La salida laboral que paga en dólares: mendocinos que venden experiencias

Se trata de vivencias no convencionales, que no pueden encontrarse en una agencia de turismo o que tienen una vuelta de tuerca ligada a la intimidad y a la generación de un vínculo amistoso. Se ofrecen por Airbnb, en un apartado especial de la página web. ¿De qué se trata? En la nota te lo contamos.

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Federico Croce

No hace falta remarcarlo: son momentos difíciles. Lamentablemente, muchas personas en este tiempo de crisis han quedado sin trabajo, o necesitan conseguir otro para poder llegar a fin de mes. Y aquí surge otro problema: la dificultad de conseguirlo. Cada vez son más las empresas que prescinden de una parte de sus empleados e intentan subsistir de esa manera, y cada vez son más las personas afectadas por estos tremendos ajustes.

Frente a esto, varios mendocinos han dado la nota en Airbnb -la plataforma de software dedicada a la oferta de alojamientos a particulares y turísticos mediante la cual los anfitriones pueden publicitar y contratar el arriendo de sus propiedades con sus huéspedes-, pero no solamente poniendo en alquiler un cuarto o un departamento, sino que lo que ha crecido es el ofrecimiento de “experiencias”.

Las experiencias de Airbnb son actividades únicas diseñadas y organizadas por residentes del lugar que se pretende visitar. La diferencia con las propuestas que surgen de una visita guiada o una agencia de viajes, es que van un paso más allá de la mera actividad ofrecida. La idea es que quienes participan de ellas puedan conocer de primera mano cómo es el mundo del anfitrión a través de algo que le apasiona. Quienes proponen “experiencias” comparten conocimientos y habilidades únicas, además de puntos de vista personales, y hacen que se conozca un lugar o se disfrute una vivencia verdaderamente de manera autóctona, real, como si el visitante fuera uno más del lugar. La idea es que los participantes se lleven consigo recuerdos inolvidables e incluso que hasta acaben entablando amistades duraderas con los anfitriones.

¿Qué ofrecen los mendocinos?

¡De las más variadas actividades! Hay un city tour que termina en una fiesta al atardecer –“sunset in a rooftop”-, degustaciones de vinos en bicicleta, un día en la vida de un gaucho mendocino, una jornada entera de pesca con mosca embarcado, clases de tango y brindis con Malbec en el lago del parque, la posibilidad de elaborar un vino propio, la posibilidad de volverse Huarpe por un día y vivirlo como ellos lo hacían, descubrir Mendoza en scooters eléctricos, hacer eco construcción con barro como los pueblos originarios mendocinos, pasar un día con una familia haciendo empanadas cuyanas, un raid por la vida nocturna de nuestra provincia con degustación de licores y todo… y hasta la posibilidad de formar parte de un partido de fútbol entre amigos que se juntan todas las semanas a hacer “un picadito”.

Captura de video: turistas disfrutando de un paseo en scooters eléctricos.

En primera persona

Mauro ya tiene siete “experiencias” publicadas en esta página. Cuando le preguntamos cómo se le ocurrió hacer de esto su trabajo, nos contó: “Yo tengo un foodtruck, pero últimamente tenía poquísimo trabajo… prácticamente solo el fin de semana. Estaba buscando alternativas hasta que me comentaron de esta posibilidad”.

En mi caso tuve que demostrar que tenía ciertas licencias, un estudio en turismo (licenciatura o tecnicatura) y tener experiencia como guía local: probar que conocía los circuitos. Desde ya, en este tipo de página lo que se pondera es que la experiencia que vos ofrecés en la plataforma sea diferente a la que se da en una agencia de turismo”, sigue el joven.

Se de turistas que han hecho algunas actividades insólitas, como por ejemplo pasar una tarde aprendiendo a tomar mate ‘bien cebado y tomado’. Para esas cosas no te piden nada de papeles”, nos aclara Mauro. Cuando le preguntamos cuáles de sus siete tours son los más elegidos, él se decanta por dos: “Uno es un día por los caminos del vino de Maipú en bodegas familiares muy chicas, y otro es un trekking y un asado. Yo hago todo con los turistas: desde ir a comprar la carne, preparar la parrilla, armar el fuego, y demás. Pongo música nuestra, lo hacemos a la intemperie, en Potrerillos –por supuesto, en un lugar permitido, un camping-. Llevamos la mesita, los utensilios, etc. La verdad es que siempre he tenido excelentes devoluciones, y me hago amigo: he terminado incluso yendo a tomar algo a la Arístides al final del día pero por amistad y buena onda, totalmente ya fuera del tour”.

Le preguntamos también como es el precio y cómo se encuentra con el dinero: “El precio la página lo pone en dólares, pero a nosotros nos llega todo en pesos. Airbnb me transfiere a mi cuenta, y últimamente está tomando un dólar a 47 pesos argentinos. ¡Demoran en actualizarse!”, explica.

Para cerrar, el joven nos dice que se trata de una experiencia genial: “Es fundamental el involucrarse, ser cercano del turista. La diferencia de esta experiencia es el contacto directo, el vínculo que se genera, la intimidad. Se produce una suerte de amistad. Yo estoy 8 horas con la persona, y siempre la buena onda hace que luego quedemos conectados y nos escribamos. El turista te cuenta de su vida, vos de la tuya: así funciona”.

¿Qué pide Airbnb para que se pueda ofrecer una experiencia?

Las experiencias reflejan algo que apasiona a los anfitriones y su particular forma de vivirlo. Pueden inspirarse en intereses muy diversos; pero las que tienen éxito suelen incluir estos cuatro elementos:

Accesibilidad. Los anfitriones acercan a los participantes a personas, actividades o lugares únicos o que solo un experto conoce y que normalmente no habrían podido encontrar por su cuenta.

Perspectiva. La experiencia tiene un significado especial para el anfitrión y expresa un punto de vista muy personal. También refleja la historia de cada uno de ellos de una forma que permite a los participantes empaparse del mundo que los rodea.

Participación. Los anfitriones ofrecen a los asistentes la oportunidad de participar activamente en las actividades de la experiencia para que no se queden en el papel de meros observadores.

Entusiasmo. A los anfitriones les apasiona la temática de la experiencia y pueden mostrar que tienen amplios conocimientos sobre la materia o que dominan la técnica de la actividad.

Es importante aclarar que todas las experiencias que se envían a Airbnb se someten a un proceso de evaluación para garantizar que cumplan con tres criterios de calidad: conocimiento, inmersión total y conexión. Estos criterios ayudan a asegurar que se cumplan las expectativas de los viajeros. Además hay una serie de condiciones establecidas en los Términos de Servicio y en los Términos Adicionales para Anfitriones de Experiencias de la empresa que debés cumplimentar.

De hecho si uno quiere ofrecer una experiencia, debe primero enviarla y la propuesta es revisada; pues se aseguran de que cumpla con los estándares de calidad. No publican la experiencia en Airbnb si no cumple con los estándares que hemos mencionado en la nota.

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