¿Cómo afecta el hipotiroidismo en la búsqueda de un embarazo?

¿Cómo afecta el hipotiroidismo en la búsqueda de un embarazo?

El hipotiroidismo es la condición clínica que se produce por la disminución en la secreción y en la actividad de las hormonas tiroideas, necesarias para mantener las funciones metabólicas en el organismo.

Algunos síntomas para reconocer la presencia del mal funcionamiento de la tiroides, una patología que avanza en silencio pero implica consecuencias a largo plazo, son:

· Cansancio

· Somnolencia

· Aumento de peso

· Sequedad de la piel

· Caída del cabello

· Intolerancia al frío

· Irregularidades en el ciclo menstrual

· Baja frecuencia cardíaca

Según una investigación de los españoles Roberto Matorras Weinig y José Remohí Giménez (Casos Clínicos de Reproducción Asistida e Infertilidad, 2015) esta enfermedad es más usual en el sexo femenino, ya que afecta al 1-2% de las mujeres adultas y, si incluimos el hipotiroidismo sub-clínico, se puede descubrir en el 2-4% de las mujeres en edad reproductiva, y en el 4% de las mujeres que acuden a consulta de atención prenatal. IVI Buenos Aires, clínica especializada íntegramente en reproducción humana, detalla cuál es la incidencia de esta patología, tanto en la búsqueda de un embarazo espontáneo como mediante técnicas de fertilización asistida.

En primer lugar, hay que señalar que el hipotiroidismo primario representa la gran mayoría de los casos, mientras que el hipotiroidismo secundario es menos del 1% de los cuadros y, generalmente, va precedido de otras deficiencias hormonales (suele corresponderse con tumores hipofisarios y puede ser secundario a un parto hemorrágico con amenorrea y/o hipogalactia). El hipotiroidismo terciario, por su parte, es muy raro, y se da normalmente por procesos inflamatorios, neoplásicos, traumáticos, radioterapia, cirugía, etc. En tanto, la enfermedad tiroidea autoinmune (ETA) se define por la presencia aislada de anticuerpos antitiroideos y, aunque esto no parece modificar las posibilidades de gestación espontánea ni las tasas de éxito en FIV (Fertilización In Vitro), sí aumenta el riesgo de aborto, en particular durante el primer trimestre.

“La disminución de tiroxina circulante como consecuencia del hipotiroidismo da lugar a diversas variaciones hormonales, las cuales, a su vez, generan que las pacientes puedan presentar alteraciones menstruales como hipermenorrea, oligomenorrea o amenorrea. Además, pueden referir inapetencia sexual y pérdida de vello axilar y pubiano”, detalla el Dr. Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires.

En mujeres hipotiroideas, la administración oral de levotiroxina sintética – en formato de comprimidos – normaliza los niveles hormonales, recupera los valores estándar de andrógenos y estrógenos y, en un período de 3 a 6 meses, se restaura la normalidad menstrual y los ciclos se tornan ovuladores, aumentando las chances de fertilidad espontánea.

Hipotiroidismo y reproducción asistida

Un estudio reciente publicado por la revista Journal of Assisted Reproduction and Genetics y coordinado por Antonio Cano, presidente de la Sociedad Europea de Menopausia y Andropausia, determinó que el porcentaje de recién nacidos vivos tras un ciclo de reproducción asistida, incluyendo FIV e ICSI (Inyección Citoplasmática de Espermatozoides), es un 30 % menor en el caso de madres con hipotiroidismo. La investigación también puntualiza que las cancelaciones de ciclos pueden llegar a ser hasta un 50 % más habituales en mujeres con esta condición, por lo que el tiempo para calcular la transferencia embrionaria tras la fecundación del óvulo en el laboratorio debería ser del doble.

"Un funcionamiento irregular del sistema endocrino, en conjunto con ciertos procesos autoinmunitarios, puede afectar la función ovárica, derivando en complicaciones como disovulación, anovulación o fallo ovárico precoz. No obstante, si bien la incidencia sobre la fertilidad en pacientes con hipotiroidismo es real, también es cierto que los avances en la medicina reproductiva hacen que la oportunidad de lograr un embarazo sano sea cada vez mayor y más frecuente”, concluye el Dr. Neuspiller.

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