Mató en legítima defensa, fue preso y deberán indemnizarlo

El hecho ocurrió en marzo de 2006 y el damnificado, Javier Aldeco, pasó 10 meses en prisión. La Suprema Corte condenó a la Provincia a que le pague $157.500 más intereses.
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Kevin Maroto

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Mató en legítima defensa, fue preso y deberán indemnizarlo(Alf Ponce / MDZ)

Mató en legítima defensa, fue preso y deberán indemnizarlo | Alf Ponce / MDZ

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Mató en legítima defensa, fue preso y deberán indemnizarlo | Alf Ponce / MDZ

El Gobierno de la Provincia de Mendoza deberá indemnizar en $157.500 (más intereses y los costos de los abogados) a un hombre que mató en legítima defensa y pasó casi 10 meses detenido con prisión preventiva, a raíz de que inicialmente fue imputado por homicidio simple.

Así lo resolvió la Suprema Corte de Mendoza, revirtiendo la decisión tomada por la Segunda Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Minas, de Paz y Tributario. El indemnizado es Javier Aldeco, quien demandó a la Provincia por daños y perjuicios a raíz del tiempo que pasó en prisión injustamente.

El hecho por el cual Aldeco será indemnizado ocurrió el 9 de marzo de 2006, cuando encontró a un hombre desconocido discutiendo con su madre y su abuela en la puerta de su casa. Este sujeto "se autopresentó como un comando que entraba a las casas, tirando tiros y desapareciendo personas, diciéndole imperativamente que le diera las llaves del auto de su abuela o que iba a tener problemas", según se desprende del testimonio de Aldeco. 

Aldeco le dijo que "no le iba a dar nada porque no lo conocía" y se metió al interior de su vivienda, a donde el sujeto lo siguió y le requirió nuevamente las llaves, agarrándolo, ante lo cual Aldeco se levantó, le pidió que se retirara y agarró un cuchillo tipo tramontina. En ese momento el sujeto se lanzó contra él, golpeándolo, trenzándose ambos en una lucha que, comenzada en la cocina, finalizó en el piso del patio, donde Aldeco terminó apuñalando en el pecho al agresor. Cuando logró zafarse y se dirigió a la calle, arribó la policía y uno de los oficiales lo interrogó, constatando que Tapia -así se llemaba el agresor desconocido- había fallecido. 

A la hora de justificar su pretensión de ser indemnizado, la defensa de Aldeco asegura que el fiscal que intervino en la causa lo imputó por homicidio simple a pesar de que existían elementos que indicaban la existencia de una justificación, que llevó a la pelea que terminó con la muerte de Tapia. A raíz de ello se ordenó su detención, que se cumplió en la Penitenciaria de Mendoza durante 10 meses hasta que finalmente fue sobreseído.

 Aldeco reclamó por daño material la suma de $19.200 ($3.000 por honorarios de la defensa penal; $4.000 por lucro cesante de la remuneración que percibía como toldero; $3.700 por tratamiento odontológico; $5.000 por pérdida de chance por la frustración del examen de Martillero; $7.500 por tratamiento psicológico). Peticiona además por daño moral la suma de $150.000, el que descompone en $40.000 por la privación de libertad, $50.000 por las condiciones de detención, $20.000 por lesión en los dientes y $40.000 por lesiones psíquicas. La Suprema Corte no reconoció parte del daño material reclamado por Aldeco pero sí hizo lugar al daño moral y ordenó que sea indemnizado en $157.500.

La sentencia: