Baristas mendocinos: viajan por el mundo mientras viven de servir café

Lo que al principio muchos consideraban como un "oficio sin futuro", ahora se convirtió en la última tendencia a la hora de planificar viajes de tipo "work & travel". Los baristas son profesionales formados en todo lo relacionado al café de más alta calidad. Freddy Araya está a cargo de la Escuela de Baristas que Café Cumbal abrió en Mendoza.

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El café es la nueva puerta de acceso al mundo. Así lo confirman los expertos y los cientos de jóvenes que cada año cruzan las fronteras del país para buscar trabajo en el exterior como embajadores -y cultores- de esta bebida.

Baristas. Así es como se los llama. Profesionales especializados en el café de más alta calidad. Los cursos duran muy poco -de cuatro a ocho horas, de uno a tres días- y la salida laboral es alta, en especial allí donde los sueldos se pagan, cuando no en euros, en dólares.

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“Tengo amigos en Alemania, en Perú”, explica Freddy Araya, maestro de la Escuela Cumbal, un instituto creado por la tostadora cafetalera mendocina -de origen cubano- para formar a las próximas generaciones de baristas. “Todos comenzaron como coffee lovers”, cuenta Araya -con un término que refiere a los aficionados al café- y agrega que “ahora viven de esto mientras viajan por el mundo”

Según Araya, el oficio comenzó a transformase en toda una profesión "cuando se entendió la importancia del paso final en la preparación del café". No se trata solamente de hacer "dibujos en la espuma de la leche", indica el experto, sino de "ofrecer una experiencia que haga honor a todo el trabajo que permitió que esos granos de café se conviertan en el líquido que vemos dentro de la taza", indica.

Para el maestro barista, la necesidad de contar con expertos en café se entiende cuando se compara a esta bebida con otra de prestigio ya adquirido de manera indiscutible: el vino. "Para una botella de vino se deben seleccionar las mejores uvas, se debe contar con especialistas y enólogos que controlen toda su elaboración. Con el café sucede lo mismo", lanza Araya y retruca: "Pero el vino llega embotellado a la mesa. El café no. Por eso alguien que no sabe lo que hace, que calienta la leche de más, que directamente quema el café, que no compensa la relación entre cada parte que compone la bebida, puede arruinar todo ese trabajo previo".

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Mirá el video y escuchá los secretos de Freddy Araya para adentrarte en esta profesión que reclama el mundo.

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