactos de bala.

También aguardaba el informe de los peritos de Policía Científica que trabajaron en la escena y detectaron al menos tres impactos de bala en el auto Chevrolet Onix que los ladrones intentaron robar y manchas hemáticas en su interior.

La misma fuente señaló que está acreditado por un impacto de bala en una pared y por dichos de testigos que los delincuentes también dispararon hacia Pardo cuando este salió con el arma.

El titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Lomas de Zamora desdobló el expediente y por un lado caratuló la causa como un "homicidio en legítima defensa" y dejó en libertad al hombre que es colocador de pisos de parquet y por el otro imputó por "robo agravado por el uso de arma" al delincuente baleado que quedó detenido.

El hecho ocurrió minutos antes de las 7 de ayer en la casa de Payró 726, de Longchamps, adonde un joven de 27 años llegó junto a su novia embarazada de seis meses a bordo de su Chevrolet Onix plateado.

Tras estacionar el vehículo, la pareja ingresó a la casa y, una vez que cruzó la reja delantera, fue abordada por tres delincuentes, uno de los cuales efectuó un tiro intimidatorio para que le diera las llaves del auto y otras pertenencias.

Al escuchar el tiro, Pardo (47) salió armado con su pistola Taurus calibre 9 milímetros y efectuó seis balazos contra los delincuentes, que ya estaban abordando el Chevrolet Onix.

A raíz de los disparos, uno de los presuntos asaltantes, de 17 años, cayó muerto en la calle, a unos 30 metros, y otro sospechoso de 18 años e identificado como Patricio González fue detenido herido de bala en una pierna a la vuelta, sobre la calle Quintana al 2000.

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