Las superperlitas del Superclásico

La final de la Copa Libertadores, el partido del año para unos, o "del siglo" según otros, genera en su entorno las más variadas reacciones, propias de la pasión que despiertan los dos equipos más importantes del fútbol argentino. Compartimos aquí una arbitraria selección que pinta hasta qué punto el fanatismo supera lo que pasa dentro de una cancha. 

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Redacción MDZ Online

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Micrófono zen. Se sabe que partidos de la intensidad de un Boca-River no son aptos para cardíacos. Partiendo de esa idea, la Radio Colonia, la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y una marca de agua mineral baja en sodio unieron fuerzas para una transmisión que también será histórica. La consigna es que el relator cuente el partido con serenidad y el comentarista aporte tranquilidad a oyentes, sin dramatizar las jugadas de riesgo, para que las pulsaciones de los hinchas de ambos equipos no se disparen. 

Play para la pausa. Para bajar los nervios y la ansiedad propios de estos choques futbolísticos, la famosa plataforma musical, Spotify, preparó una lista especial de 45 canciones llamada "Calma es fútbol". 

Tracción a sangre. Juan Carr, creador de Red Solidaria, capitalizó inteligentemente el superclásico para generar conciencia acerca de la donación de sangre. El reconocido dirigente lo planteó así: "El sábado 11.000.000 de argentinos van a ver la Superfinal. Si una de cada 1.500 de esas personas dona sangre, entre diciembre y febrero, el Hospital Garrahan se asegura la provisión de todo el verano".

La tienen clara. Hasta los niños se prendieron en una suerte de campaña paralela para que el partido de hoy no se transforme en una "guerra". Con sentido común y claramente otro chip, padres e hijos de un colegio de Buenos Aires armaron un video que compartieron en las redes sociales. ¿Lo vemos?

Un animal. Más que hincha, un estúpido. Se trata del carnicero que pintó a su perro con los colores de Boca. Esto ocurrió en la localidad santafesina de San José de la Esquina. La reacción no se hizo esperar y no sólo las organizaciones protectores de animales lo cuestionaron duramente. Hasta los propios vecinos y familiares lo repudiaron. Lo peor: el perro desapareció. 

 ¿Excomulgado? La reacción de un padre al enterarse que su hija tendrá la comunión a la misma hora que la final Boca versus River en Libertadores disparó la virulenta reacción del hombre. Advertimos: palabras no aptas para oídos de menores, creyentes y personas susceptibles al uso de epítetos non sanctos. 

Gallibosti, el hincha antigrieta. Luis Ramón Gómez Soto es un tipo común, salvo que es hincha de River... ¡y de Boca! Tiene 56 años y declara: "Soy bostero como Riquelme y gallina como Francescoli". Para él la explicación es muy simple: "Para mí el fútbol es amor. Nunca jugué ni soy fanático. Yo amo a Boca y River. Los llevo en el corazón. No saben cómo catalogarme pero yo soy gallibosti".

Con filtro. En otras palabras, sería algo así como que "la casa se reserva el derecho de admisión". En la foto que comparte en su cuenta de tuiter el periodista Fabián Galdi este bar ubicado frente a la terminal de Ómnibus no anda con eufemismos para seleccionar a su clientela.

La voz del rock. Andrés Calamaro, fanático de Independiente de Avellaneda también se expidió acerca del pardido del siglo: “La final del Boca-River es tan importante como el hundimiento del Titanic. El Boca-River es la gran rivalidad del fútbol de Buenos Aires. Es uno de los partidos más atractivos. Tiene la potencia cultural de los derbis en la liga inglesa. Por ejemplo, Everton-Liverpool, los Manchester… Probablemente los Clásicos en Italia se acerquen un poco a esta locura".

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