Pese a la crisis, no creció la cantidad de comedores en Mendoza

Así lo aseguraron en la Subsecretaría de Desarrollo Social, a cargo del dirigente de Barrios de Pie Alejandro Verón. Cómo trabaja el gobierno en la asistencia alimentaria para los más desfavorecidos.
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Nicolás Munilla

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La crisis cambiaria que afectó a la economía argentina en los últimos meses no produjo en Mendoza un aumento de los comedores ni mayor asistencia alimentaria a los sectores más vulnerables, aseguraron en la Subsecretaría de Desarrollo Social, aunque desde esa repartición se tomaron algunas medidas para "prepararse" ante un posible agravamiento de la crisis, de forma que "impacte de la menor manera posible".

A su vez, esa repartición dependiente del Ministerio de Salud tomó como eje en sus políticas públicas la asistencia integral de los desfavorecidos, especialmente niños y adolescentes, trabajando en la detección de problemáticas de nutrición y deserción escolar, en la coordinación con los municipios y organizaciones sociales para afianzar la labor territorial, y en el reforzamiento de actividades relacionadas con el desarrollo del chico y su entorno social.

En diálogo con MDZ, el titular de la Subsecretaría de Desarrollo Social Alejandro Verón explicó que "ante una crisis, en el imaginario colectivo se tiende a asociar a que hay más comedores por todos lados, pero es una situación que no se da en Mendoza". De todos modos, destacó al acuerdo con el Gobierno nacional alcanzado el mes pasado para mejorar y reforzar las prestaciones alimentarias en los comedores y la entrega de tarjetas de alimentos, con el que "preventivamente nos vamos preparando para que [la coyuntura del país] impacte de la menor manera posible en la provincia".

"Por suerte no han proliferado los comedores ni hay una mayor demanda, pero sí nos continúan llegando solicitudes de asistencia, las cuales orientamos hacia los municipios", aclaró. 

En ese sentido, el referente de la agrupación Barrios de Pie y actual funcionario indicó que "trabajamos articuladamente con los municipios y las organizaciones sociales porque son los que conocen el territorio" y a través de éstos Desarrollo Social redirige sus recursos según las necesidades detectadas, ya sea a los comedores comunitarios o los merenderos que funcionan en instituciones sociales.

Abordaje integral

Si bien la alimentación es el primer factor que se debe tener en cuenta a la hora de tratar las problemáticas sociales en los sectores más desfavorecidos de la provincia, Verón destacó que no es el único: "La pobreza no tiene que ver nada más con el plato de comida, sino con un conjunto de situaciones que rodean a los más vulnerables".

Y en esa política sobresale la asistencia social a los jóvenes, reforzándose las medidas tendientes a garantizar su desarrollo. Una de las claves es el trabajo mancomunado con la Dirección General de Escuelas (DGE) para asistir a niños y adolescentes en las escuelas, tanto en lo que refiere a la alimentación como al crecimiento sustentable mediante el aprendizaje y la recreación.

Esa cooperación se coronó recientemente con el traspaso de los comedores escolares y la entrega de meriendas a la órbita de la DGE, lo que le permite al gobierno escolar encargarse de forma integral y transparente del suministro alimentario diario para los alumnos, y a su vez le facilitará a Desarrollo Social la concentración de sus esfuerzos en la asistencia social mediante otros programas como NutriFamilia (que abarca a 11.000 beneficiarios) y Comer Juntos (2.000 beneficiarios).

Pero el abordaje con los chicos no finaliza en el almuerzo o la merienda. "Nuestra mirada es integral en lo que respecta a que este sistema sea eficiente y llegue donde tenga que llegar", destacó Verón. Un ejemplo son las 'Escuelas de invierno', establecimientos educativos ubicados en las cercanías de barrios vulnerables que permanecieron abiertos durante las vacaciones invernales: además de brindar raciones de comida, ese programa ofreció actividades deportivas, culturales y educativas orientadas a lo recreativo.

Otro eje que se trabaja insistentemente es la salud relacionada con la alimentación. A diferencia de otras provincias, aseguró Verón, en Mendoza "hoy no tenemos problemas de desnutrición infantil", siendo que "los principales problemas en los jóvenes son el sobrepeso y la obesidad". Se trata de enfermedades que afectan a muchos niños y adolescentes, independientemente de su situación socioeconómica: en el caso de los más vulnerables, son causadas por el consumo excesivo de carbohidratos, azúcares y alimentos grasos no nutritivos, mientras que en otros sectores sociales inciden el sedentarismo y la falta de actividad física, más el creciente consumo de bebidas azucaradas.

Algunas políticas implementadas en el último tiempo sobre estas problemáticas son, por un lado, la confección de menús saludables para las escuelas (en los que este año se incorporaron más raciones de lácteos) y, por otro, el Programa Aprender con Salud, con el que se busca inculcar a los niños hábitos saludables en la alimentación, en la actividad física y en el cuidado de la salud propiamente dicho. También se está impulsando fuertemente la reglamentación de la Ley 8247 que crea el Programa de Merienda Saludable, el cual obliga a los quioscos de las escuelas a ofrecer frutas, verduras y otros alimentos beneficiosos para la salud.

También se relanzará próximamente con la DGE el Programa Provincial de Orientación del Derecho a la Escolaridad (PODES), con que se buscará reintroducir al sistema educativo a los niños y adolescentes que abandonaron la educación primaria y secundaria.

"Brindamos no solamente la comida o la leche, sino también algo que va más allá del alimento, que contribuye al desarrollo del chico y su entorno social. Tiene que ver con dar respuestas colectivas y estar presente más allá de la cuestión alimentaria que es fundamental", recalcó Verón.

Sin reducciones presupuestarias

Alejandro Verón se hizo cargo en mayo de este año de la Subsecretaría de Desarrollo Social, en reemplazo de Marcela Fernández que asumió como diputada provincial. Referente de la agrupación Barrios de Pie (aliada al oficialista Frente Cambia Mendoza pero contraria al macrismo nacional), viene trabajando desde hace más de quince años en el campo social y entiende las complejidades que afrontan diariamente las personas más vulnerables.

"En lo que nos queda de gestión trataremos de situarnos por lo menos uno o dos escalones más arriba de lo que recibimos, para que se continúe el trabajo que intentamos mejorar paulatinamente. Mágicamente no se resuelve nada de la noche a la mañana, por lo que esto es una labor constante", aclaró.

Consultado por el impacto que podría tener su cartera respecto al Presupuesto 2019, en el marco de los ajustes fiscales que las provincias deberían realizar de cara a la reducción del déficit y el acuerdo del Gobierno nacional con el FMI, Verón fue categórico: "No habrá reducciones ni recortes presupuestarias en Desarrollo Social".

"Mendoza es una de las pocas provincias que, a pesar de la situación adversa a nivel país, puede autofinanciarse gracias a que está bastante ordenada y, además, existe una presión constante de parte del gobernador, ministros y funcionarios para que cada peso se use de la mejor manera", concluyó.