Los colegios privados reclaman y la DGE autorizó un aumento del 12%

Los colegios privados reclaman y la DGE autorizó un aumento del 12%

Instituciones que nuclean a colegios que reciben aportes estatales se unieron en un pedido formal al gobierno, ya que explican que no pueden actualizar aranceles y se encuentran "ahorcados" y con problemas presupuestarios. La nota propone un sistema de pauta para cada principio de año escolar. El Gobierno autorizó un aumento del 12%.

La Asociación de Colegios Privados de Mendoza y el Consejo de Educación Católica se han manifestado con preocupación ante la DGE a través de un escrito en el que explican que el funcionamiento de las instituciones educativas “se está llevando a cabo con un desfasaje importante entre ingresos y egresos”. Además advierten que en esas condiciones resulta muy difícil generar los fondos para el futuro, por carecer de una normativa que tienda hacia el logro de un equilibrio de la situación.

Es que, mientras los colegios privados que no reciben aportes del Estado no tienen límites para establecer el valor de sus cuotas, las 218 instituciones que sí lo hacen tienen un “tope” colocado por la Dirección General de Escuelas. 

Al mismo tiempo, la Dirección General de Escuelas autorizó un aumento del 12% en la cuota de las escuelas que reciben subsidios y, por lo tanto, están bajo la regulación estatal. 

Los reclamos

Según lo que se explicita en la nota presentada al Gobierno, el atraso en la fijación de las bandas arancelarias de acuerdo con las variaciones salariales e inflacionarias, especialmente en el último año y medio, se acumula mes a mes y pone en serio riesgo el servicio educativo que se brinda.

“Se trata de un problema de arrastre”, aclara Fernando Bertonati, vicepresidente del Consec. “Nosotros estamos en constante diálogo con la Lic. Beatriz Della Savia, directora de Educación Privada. “Hay que aclarar que los aportes del Estado que tienen los colegios nucleados en estas instituciones van únicamente para el pago de sueldos de docentes. No es una situación en la que livianamente se pueda decir ‘¡Les dan plata y encima se quejan!’: nuestros colegios tienen acciones sociales muy fuertes en donde se sostienen comedores, otras escuelas, se da asistencia educativa en zonas vulnerables, y dependen también jardines para contener a los chicos, por darte algunos ejemplos”.

Fernando Bertonati, directivo del Consejo de Educación Católica.

“Necesitamos que se tomen cartas en el asunto porque con la crisis económica se ha incrementado la morosidad, y por supuesto, el costo de los servicios -como en cualquier hogar-. Los sueldos docentes también han aumentado bastante, en comparación a lo que hemos podido hacer crecer las cuotas. Nuestros colegios no aumentan las cuotas en forma exorbitante: el incremento de marzo fue solo del 10%.”, sigue Bertonatti.

“La crítica es la siguiente: ¿Qué valor se le da a la educación cuando es evidente que una gran parte de la población nos elige, y nosotros no podemos sostener la calidad de servicio? Hoy la cuota promedio de los colegios es de $1800 a $2000. Tenemos becas por hermanos, por situaciones económicas apremiantes, por contingencias familiares, etc. Esta negociación entre comillas (porque hacemos una propuesta pero no hay una consulta, un dialogo, sino que el porcentaje de aumento lo pone el Gobierno) ha tenido distintos momentos: algunos mejores que otros. Propusimos al gobierno que este ajuste estuviera pautado todos los principios de año para que las familias pudieran organizarse y para que las escuelas hagan así una proyección financiera, y no lo hemos podido lograr”, expone el docente.

Luego de detallar que desde fines de 2017 a la actualidad el gobierno ha permitido una actualización del valor de las cuotas de aproximadamente un 38%, mientras que los gastos y egresos le significan a las instituciones un aumento del 80%, Bertonati aclaró que si les dan el “ok” para hacer el aumento, esto ya tiene una demora de un mes o más para su aplicación, por lo cual “estaríamos aumentando en octubre o noviembre, con un consiguiente impacto tremendo en las instituciones: nos estamos devaluando para la matricula que implica la inscripción de marzo”.

“¿Por qué no podemos pensar esto sistemáticamente? Nosotros acompañamos a las familias, y más a los más carenciados. Prefieren que no aumentemos para conservar un índice, pero están perjudicando nuestras instituciones. No podemos estar simplemente a la espera de golpear una puerta y ver si del otro lado alguien nos atiende. Queremos poder organizarnos previsiblemente, y por supuesto, dentro de las posibilidades reales”, expone Bertonati.

“Yo represento a las instituciones del Arzobispado de Mendoza: en nuestros diez colegios solamente ya son más de 8500 alumnos. Recalco que entre el 15% y el 20% de los niños que asisten a están becados. Y esto sin contar todas las escuelas e instituciones en zonas vulnerables que ofrecen un servicio educativo y que dependen del sostenimiento económico que aportamos”, aclara el vicepresidente del Consec.

Al respecto, son 218 los establecimientos educativos de gestión privada comprendidos bajo estas formas: 24 son terciarios, 91 secundarios, 96 primarios y 7 de educación especial.

“Hemos recibido apoyo de la Lic. Della Savia, pero no siempre hemos sido escuchados. Esta situación ha producido, en los últimos cuatro años, un vaciamiento de las instituciones. Creemos que el tope de la cuota debe estar pautado cada principio de año de una manera racional para que los padres se organicen. Tenemos que poder ofrecer un correcto servicio sin tener que estar pidiendo préstamos para pagar sueldos. Un aumento del 10% no es racional”, cerró Bertonati.

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