Barros, la médica agredida: “Es crónica de una muerte anunciada”

La OAL fue a quitarle el bebé a una madre haitiana que, en situación de calle, quería llevarse el niño antes de tener el alta. La doctora intervino y la mujer, fuera de sí, la atacó. Hay una ola creciente de agresiones, advirtió la profesional: "Un día una va a entrar con una faca o un revólver y nos va a pegar un tiro".

Cristian Avanzini

La médica advirtió por la creciente agresividad de madres y familiares.(Gonzalo Bravo / MDZ)

La médica advirtió por la creciente agresividad de madres y familiares. | Gonzalo Bravo / MDZ

“Vivimos con drogadictas todo el tiempo; un día una va a entrar con una faca o un revólver y nos va a pegar un tiro”. La frase corresponde a una médica pediatra y surge en el contexto menos esperado: el área de maternidad del hospital Lagomaggiore.

Cristina Barros (57), tiene 25 de servicio en el área de salud pero dice que nunca en su carrera vio tanta violencia en su lugar de trabajo como en los últimos años. 

Su testimonio a MDZ llega 24 horas después de ser atacada en la sala de maternidad por una madre a quien la OAL debía quitar su bebé por encontrarse en situación de calle. La agresora, de nacionalidad haitiana y portadora de VIH, la mordió cuando intentó evitar que la mujer asfixiara a la criatura en su intento por no soltarla.

La mordida en el brazo de la pediatra agredida.

“Ella (la madre) decide ayer irse sin el alta del bebé, que cumplía un mes pero le faltaban dos semanas para completar el tratamiento obligatorio”, explica la profesional. Como sabían además que la mujer se encontraba en situación de calle y había sido expulsada de un refugio de la zona por mal comportamiento, pidieron la intervención inmediata de la OAL.

“Cuando yo fui a la sala la mujer ya estaba violenta y fuera de sí. Fuimos con la jefa de servicios, pero la mujer no quería dejar al bebé; yo le decía que se fuera y que dejara el bebé porque llovía y que podía buscarlo al día siguiente, pero ella hacía como que no entendía”, reseña la médica.

Ante la alteración, intervino un policía que presta servicios en el hospital para contener a la madre. “El policía, después de intentar contenerla durante media hora hablándole, la tomó de atrás y ella comenzó a apretar al bebé”, comentó la pediatra. “En ese momento me acerco a agarrar al bebé para auxiliarlo porque veía que lo apretaba y lo estaba dejando sin aire, y la mujer me muerde en la muñeca”, recuerda.

“Si se llega a volver loca nos acuchilla”, alertó la pediatra.

Tras contener a la agresora los médicos la sedaron, pero la calma duró poco ya que una media hora después la mujer regresó a la sala para intentar recuperar al bebé. Fueron finalmente madres que se encontraban en el lugar quienes la detuvieron y le impidieron el paso hasta que la Policía se la llevó del lugar.

“Tenemos normas y protocolos pero para cuando tenés una población relativamente normal, pero la agresión es mucha ahora; para mí es crónica de una muerte anunciada”, se lamenta la profesional.

Desde el Lagomaggiore admitieron el hecho, aunque de alguna manera suavizado ya que la que tuvo la mujer haitiana es la reacción que cualquier madre tendría en caso de que quisieran quitarle a su hijo, consideraron. “Obviamente si a una mamá le quieren quitar el bebé se va a poner nerviosa”, comentaron las autoridades. “La mujer agarró el bebé fuerte e intervinieron la policía y personal del hospital; hubo un forcejeo normal, como puede pasar en estos casos”, explicaron y aclararon que el niño está “en perfecto estado” en el servicio de neonatología.

"Tenemos protocolos para una población relativamente normal, pero la agresividad es mucha ahora", dice la médica.

La médica agredida comenta, sin embargo, que tiene miedo porque las situaciones de violencia son cada vez más recurrentes. “La semana pasada otra drogadicta a la que la OAL ya le había quitado el un niño sufrió el despojo de otro bebé porque no podía cuidarlo; la abuela de la criatura fue borracha a la OAL para que se lo entregaran y, obviamente, no lo hicieron”, recuerda la médica. Luego del episodio la mujer mayor fue al hospital a reclamar. “Golpeaba y rompía los vidrios; la jefa de servicio estaba afuera y yo adentro con la madre”, comenta la doctora y cierra: “Si se llega a volver loca nos acuchilla”.

Barros radicó la denuncia policial correspondiente, pero teme que situaciones similares persistan en el hospital pese a que las autoridades han reforzado las guardias de seguridad.

Temas
  • Violencia
  • Haitiana
  • Médica
  • Salud