Ladridos salvaron a un hombre de morir en un incendio

Mientras su vivienda se quemaba y el hombre permanecía dormido, los perros lograron despertarlo para salir de allí a tiempo.

Ocurrió en medio de la madrugada en una vivienda de Candelaria, Misiones. Saúl Silva dormía profundamente. Nena y Pulga -los perros de la casa desde hace seis años- ya estaban ladrando. Y a diferencia de otras veces, que es cuando pasa alguien por la calle y se va, los ladridos no cesaban, sino todo lo contario. El reloj daba las cinco y Saúl se levantó. Luego abrió la puerta que da al patio de tierra. Allí vio fuego y humo. 

El protagonista es un albañil de 30 años y el incendio fue en su vivienda del barrio San Cayetano de esa localidad misionera. Ante lo que estaba viendo salió corriendo de su humilde vivienda de madera -según informó el diario Territorio-. Cuando ya estaba en la calle el fuego había avanzado mucho.

Luego, al remover los escombros de lo que era su hogar, recordó que “me asusté porque no paraban de ladrar; primeramente pensé que podía haber entrado alguien pero no avanzaban. Me levante para ver qué pasaba, al abrir la puerta me llegó el olor a humo y noté que la casa estaba envuelta por las llamas”.

“No pude salvar nada más que la moto que uso para ir a trabajar, la billetera y el teléfono celular. La respiración me costaba, pero salí como pude y resignado; solamente me quedó ver como el fuego devoraba todo a su paso” contó.

>

Luego le dedicó unas palabras a Nena y Pulga:

“Son mis héroes que también se han quedado si nada, pero ahí están siempre contentos y regalando afecto”, dijo Saúl.

El incendio en la casa de Silva comenzó a las 5.10 de la madrugada y a las 5.40 ya no quedaba nada más que brasas.

Fuente: El Territorio