Machistas, a la reja: Mendoza tiene comisaria

#Wok2019: El año arrancó en sintonía con lo que fue el 2018, es decir con las mujeres sumando nuevos hitos + Cecilia Argones hizo historia al ser la primera mujer en conducir la Policía de la provincia + Para los argentinos, las féminas también son influyentes, por eso las votan + Pese a los avances, un informe le pone números a la desigualdad de género en el país.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

Machistas, a la reja: Mendoza tiene comisaria

{ Maridaje } Para musicalizar la lectura de esta columna te propongo Los Cedros , de Santos Luminosos

Si el 2018 fue el año donde la mujer cobró un resonante protagonismo, no sólo en Argentina sino a escala global, el 2019 no le va en zaga y desde el vamos empieza a dar señales de que hitos como #MeToo, #MiraComoNosPonemos y similares ya no tienen vuelta atrás.

Hasta Mendoza, provincia a la que se define -mal que nos pese- como una sociedad conservadora, dejó su marca esta semana. El gobernador Cornejo designó, por primera vez en la historia, a una mujer al frente de la fuerza policial. Cecilia Argones (48), una licenciada en Seguridad Pública con 28 años en las filas policiales, se convirtió así en la primera Comisaria General de la provincia. Sin disimular la emoción ni sobreactuar lo infrecuente de su caso, la nueva funcionaria destacó algo clave, no habitual en sus pares hombres: “El mensaje es que se puede, pero para esto hay que capacitarse y estar preparados”.

En pocas palabras sintonizó con lo que se viene planteando para que Mendoza evolucione, dé el salto cualitativo. Ya no se trata de esperar cargos por el simple hecho de “durar” en un puesto. La antigüedad no es un mérito en sí mismo, sería la lección de Argones.

Un rápido repaso de la presencia de féminas en el plantel gubernamental arroja números interesantes: una vicegobernadora (Laura Montero), 50 % de los ministros (Paula Allasino, ministra de Hacienda, Elisabeth Crescitelli, titular de Salud y Desarrollo Social, Gabriela Testa, cabeza del ente de Turismo), y otras tantas profesionales en distintos espacios de la gestión, confirman la tendencia. Si se contabilizan los cargos técnicos, se concluirá que el plantel estatal está compuesto por un significativo 45% de mujeres.

En la Legislatura, si se suman ambas cámaras, alcanzan el 35% (sólo el FIT tiene igual número de representantes por género). Se podrá decir que no es lo ideal, que aún faltan más mujeres en puestos de decisión, pero no quedan dudas de que la tendencia es irreversible. Argones es un caso testigo irrefutable: la fuerza históricamente más infranqueable para el “sexo débil”, hoy está capitaneada por una mujer.

Como buen pragmático que es, Cornejo acusó recibo de cuáles son las demandas y las necesidades del colectivo y actuó en consecuencia. Convencido o no, su olfato y lógica política sustentan su pulso de ajedrecista.

Las brechas, una realidad. El jueves se conoció por primera vez los Indicadores Nacional de Género que elaboró el Instituto Nacional de las Mujeres (INAM). Estos, consideran tanto el trabajo remunerado como el no remunerado; de lo que se desprende que en el país las mujeres trabajan, en promedio, unas 7 horas más por semana que los varones. Eso implica que al abocarse a tareas domésticas o cuidado de hijos o enfermos se le resta la posibilidad de contar con un trabajo pago o sumar otro ingreso a la economía familiar.

Más cifras elocuentes: del total de jefas y jefes de hogar, el 58,4% son hombres y el 41,6% mujeres. Mientras el 26,7% de ellas son cabeza de un hogar monoparental, sólo el 3,7% de los varones capitanea este tipo de hogares.

Para quien considere sesgado este informe, vale citar que los indicadores fueron elaborados en base a fuentes oficiales como la Encuesta Permanente de Hogares, Ministerio del Interior de la Nación, y el INDEC, entre otros.

Ellas, las influencers. El informe acerca de los 100 argentinos más influyentes del año, ese ecléctico sondeo que desde 1995 viene realizando la consultora Giacobbe & Asociados, revela que en los diez primeros puestos las féminas se llevan el 50% de los votos, la mayoría de ellas provenientes del campo político. Si bien lidera el podio el presidente Macri, junto a él resuenan los nombres de Cristina Fernández, María Eugenia Vidal, Lilita Carrió, y Patricia Bullrich, pero también se suma al lote la imperecedera Mirtha Legrand.

En total, para la consideración de los consultados de todo el país, ellas representaron el 20% de los personajes más influyentes. Poco quizás, pero años atrás esa brecha era más amplia y cada vez se achica más en virtud del mayor protagonismo que alcanzan día a día las referentes de la política, las empresas, la literatura, las organizaciones civiles, la cultura popular, y demás campos donde van ganando merecida visibilidad.

Yo no soy, pero. Mientras esta columna va tomando forma, un indignado oyente de MDZ Radio habla de “secta feminista”, otro las reduce a “las pañuelo verde”, y uno más dictamina con tonito barrabrava “córtenla con las cuestiones de género”. Lo dicen en relación a otro tema, pero calza como guante en este mismo contexto de vientos de cambio.

Manifestaciones tan válidas como representativas de un amplio sector de la sociedad que está claramente a la defensiva, incómoda frente a los desplazamientos de verdades cada vez más líquidas, pero que exprofeso mezclan todo para no hacerse cargo de aquello que se hizo -y hace- mal. O de todo lo que no se hizo -ni hace- bien.

El “yo no soy machista, pero” es la credencial más obvia de que muchos, pero muchos están, estamos, saliendo de una zona de confort con fecha de vencimiento a la vista.

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