La menopausia y la memoria

Relacionada con pérdidas, también ocasiona dificultades en nuestro funcionamiento cognitivo. Te contamos más acá.

cecilia ortiz

[MISSING]binding.image.description

Vamos a ser sinceros, cultural y socialmente, la menopausia no tiene buena prensa. En la mujer, después de determinada edad, cualquier cambio en el humor, cualquier reacción fuera de la habitual, es debida “a que estás en esa edad”.

Durante la menopausia, el cuerpo comienza a producir menos cantidad de estrógenos y progesterona, hormonas sexuales femeninas.

Generalmente, esta etapa de la vida se asocia con cambios bruscos de estado de ánimo, irritabilidad, depresión, alteraciones físicas y problemas cognitivos. Las quejas relativas a olvidos y pérdida de memoria son bastante usuales en mujeres menopáusicas.

En este período, la mujer debe enfrentarse con múltiples pérdidas biológicas, psicológicas y sociales, que atentan contra su estabilidad y la capacidad para enfrentar frustraciones.

Hay duelos alrededor del cuerpo, porque se pierde irremediablemente la capacidad de procrear, porque se sufre de síntomas que a veces no se puede controlar, como los calores, las alteraciones del sueño, sequedad en la piel y mucosas y fallas cognitivas.

Es innegable que constituimos una unidad cuerpo-mente y que, como sistema, nuestras partes están interrelacionadas, por lo que, una alteración en un sector estará acompañada por alteraciones en el resto.

Existen numerosas investigaciones científicas orientadas a establecer el nexo entre estrógenos y progesterona y funciones cognitivas. Particularmente, existen dos hallazgos llamativos.

Por un lado, se observó que los estrógenos y la progesterona alteran procesos neuroquímicos en el hipocampo y la corteza cerebral y la amígdala, regiones del cerebro involucradas con el aprendizaje y la memoria.

Por otra parte, se estudió la baja incidencia de inicio de Enfermedad de Alzheimer en mujeres que recibieron reemplazo de terapia hormonal durante la menopausia. Sin embargo, el valor terapéutico del reemplazo hormonal para mejorar la función cognitiva es controversial, dada la incidencia alta de cáncer de mama asociado a dicho tratamiento.

Existe evidencia de que en nuestro cerebro hay receptores de estrógeno y progesterona, por lo que, en muchos trabajos se objetiva la influencia de las hormonas sexuales en la cognición y la emoción.

De hecho, en el año 2013, la prestigiosa revista “The journal of Clinical Endocrinology and metabolism” publicó una investigación en la que se apoyaba la hipótesis de que la memoria verbal disminuye a causa de la menopausia. En esa investigación, se mostró, además, que las quejas de memoria de pacientes menopáusicas se vinculaban con dificultad atencional y de memoria de trabajo y de largo plazo, alteración del sueño y depresión.

En la misma línea, investigadores del departamento de Patología de la Universidad de Medicina de Chengde, China, concluyen que la menopausia causa alteración cognitiva debido a la alteración de la plasticidad neuronal en el hipocampo.

Múltiples estudios conductuales continúan llevándose a cabo para poder caracterizar las regiones cerebrales afectadas por la acción de las hormonas ováricas.

En la práctica cotidiana, es común escuchar a mujeres menopáusicas, o en edades cercanas a la menopausia, quejarse por dificultad para recordar información reciente (como dónde dejan o guardan cosas, mensajes), para concentrarse y para organizarse. Debe tenerse en cuenta también, que es una edad de múltiples cambios y duelos, posiblemente relacionados con sentimientos de tristeza y/o depresión, que también suelen ocasionar alteraciones de cognitivas.

Es necesario realizar una consulta médica ante cualquier síntoma que llame la atención. Será un profesional quien podrá guiar sabiamente en la búsqueda de alivio. Sin embargo, a modo de guía general, algunos consejos para manejar los síntomas cognitivos en la menopausia:

- Cuidar la alimentación, procurando comer variado.

- Mantener actividad física.

- Hábitos de vida saludables (sin tabaco, poco consumo de alcohol).

- Descansar lo necesario.

- Vida social. Salir, relacionarse con personas resulta ser muy útil.

- Mantener comunicación fluida con la familia, manifestando emociones y sensaciones.

- Aprender habilidades nuevas (idiomas, por ejemplo).

- Mantenerse activa mentalmente.

No hay edades lindas o feas, mejores o peores. No hay prensa que no pueda rebatirse. Al fin y al cabo, somos personas que transitamos el camino de la vida de manera única.

Lic. Cecilia C. Ortiz / Mat.: 1296 / licceciortizm@gmail.com

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?