Sociedad "No podía elegir cuando vomitar"

Vivir con bulimia en Mendoza, y hablar de ello para salir adelante

Más allá de lo que se ve externamente, esta patología los trastorna interiormente, en búsqueda de estereotipos impuestos por la sociedad. Te invitamos a conocer historias de vida de quienes se animaron a hacerle frente a un problema que "avergüenza".
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Mariana Cavagnaro

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Vivir con bulimia en Mendoza, y hablar de ello para salir adelante(Alf Ponce / MDZ)

Vivir con bulimia en Mendoza, y hablar de ello para salir adelante | Alf Ponce / MDZ

Vivir con bulimia en Mendoza, y hablar de ello para salir adelante(Alf Ponce / MDZ)

Vivir con bulimia en Mendoza, y hablar de ello para salir adelante | Alf Ponce / MDZ

Lo que sucede en la cabeza de quienes padecen trastornos de alimentación es inimaginable.  Muchas familias deben afrontar una realidad que suele disgustar, pero aceptarlo resulta ser el primer paso para poder realizar un tratamiento adecuado. En Mendoza existen diversos lugares para realizar tratamiento. 

Camila Paz tiene 19 años, y hace cuatro que lucha contra sus desórdenes alimentarios. Para ella fue fundamental su tratamiento en ALBA, una asociación que trabaja en esta temática con sedes en San Rafael y en Guaymallén.

La historia de Camila

Empezó a los 13 años con algunos síntomas. Su patología era "bulimia nerviosa", sin darse cuenta su cuerpo comenzó a hablar reflejando lo que tal vez venía guardando desde niña. Comentarios hacia su cuerpo, chistes en la escuela, miedos incorporados, ansiedad, reconoce ella como algunas de las causas que la llevaron a un fuerte descontrol.  

Ella asegura que a los 15 años su cuerpo se volvió incontrolable. Ya no podía elegir cuándo vomitar; el cuerpo le pedía vomitar. Sus atracones de comida, de lo que ella no era consciente, también eran incontrolables. La ansiedad logró controlar su vida y la culpa la manejaba.

Camila expresa claramente:

- "Al principio  pensaba que podía elegir, pero después no me podía controlar; el cuerpo me pedía vomitar"

- "Uno siempre se da los atracones con lo que se restringe"

- "Me sentía con culpa; yo decía 'Voy a comer, total no pasa nada, total después lo vomito...pero después comía un poquito más, un poquito más y así."

- "El ser querida o el querer ser aceptada me llevó a este desorden alimenticio, porque eso es lo que nos implantan: que una persona feliz y exitosa es aquella que es flaca, con el pelo de tal forma, con ciertos estereotipos."

- "Esta enfermedad no es un capricho; son patologías que te llevan a la muerte"

 Camila recién pudo hacer un cambio en su vida cuando llegó a la Asociación ALDA, donde hace dos años y medio que está realizando tratamiento.  

Pero no sólo las mujeres sufren estas patologías. Leandro tiene 22 años y hace tres que realiza un tratamiento en la misma organización. 

Le diagnosticaron "anorexia nerviosa". Sentía que no se merecía ingerir ciertos alimentos. Es que al no poder ingresar a la carrera universitaria que al inicio se había propuesto, comenzó a experimentar una sensación de fracaso que lo llevó a dejar de comer. 

"Pensaba que no me merecía ciertos alimentos, al no haber podido ingresar a una carrera. En mi cabeza estaba lleno de fantasía, me aislé mucho, me sentía solo. Llegué a pesar 52 kilos, estaba muy irritable, me costó mucho volver a confiar en mí. Yo no sabía que los hombres también podían tener anorexia", comenta emocionado Leandro, quien está por obtener el alta de su tratamiento, y logró comenzar otra carrera universitaria.

Más información sobre el tema:

ALDA- Guaymallén

Mariano Balcarce 328

4315845 de 8 a a 17 horas

www.alda.org.ar