"Deepfakes": el 96% son porno y sus víctimas más comunes las mujeres

"Deepfakes": el 96% son porno y sus víctimas más comunes las mujeres

Se trata de los videos editados con inteligencia artificial que incorporan personas reales en situaciones falsas. Un estudio difundido hoy asegura que, pese al temor de los gobiernos, esta tecnología se sigue utilizando con el mismo objetivo que en su origen: atacar y acosar a mujeres.

El 96% de los deepfakes (los videos editados con inteligencia artificial que incorporan personas reales en situaciones falsas) que circulan en la web son pornográficos. Así lo asegura un estudio publicado hoy en el que se detalla que en todos los casos analizados las víctimas de las falsificaciones son mujeres.

El informe elaborado por Deeptrace, un laboratorio especializado en el estudio de este tipo de creaciones, muestra que si bien las crecientes preocupaciones de gobiernos, medios y tecnólogos sobre la influencia de los deepfakes en procesos electorales tienen una base concreta, aún se siguen usando para su fin original: atacar y acosar a mujeres.

Una tendencia clave que identificamos es la prominencia de la pornografía deepfake no consensuada, que representó el 96% del total de los videos deepfake online", detalla el reporte.

Un dato que grafica la tendencia: los cuatro principales sitios web de pornografía falsa, en los que aparecen cientos de celebridades, mujeres de todo el mundo, recibieron más de 134 millones de visitas.

La existencia de una audiencia de ese tamaño que consume este tipo de videos falsos pero ultrarrealistas muestra que "la tendencia continuará creciendo a menos que se tomen medidas decisivas", alerta el informe.

El trabajo llama la atención sobre el momento actual en el que el auge de los medios sintéticos y las falsificaciones profundas amenazan la creencia histórica de que el video y el audio son registros confiables de la realidad. 

"Aún hoy confiamos en una llamada telefónica de un amigo o en un video con un político conocido, simplemente basado en el reconocimiento de sus voces y rostros. Con los deepfakes, cada canal de comunicación digital en el que se basa nuestra sociedad, ya sea audio, video o incluso texto, está en riesgo de ser subvertido", advierte el informe.

Un deepfake de Trump

La investigación, que se propone trazar el estado actual de las falsificaciones profundas, reveló que el fenómeno crece rápidamente: la cantidad de videos de deepfakes casi se duplicó en los últimos siete meses, al contabilizar 14.678.

"Este aumento está respaldado por la creciente mercantilización de herramientas y servicios que reducen la barrera para que los no expertos creen falsificaciones profundas", se explica en el estudio.

Uno de los campos en los que se espera que este tipo de videos tenga impacto es el de la política, y entre los primeros casos serios Deeptrace menciona a Gabón y Malasia, donde en eventos "que recibieron una cobertura mínima de los medios de comunicación occidentales, se observaron falsificaciones relacionadas con un supuesto encubrimiento del gobierno y una campaña de desprestigio político".

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