Marches o no, el bolsillo manda... y se queja

Miles de personas se movilizaron esta semana en Mendoza -principalmente partidos y sindicatos- para protestar por los aumentos. Pero no solo quienes se manifestaron están preocupados por tarifas en aumento y salarios atrasados.
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Mariana Cavagnaro

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Marches o no, el bolsillo manda... y se queja(Alf Ponce / MDZ)

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja | Alf Ponce / MDZ

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja(Alf Ponce / MDZ)

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja | Alf Ponce / MDZ

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja(Télam)

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja | Télam

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja(Alf Ponce / MDZ)

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja | Alf Ponce / MDZ

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja(Alf Ponce / MDZ)

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja | Alf Ponce / MDZ

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja(Alf Ponce / MDZ)

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja | Alf Ponce / MDZ

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja(Alf Ponce / MDZ)

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja | Alf Ponce / MDZ

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja(Alf Ponce / MDZ)

Marches o no, el bolsillo manda... y se queja | Alf Ponce / MDZ

Miles de personas se reunieron para protestar contra el gobierno nacional en el marco del #21F. Esta semana el ritmo del centro mendocino se vio alterado por una masiva manifestación que se concentró en San Martín y  Garibaldi el miércoles en la tarde. 

Pero, ¿qué dejó en limpio la movilización de gremios, partidos políticos, organizaciones sociales y público en general? Aunque de público en general se vio poco y nada (la mayoría de los presentes estaban nucleados en organizaciones sociales) el malestar quedó plasmado.

La problemática quedó reflejada en las calles céntricas en el medio de gritos, pancartas, carteles, banderas, bombos, cánticos y gritos de disconformidad. El reclamo más reiterado fue la preocupación por los aumentos en los servicios recientemente anunciados, sumados a los que ya se había aplicado los meses anteriores.

Claramente esta protesta en la provincia, acompañó una manifestación convocada a nivel nacional por Hugo Moyano. Ni los organizadores podían creer la convocatorio que tuvieron, que ellos estiman en 10.000 personas. 

Lo cierto es que, más allá de los colores políticos, las ideologías, los reclamos gremiales o las organizaciones a las cuales cada uno de los manifestantes pertenece, la preocupación por las tarifas (luz y micro efectivas y gas en puerta) está instalada.

Con bronca gritaban los manifestantes en contra de los aumentos, preocupados de la situación económica. 

Podemos estar en contra de manifestarnos, como mucha gente lo está, molestarnos por los cortes de calle, las demoras, los ruidos, sin embargo no podemos dejar de mirar y escuchar.

La gente está preocupada, los sueldos no se actualizan al ritmo de los aumentos y esto claramente repercute en el día a día de los argentinos. Que los precios están por las nubes en Mendoza tampoco es una novedad. Basta con salir de la provincia o del país para la mayoría de las cosas nos parezcan más accesible afuera. 

La inflación en nuestra provincia es mayor a la nacional, dato que suma a una sensación de angustia que llega cada vez a más personas.

No sólo en la protesta se percibe la preocupación: la charla se repite en algunas familias, entre amigos, en las oficinas, en los bares y en la calle en general. 

Defensores o detractores del modelo, cuando el ajuste aprieta el bolsillo, hasta el punto de comenzar a asfixiar, la gente se hace notar. Se rompe el silencio, la incomodidad moviliza y esto, entre otras cosas, fue, en parte, lo que pasó esta semana en Mendoza.

Ví cansancio en sus caras, preocupación real, gritos de bronca, carteles pensados, personas disconformes, pero principalmente, preocupación.