Sociedad Sentencia

Tragedia de TurBus: lo que juega a favor y en contra de Sanhueza

Hoy se conocerá la sentencia contra el chofer chileno. La Octava Cámara del Crimen deberá decidir si lo condena por homicidio simple con dolo eventual o por homicidio culposo.
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Kevin Maroto

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Tragedia de TurBus: lo que juega a favor y en contra de Sanhueza

A partir de las 8.30 de la mañana, en el Salón de Actos del Poder Judicial, comenzará a definirse la suerte de Francisco Sanhueza, el chofer chileno imputado por homicidio simple con dolo eventual por 19 muertes y por lesiones leves, graves y gravísimas en otra veintena de hechos. A un año de la tragedia de TurBus (el aniversario se cumplió el domingo), el acusado enfrenta una pena de entre 8 y 25 años de prisión si se mantiene la imputación. Su abogada defensora, Cecilia Pedrazoli, intentará que la condena sea por homicidio culposo, un delito que prevé una pena máxima de 6 años y permitiría la excarcelación de su cliente.  

El juicio comenzó la semana pasada y, tras las declaraciones de sobrevivientes, peritos y el propio acusado, hoy se conocerán los alegatos finales y el tribunal de la Octava Cámara del Crimen, integrado por Luis Correa Llano, Ramiro Salinas y Alejandro Miguel, deberá resolver si mantiene la imputación o si condena a Sanhueza por homicidio culposo. 

Lo que juega en contra de Sanhueza

-Los testimonios de los peritos fueron contundentes. Incluso el perito de parte de la empresa TurBus señaló que el desencadenante del accidente que dejó como saldo 19 muertos y una veintena de heridos fue el exceso de velocidad. El tacómetro del colectivo indicó que Sanhueza tomó la curva anterior al vuelco a 90 km/h y la curva del vuelco (conocida como la Curva del Yeso) a 99 km/h, cuando la máxima permitida en esa zona es de 40 km/h. Además el chofer chileno en ningún momento accionó los frenos. Sin embargo, esta puede haber sido la decisión correcta ya que de haberlo hecho habría favorecido aún más el vuelco.

-Los testimonios de la mayoría de los sobrevivientes apuntaron a que varios pasajeros le pidieron a Sanhueza que baje la velocidad en reiteradas oportunidades antes del accidente. Además coincidieron en que el chofer iba tan rápido que los equipajes de mano ubicados en los compartimentos superiores de los asientos se cayeron varias veces a lo largo del trayecto.

-Ningún testimonio pudo confirmar la presencia de vehículos estacionados al costado de la ruta. De hecho la mayoría de los pasajeros aseguró que había muy poco tráfico en la zona de Horcones la noche de la tragedia. Sanhueza sostiene que se "comió la curva" porque una serie de autos apostados en la banquina lo encandilaron segundos antes del accidente. "Cuando llegué al final de la curva había vehículos en la dirección contraria que me enceguecieron, no me permitían ver la cartelería del lugar. Tomé la decisión de bajar la velocidad, pero el colectivo se me fue de control y se me acabó la ruta", aseguró el viernes el chofer chileno.

-Sanhueza tenía vasta experiencia realizando el trayecto Mendoza - Chile y conocía los riesgos de la ruta a la perfección, por lo cual debería haber tomado las precauciones correspondientes. La fiscal Paula Quiroga y los abogados de las víctimas harán hincapié en que el chofer chileno conocía los riesgos de su accionar temerario y era consciente de las consecuencias que podía tener.

Lo que juega a favor de Sanhueza

-Entre los testimonios de sobrevivientes aparecieron varias contradicciones. Una de las principales es la presencia de una supuesta chicharra que sonaba cada vez que el conductor chileno pisaba el acelerador más de la cuenta y superaba el límite de velocidad. Otros testigos hablaron de una luz roja que se encendía cada vez que Sanhueza superaba este límite. Sin embargo, nadie pudo confirmar que la chicharra realmente existiera ni que haya sonado a lo largo del trayecto. Incluso un perito aseguró que este mecanismo se suele desactivar para no asustar a los pasajeros. 

-Sanhueza afirma que en ningún momento escuchó los gritos y advertencias de que baje la velocidad y seguramente dice la verdad. Esto se debe a que el colectivo de TurBus contaba con una cabina de blindex para el conductor, que lo separaba de los pasajeros y no le permitía escuchar los reclamos. Muchos pasajeros aseguraron haberle hecho llegar el reclamo al acompañante de Sanhueza, quien los tranquilizaba y les decía que iban bien.

-El chofer chileno no tuvo intención de ocasionar daño, porque eso implicaría que intentó suicidarse, ya que también puso su vida en riesgo. Sanhueza se mostró arrepentido en todo momento, pidió disculpas y aseguró que hizo todo lo que pudo para maniobrar el colectivo y evitar el trágico vuelco. Además su comportamiento a lo largo de todo el proceso y durante su estadía en el penal de Boulogne Sur Mer ha sido ejemplar de acuerdo a lo indicado por fuentes carcelarias. "Nunca se me pasó por la cabeza el suicidio ni matar a nadie. Espero algún día pedirles perdón a los familiares cara a cara. Cometí un error, no fue intencional", manifestó en su declaración del último viernes.

-Entre las circunstancias atenuantes que el tribunal puede llegar a tener en cuenta, Sanhueza habló de "presiones por parte de la empresa" y la necesidad de "llegar rápido para poder contar con las correspondientes horas de descanso" en su testimonio.

-La jurisprudencia también puede jugar a favor del chofer chileno, a raíz de que en accidentes de tránsito y tragedias viales ocurridas en nuestra provincia las condenas suelen ser por homicidio culposo. En caso de ser condenado por homicidio simple sería toda una novedad y marcaría un precedente ejemplar para el futuro.

-Que sea la Octava Cámara del Crimen la que juzgue a Sanhueza también puede jugarle a favor. El tribunal compuesto por Luis Correa Llano, Ramiro Salinas y Alejandro Miguel, conocido en su momento como "El Camarón" cuando cumplía funciones de Cámara de Apelaciones en materia penal, suele ser señalado como uno de los más "benévolos" y garantistas a la hora de tomar sus decisiones.