Turistas colombianos vivieron una pesadilla en Mendoza

Cuatro viajeros que recorrían Sudamérica en camioneta y vinieron de paso a la provincia sufrieron un cuantioso robo en un hotel de Guaymallén.
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MDZ Sociedad

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Turistas colombianos vivieron una pesadilla en Mendoza(gentileza)

Turistas colombianos vivieron una pesadilla en Mendoza | gentileza

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Un grupo de turistas de nacionalidad colombiana que recorrían Sudamérica en una camioneta vivieron días de terror en Mendoza a principios de este año, al ser robados en el hotel donde se hospedaban y no recibir ningún tipo de respuesta por parte de los encargados del establecimiento.

Maribel Munera, Stella Velazquez, Mike Hannes y Andrés Munera son cuatro colombianos que habían salido de su natal Medellín el 13 de diciembre del año pasado para recorrer Sudamérica en una camioneta durante dos meses y, como parte de su recorrido hacia el sur, arribaron a Mendoza el pasado martes 9 de enero a la mañana, y decidieron alojarse en el Hotel Ibis, ubicado en Acceso Este y Rondeau, de Guaymallén, para dormir una noche.

Dado que llevaban una importante cantidad de equipaje y otros elementos de valor, los visitantes únicamente bajaron de su vehículo algunas ropas e insumos de higiene. De hecho, consultaron a los encargados del alojamiento si el estacionamiento del lugar era seguro, y obtuvieron una respuesta positiva.

Al otro día, tras realizar el check-out correspondiente en la recepción, los colombianos se dirigieron a su camioneta y, para su sorpresa, descubrieron que el vidrio de atrás del vehículo estaba roto. Cuando observaron el interior, sus temores se habían materializado: estaba absolutamente vacío, con varias cosas faltantes y los cables colgados.

Enojamos y dolidos con la situación, los viajeros volvieron a la recepción del hotel, donde según aseguraron los turistas, les manifestaron que el robo había sucedido a las 20.30 del día anterior (es decir, solo unas horas después de la llegada de los huéspedes) y que no habían llamado a la Policía porque "no era el procedimiento correcto", dado que primero los damnificados debían realizar la denuncia correspondiente. Dicha explicación causó sorpresa y dudas a las víctimas.

De todos modos los colombianos se dirigieron a la Oficina Fiscal 18 del barrio Unimev, tal como preveían, allí les aclararon que en realidad, ante el descubrimiento del robo, los responsables del hotel tendrían que haber llamado al servicio de emergencias y luego hacer la denuncia. Sin embargo, como habían pasaron más de doce horas, no pudieron realizarse las pericias pertinentes porque las pruebas ya habían desaparecido. Además, según el testimonio de los damnificados, en la sede judicial les comentaron que era el segundo episodio similar en esa misma semana.

En total, los turistas afectados perdieron casi todo lo que traían en su viaje: cuatro valijas repletas de indumentaria nueva y zapatos, heladeras portátiles, dos GPS, el estéreo del vehículo y alrededor de 20.000 dólares en efectivo. 

Los colombianos permanecieron alojados sin cargo durante cuatro días en el hotel Ibis, pero denunciaron que no se hicieron cargo económicamente de la situación (más allá del hospedaje gratis), ni les brindaron asistencia legal o información oportuna sobre cómo actuar en estos casos. Tampoco pudieron comunicarse con la línea telefónica de servicio al cliente de la cadena hotelera en el país.

Con los graves problemas suscitados en Mendoza, para los viajeros fue el fin del sueño de recorrer la región sudamericana en camioneta, dado que perdieron todas las reservas en hoteles y viajes que tenían programadas, junto con excursiones y tours que, en muchos casos, ya habían sido abonados por adelantado.

Los turistas damnificados desconfían de la actitud de los responsables del hotel Ibis, y les llama la atención que no hayan actuado rápidamente cuando supieron lo del robo a la camioneta. También quedaron muy dolidos porque tuvieron que abandonar el alojamiento sin explicaciones sobre lo ocurrido porque "ya no podían mantenerlos".

Finalmente, los viajeros pudieron reunir un poco de dinero para cruzar con su camioneta Chile con el objetivo de poder repararla, dado que en Mendoza no hay repuestos para ese tipo de vehículo. Luego volverían en avión a Colombia, mientras que el rodado será despachado vía marítima.