Recuperan prendas de Dora Hidalgo a 110 metros de profundidad

Recuperan prendas de Dora Hidalgo a 110 metros de profundidad

La mujer, que trabajaba en un predio de Coquimbito, fue asesinada brutalmente y tirada a un pozo muy hondo. En septiembre hallaron el cuerpo; pero faltaba la cabeza. Ayer, especialistas del grupo Halcón junto a Policías y Bomberos lograron rescatar algunas prendas a gran profundidad.

Facundo García

Facundo García

Ayer, un grupo de especialistas sumergió un dispositivo en el pozo de gran profundidad del que se había extraído parte del cadáver de Dora Hidalgo (67) en septiembre. Y allí, a 110 metros debajo de la superficie, comenzó a cerrarse la historia: se recuperaron cabellos y diversos objetos y prendas que cargaba la mujer el día en que fue asesinada. La víctima -en cierta medida- ya puede descansar en paz.

Dora desapareció el 31 de agosto en Coquimbito (Maipú), mientras trabajaba en un predio que funciona, entre otras cosas, como espacio para organizar fiestas. El 4 de septiembre, los primeros rastrillajes dieron frutos: dentro de un aljibe que se utiliza para riego, unos 70 metros hacia abajo, los investigadores hallaron el cadáver. Sin embargo la familia no encontraba consuelo: todavía faltaba saber dónde estaba la cabeza de la señora Hidalgo. 

Los días pasaban y los allegados estaban cada vez más inquietos. El fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, que lidera la pesquisa, autorizó que el grupo Grupo Halcón k-9 de rastro específico y localización de personas volviera al lugar con cámaras subacuáticas. Las máquinas bajaron a setenta, ochenta, noventa metros. Nada. Al pasar los cien, los voluntarios de esa entidad divisaron un buzo, unas llaves, unos cabellos. Era evidencia clave para la causa. 

Dora Hidalgo tenía 67 años. 

Detenido

¿Quién la mató? Si bien la investigación que conduce Pirrello todavía puede traer novedades, ya hay un detenido por el femicidio. Se trata de José Moreira, de 37 años, que trabajaba en el predio junto a Dora. Diversas pruebas apuntan a que podría haber sido la persona que la atacó con un elemento punzante, y que pudo haber arrojado su cuerpo al abismo de donde fue recuperado

Una escena del trabajo que se hizo el lunes.

De modo que este lunes, los últimos restos volvieron a la luz. Después de que se extrajera lo que faltaba de Dora, su hija, Patricia Ortega, expresó su gratitud, en especial al Grupo Halcón: "sin estas personas con gran corazón nuestra angustia y dolor hubieran sido aun más grandes. Hoy puedo decir que mi mamá descansa en paz, aunque sea un poco, porque todavía falta que la Justicia condene al culpable".

A esas profundidades hay muy poca iluminación y es preciso utilizar equipos especiales

A su turno, Pablo Rivero, quien encabeza el Grupo Halcón, resumió a este diario: "nuestros objetivo es colaborar con las familias, los policías y los bomberos para que estas cosas no vuelvan a ocurrir".

El pozo es profundísimo y hubo que trabajar con material especial. 

Sacar lo que quedaba no fue una operación sencilla. Rivero y su equipo se dirigieron al predio con cámaras digitales. Participaron Federico Chiquilero, Martín Beningazza, Daniela Oller y Maximiliano Camacho aportando conocimientos. Para supervisar la extracción estaba el comisario Pablo Domínguez, de Bomberos de la Policía de Mendoza, junto al principal Jorge García.

Se les sumó personal de Rescate de Montaña, como el inspector Matías Arriaga y el subcomisario Sosa; más bomberos de la unidad G.E.R, personal de Policía Científica, la oficial inspector Vanesa Cuatrochi y agentes a cargo, amén del ayudante fiscal Pablo Carrizo y varios familiares. "Fue un trabajo en equipo", destacaron.

Ahora el caso seguirá su curso. Se espera que el juicio se desarrolle bajo la modalidad por jurados. De ser hallado culpable del femicidio, el imputado arriesga una pena de prisión perpetua.

  • ¿Aportes? ¿Otra perspectiva? Puede escribir a fgarcia@mdzol.com
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