Se comprobó que cuatro de cada 10 argentinos tienen trastornos de sueño

Entre la sobrecarga de trabajo, el uso excesivo de la tecnología y diferentes patologías, en sólo un año, creció más de 4% el uso de fármacos para poder dormir.
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MDZ Sociedad

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Se comprobó que cuatro de cada 10 argentinos tienen trastornos de sueño

El diario Clarín elaboró un informe que asegura que el insomnio ya es epidemia en Argentina. Casi la mitad de la población da una vuelta y otra en la cama, tratando de conciliar el sueño. Algunos logran un descanso de mala calidad.

Otros, con el desvelo se encuentran amaneciendo sin haber podido dormir. En la Argentina, donde no existen cifras oficiales, los especialistas calculan que alrededor del 40% de los argentinos no duerme bien.

¿Las razones?

Al parecer son muchas. El modelo cultural impone una vida de 24 horas por siete días, la tecnología se metió en las habitaciones a través de los teléfonos inteligentes que nunca se apagan y la sobrecarga de trabajo hace lo suyo.

Además, existen otros factores, como enfermedades no diagnosticadas. Y a raíz de esto, los especialistas consultados por Clarín advierten sobre la automedicación y la manera excesiva en la que se consume fármacos inductores del sueño.

Según la consultora especializada en industria farmacéutica IMS Health, durante el año pasado se vendieron 14.293.637 pastillas, 617.027 tranquilizantes más que en el mismo periodo el año anterior, un aumento del 4,3% en sólo 12 meses. Y se da en el marco de una tendencia creciente, ya que según la Confederación Farmaceútica Argentina (COFA), la venta de remedios que actúan sobre el sistema nervioso trepó el 24,67% entre 2004 y 2012. El alprazolam y el bromazepam (conocidas comercialmente como Alplax y Lexotanil), son las dos drogas más recetadas de una docena que ofrece el mercado.

“Los jóvenes, que son los más nocturnos, son también quienes más lo sufren: su biología tiende a prolongar el día y deben cumplir con obligaciones que les generan estrés”, observó Daniel Cardinali, médico e investigador de CONICET.

“La privación del sueño impacta en tres áreas vitales. En principio la cognitiva, porque la calidad de la tarea diurna decae. Luego lo emocional. Y repercute en la salud, por ejemplo en la obesidad. No hay dudas de que dormir no es perder el tiempo”, agregó.

En Estados Unidos, la mitad de la población padece insomnio. En Argentina las cifras son similares.

“Varios estudios epidemiológicos en distintas poblaciones demuestran que el 40% de la población urbana está afectada por insomnio. En el único estudio específico realizado en áreas urbanas de Buenos Aires, San Pablo y Ciudad de México se ha puesto en evidencia que el 65% de la población relata haber experimentado trastornos del sueño en los últimos doce meses y en el 40% de los casos estos trastornos fueron catalogados como moderados a graves. Pero tan sólo el 1% de los afectados busca ayuda por estos síntomas, que aumentan el riesgo de accidentes laborales y de tránsito, y el rendimiento escolar de los niños y adolescentes”, señaló Eduardo Borsini, médico neumonólogo del Servicio de Medicina Respiratoria del Británico.

La Fundación Nacional del Sueño, con sede en Estados Unidos, describe así al insomnio: “Síntoma o dolencia de sueño insuficiente, intranquilo, de mala calidad, o no restaurador”. Las personas que lo padecen tienen dificultad para dormirse o se despiertan con frecuencia durante el sueño, o abren los ojos muy temprano y no pueden volver a cerrarlos, o cuando se despiertan sienten que no descansaron y viven somnolientos. Entre los más expuestos figuran las mujeres, los adultos mayores, los pacientes depresivos y los trabajadores en turnos.