Qué está mal con el puente del Corredor del Oeste

Vecinos de la zona dicen que es demasiado largo y por ello muchos cruzan por la calle. Además, durante la noche cierran los accesos con candado y quedan inutilizables.
Avatar del

Nacho de Villafañe

1/2
Qué está mal con el puente del Corredor del Oeste(Pachy Reynoso/MDZ)

Qué está mal con el puente del Corredor del Oeste | Pachy Reynoso/MDZ

Qué está mal con el puente del Corredor del Oeste(Pachy Reynoso/MDZ)

Qué está mal con el puente del Corredor del Oeste | Pachy Reynoso/MDZ

Desde su inauguración, el nuevo puente peatonal de la rotonda del Corredor del Oeste fue blanco de críticas. Los vecinos aseguran que muchas personas prefieren cruzar al nivel de la calle debido a que las pasarelas son demasiado largas. También afirman que obstaculizan la visión de los conductores que atraviesan el complejo entramado de calles.

"Es muy largo, entonces la gente en vez de ir de una punta a la otra prefiere pasar por abajo", describe Alberto, que vive a metros de la pasarela.

Ahora, se suma un nuevo problema. Durante la noche, entre las 22 y las 6, la municipalidad ordena cerrar los accesos al puente con candado por "razones de seguridad", obligando a todos a utilizar las viejas sendas peatonales, hoy bloqueadas por vallas, o la vieja pasarela aérea ubicada al norte de la rotonda que conecta los márgenes oeste y este del Corredor.

Uno de los candados con los que cierran las pasarelas por la noche.

"Saben cerrarlo a la noche como a las 22.30", dice Lucas, otro de los vecinos y agrega que por ello "en la noche se hace difícil cruzar la calle porque hay gente que viene de trabajar como a las 00.30, y tiene que andar cruzando el corredor y el puente está cerrado".

Lucas asegura que la municipalidad cierra los accesos a la pasarela "por la delincuencia y los chicos que andan en la noche y se drogan arriba del puente". "Pero si hay cámaras por lo menos se pueden fijar cuando estén haciendo algo malo y que venga la policía", sugiere.

Mirá el informe en el video superior y escuchá los testimonios completos