Referente feminista será Doctora Honoris Causa de la UNCuyo

Silvia Federici se convertirá en una de las primeras feministas en recibir el máximo reconocimiento de la universidad mendocina. La distinción será hoy, a las 18, en la Nave Universitaria. Posteriormente, dará una charla magistral titulada “Aportes del feminismo a las Ciencias Sociales y las perspectivas del cambio social”.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Referente feminista será Doctora Honoris Causa de la UNCuyo

El Consejo Superior de la UNCuyo decidió otorgar el Doctorado Honoris Causa con mención especial al mérito académico-científico, a Silvia Federici, una de las mentes vivas más lúcidas del pensamiento crítico a nivel internacional y activista feminista. Se trata de un reconocimiento a su vasta obra y su amplia trayectoria, reconocida y valorada a nivel internacional, que constituyen una referencia inexcusable en los debates feministas actuales, tanto en el espacio académico como en el de los movimientos sociales. Fue posible gracias al trabajo que se realizó desde el Movimiento de Mujeres de la UNCuyo, a través del Instituto de Estudios de Género y Mujeres (IDEGEM), con el apoyo de Organizaciones Feministas Mendocinas. Entre otras acciones, se concretó una campaña de junta de firmas que permitió la postulación en el Consejo Superior de la activista feminista. silvia_federici.png La propuesta surgió del movimiento feminista de Mendoza, docentes, trabajadoras de apoyo académico, estudiantes, artistas, militantes, intelectuales, mujeres independientes y disidencias, que se organizaron para hacer llegar el pedido de reconomiento a la UNCuyo. La entrega del título será el lunes 29, a las 18, en la Sala Chalo Tulián de la Nave Universitaria (Maza 223 de Ciudad Mendoza). Allí dará la charla magistral “Aportes del feminismo a las Ciencias Sociales y las perspectivas del cambio social”, con entrada libre y gratuita. De esta manera, Federici se convertirá en una de las primeras feministas en recibir el máximo título que otorga la UNCuyo. Breve presentación Silvia Federici nació en Italia en 1942. Es escritora y activista feminista. Actualmente es profesora emérita de la Universidad Hofstra, en Nueva York. También es doctora en Literatura y Lenguas Modernas de la Universidad de Bologna, Italia, y cuenta con un posdoctorado y un máster en Filosofía de la Universidad Estatal de Nueva York, Buffalo. En en julio de 2018 recibió el Doctorado Honoris Causa en la Leuphana Universitat en Lüneburg, Alemania. Asimismo es cofundadora del Comittee for Academic Freedom in Africa y del Colectivo Internacional Feminista; y miembro del Comité Académico de la publicación Contrapunto de la Universidad de la República, Uruguay. En los '70 fue una de las impulsoras de las campañas que comenzaron a reivindicar un salario para el trabajo doméstico realizado por las mujeres sin ninguna retribución ni reconocimiento como demanda de la economía feminista. En la década del ´80 trabajó durante varios años como profesora en Nigeria. Ambas trayectorias convergen en dos de sus obras más conocidas: Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria (2004) y Revolución en punto cero: trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas (2013). Federici se sitúa en el movimiento autónomo dentro de la tradición marxista, a la que critica desde el feminismo por considerar que Marx solamente valoró el trabajo asalariado y obvió el trabajo reproductivo de las mujeres. Su característica principal es la de empatizar con las prácticas sociales directamente, y lo ha hecho alrededor del mundo. Se mueve en los márgenes, recolectando experiencias que le permitan seguir reafirmando su teoría y generando nuevas estrategias de resistencia. Ha dictado cursos de grado y posgrado en América y Europa, también seminarios y conferencias en la Universidad de Humboldt (Berlín, Alemania, 2018); en la Universidad de Memorial (St. John, New Foundland; 2017); en Arte de Malmo’s Art Academy (Suecia, 2017); en la Universidad Andina, Simón Bolívar (Ecuador, 2016), entre otros lugares del mundo. El “Calibán y la Bruja” Su obra fundamental marcó una ruptura en los estudios feministas desde el punto de vista político y económico. En ella traza una relación particular entre la caza de brujas que se produjo en Europa y América entre los siglos XVI y XVII y el ascenso del capitalismo. En el capitalismo existe una división sexual del trabajo: los hombres (y ahora también algunas mujeres) desarrollan la producción de mercancías; las mujeres llevan a cabo la producción de la fuerza de trabajo para el mercado. La discriminación viene del hecho de que este trabajo es invisibilizado. La autora sitúa la institucionalización de la violación así como los procesos, torturas y quemas de las herejes y la caza de brujas, en el centro de una subyugación metódica de las mujeres y la apropiación de su fuerza de trabajo. Esto está ligado a la expropiación colonial y proporciona un marco para la comprensión de la labor del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras instituciones que promueven activamente y participación en un nuevo ciclo de acumulación primitiva. Por la cual todos los bienes comunes como el agua, las semillas, incluso el código genético están siendo privatizados en lo que equivale a una nueva ronda de apropiación de bienes básicos relacionados con la supervivencia.
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