Los artículos de tecnología siempre fueron sensuales (mientras se dejaron domar)

Un posteo navideño, unas propagandas muy viejas en "Caras y Caretas" (1931) y una reflexión que invita a ser colectiva sobre la tecnología, su sensualidad y los miedos que siempre ha despertado el futuro.

Gabriel Conte

Los artículos de tecnología siempre fueron sensuales (mientras se dejaron domar)

Los artículos de tecnología siempre fueron sensuales (mientras se dejaron domar)

Los humanos queremos controlarlo todo. Supimos ser la especie animal capaz de adaptar herramientas para dominar a otros. No somos la única, pero sí la más grande e impactante sobre el planeta. Así, primero fueron cuestiones rústicas y en lo sucesivo, otras que nos hicieron más importantes, digamos, frente al trabajo: que lo hagan las máquinas. Llegado este tiempo en que esa soberbia hiperactiva parece ser propia de los aparatos, pegándonos una patada en el trasero para ocupar nuestro lugar. Ahora sí hay miedo. Miedo a que nos remplacen en todo, ¿hasta en la creación de otras máquinas bajo su dominio? Lejos de paralizarnos por el miedo, es bueno repasar qué pasó ante momentos cruciales de la historia de la Humanidad, esos con los que creímos que llegaba nuestra jubilación como especie.

Esta nota vale tras el repaso de un caso, uno solo, en cientos de miles. Fue cuando al revisar revistas de la década de los años 30, bajo el influjo de la inactividad del día de Navidad, descubrí la enorme presencia de publicidades de aparatos tecnológicos e imaginé lo disruptivo que deben haber aparecido ante los lectores de, por ejemplo, Caras y Caretas de 1931. Cuando las posteé en mis redes, sorprendido, probablemente maravillado por la analogía con que lo que en estos tiempos nos sucede frente a las novedades tecnológicas, alguien me respondió: "La tecnología siempre fue sexy". Y resultó un gran eje motivados. Sí, siempre lo fue. Porque nos sedujo y multiplicó la seducción sin límites, hasta llegar a hoy, en que nuevamente creemos que no podremos "domarla" y volvemos a sospechar que los aparatos creados por los humanos nos domesticarán a nosotros.

La máquina de escribir, proyectores de películas y hasta un pronóstico de la llegada de lo que serían "porteros eléctricos" conmocionaron a los lectores. Por eso, en esta etapa de desintoxicación de las Fiestas, resulta prudente una "desinfoxicación", repasando esas imágenes que motivaron estas líneas. A ver qué nos motorizan:

 Busqué en YouTube y encontré historias de máquinas de escribir, a las que tanto les debemos. ¿Cuántos de nuestros hijos no tienen idea de qué se trata este aparato?:

Por supuesto que en los aós '30 no se trataba solo de más, mejores y complejas máquinas tipeadoras, sino que irrumpía la radio, se propalaba masivamente la música, se readaptaban los reproductores y se imponía  la imagen. Esta propaganda de aparatos vinculados a ello en Caras y Caretas de 1931:

Plus: escritores famosos frente a sus máquinas de escribir

Willia Burroughs
William Burroughs.
Faulkner
William Faulkner.
Tennessee Williams
Tennessee Williams.
Marguerite Yourcenar.
Gabriel García Márquez.
Alice Denham
Alice Denham.
Pier Paolo Pasolini.
Agatha Christie
Agatha Christie.
Charles Bukowski
Charles Bukowski.

 Encontré mucho más. Les dejo los hilos de mis redes para que sigamos el intercambio y vean qué más hallé:

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