Las falsas interpretaciones y las estrategias fatales: el caso de los pozos vacíos

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Carlos Varela Álvarez

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Las falsas interpretaciones y las estrategias fatales: el caso de los pozos vacíos

Las falsas interpretaciones y las estrategias fatales: el caso de los pozos vacíos

Las falsas interpretaciones y las estrategias fatales: el caso de los pozos vacíos

Las falsas interpretaciones y las estrategias fatales: el caso de los pozos vacíos

Ha empezado el año con el corte de pasto más caro de la historia de Mendoza. Ocho días ha estado una fuerza nacional, Gendarmería con arquitectos, arqueólogos, ingenieros y personal sulbalterno junto a empleados del Municipio de Luján que entre el georadar, el pico y pala no encontraron nada de nada; salvo ramas, caños de riego, una arpillera y restos de escombros.

Los relatos de las Cámaras Gesell en el caso Próvolo anunciaban vía interpretes oficiales designados por el Fiscal Gustavo Stroppiana, que habían restos óseos de un alumno que se habría tirado de un primer piso, sótanos donde a la luz de las estrellas (así lo dijeron) estaban los frascos con fetos (producto de los abortos seriales a alumnos) a la vista de todos, sin llave y enumerados; cajas de tesoros enterradas. A esos relatos de distintos testigos y denunciantes se sumaban la presencia de brujas y fantasmas. Stroppiana por suerte no solicitó su búsqueda, quizás porque no hay en la Nación un cuerpo especializado en ello.

El Fiscal no ha hecho una lectura profunda de la prueba que existe en este frondoso expediente porque sólo tiene oídos para la querella y sus especulaciones, de haberlo hecho no habría ordenado esas medidas absurdas.

La querella ha intentado luego por los medios, ante este fracaso explicar lo inexplicable; pero el resultado es uno solo; la prueba no existe, la manipulación sí.

Hemos pedido la detención de los falsos intérpretes pero no es suficiente.

Es tiempo que salgan quienes están detrás de los armarios jurídicos y que aprovechan los instantes mediáticos para instalar su nombre y su preocupación por este tema. Me refiero por ejemplo al abogado Carlos Lombardi hoy un cruzado anti abuso, ayer abogado de confianza del Arzobispo José María Arancibia en los tiempos que se supone estas cosas pasaban. O el de Luis Battistelli ex presidente de la Asociación de sordos expulsado de esa asociación por una denuncia por estafa luego resuelta a su favor. Son los que en nombre de redes de personas afectadas atizan hacia su lado sus intereses el proceso.

Falta dilucidar a quien o quienes responden los intérpretes oficiales que perjudican a las acusadas y contaminan el expediente o si éstos inexplicablemente actúan solos.

¿Existe alguna relación promiscua entre estos intérpretes, y los abogados de la querella?. ¿Cómo es posible que la Asociación de derechos humanos "Xumek" se presente un día con un Amicus Curiae [1] ante el Fiscal para aportar su punto de vista jurídico sobre la importancia de la realización de los testimonios en Cámara Gesell, y exactamente al otro día sus más destacados miembros, se constituyen en querellantes en representación de presuntas víctimas, por cierto a partir de ese momento sus clientes?. Y por último porque Stroppiana y sus aliados bloquean el ingreso del Programa Nacional Adajus al proceso, que detectó falsedades, manipulaciones y tergiversaciones cuando analizó 17 Cámaras Gesell por parte de los intérpretes oficiales?. A qué le temen?.

¿Quién cubrirá las excavaciones y pozos que han quedado a cielo abierto en la denominada casa del horror o campo de concentración del Próvolo como le gusta decir a la querella? No lo sé pero a Gendarmería la pagaremos todos los mendocinos, como los honorarios de los intérpretes denunciados.

Las alucinaciones no están hechas para ser financiadas y mucho menos con dineros públicos, tampoco pueden ser sostenidos los procesos judiciales sin rumbo y manejados desde despachos privados, aun cuando en nombre de los derechos humanos sea la cortina que no deja ver a los que manejan los hilos.

La inocencia no tiene precio las falsas acusaciones tampoco.

Carlos Varela Álvarez

Abogado defensor de Asunción Martinez y Kumiko Kosaka, religiosas de la Comunidad del Huerto.


[1] El amicus curiae (amigo de la corte o amigo del tribunal) es una expresión latina utilizada para referirse a presentaciones realizadas por terceros ajenos a un litigio, que ofrecen voluntariamente su opinión frente a algún punto de derecho u otro aspecto relacionado, para colaborar con el tribunal en la resolución de la materia objeto del proceso. Fuente Wikipedia.