Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se inyecta tinta en la capa escleral, y pese a que puede ser peligroso, el procedimiento gana cada vez más adeptos.
Avatar del

MDZ

1/6
Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se pone de moda el tatuaje de ojos

Se trata del tatuaje escleral o de ojo, una moda que inició hace un par de años en otras partes del mundo y que en la Argentina comienza a ponerse de moda.

“Me colocaron unas gotas de anestesia y luego me pincharon varias veces. Se siente una presión en el ojo cuando la tinta se esparce”, relata una fotógrafa de la localidad bonaerense de Avellaneda que decidió tatuar de fuccia sus ojos.



“Elegí un color femenino y me gustan más así. No recuerdo cómo eran mis ojos antes. Para mí es normal tenerlos tatuados; mi vista no cambió en absoluto”, declaró la fotógrafa, Patricia López, al diario Perfil.

Y explicó que luego del procedimiento sus ojos quedaron hinchados y con el color muy concentrado, que al otro día se emparejo.

Advierten sobre los riesgos

Distintos oftalmólogos consultados por dicho diario advierten que es una práctica riesgosa que puede provocar disminución visual e incluso ceguera.

“Las inyecciones pueden ser difíciles de controlar. Una punción demasiado profunda, o muy superficial implica distintos riesgos. Esa capa del ojo mide un milímetro de espesor. Puede ser algo devastador. También se corre el peligro de que la tinta se propague sin control en el glóbulo ocular, lo cual es irreparable”, sostuvo Carlos Daponte, presidente del Consejo Argentino de Oftalmología, en declaraciones a Perfil.

Por otro lado, para el licenciado en Psicología, Alejandro Schujman, “llegar a tatuarse el ojo, que es la parte más sensible del cuerpo, denota un trastorno serio de personalidad”.

La moda ya es furor en Venezuela, Colombia e incluso en Brasil, donde buscan limitar esta práctica.